Televisión y otras pantallas

24567

Comentarios

  • Si los niños que parece que van tan contentos al cole pudieran elegir no ir, ya veríamos si, de verdad, querrían ir. Y si alguno realmente se sintiera mejor yendo, porque lo que hay en casa es peor, entonces, ¿por qué prohibírselo?

    Cuando pienso que algo es realmente malo (como la antena de tv o las chuches) entonces opto por no tenerlo en casa, para nadie. No creo que haya cosas buenas para unos y malas para otros. Recientemente a mi hija le dio por quererse comer la pasta de dientes de supermercado y ese repelús que yo sentía me hizo darme cuenta que entonces, ¿por qué iba a ser buena para el resto? Y si cada noche le tengo que hacer llorar por no dejársela, prefiero que no haya.

    Yo necesito internet y creo que mis hijos también. Si nuestra vida fuese mejor no lo necesitaríamos. ¿me veis mucho por aquí? Si, ¿no? eso sucede cada vez que mis hijos (cada uno de ellos) están haciendo otra cosa que en ese momento le apetece más. En realidad la más enganchada soy yo!!! 
  • Recuerdo que mi padreme decía :"haz lo que te digo y no lp que hago",en mi adolescencia me encargué concienzudmente de darle la vuelta al dicho.Ahora ya voy consiguiendo ser más coherente conmigomisma.
    Hacer lo que digo y decir lo que hago, frase de los Wild bonita donde las haya.
    CAsi no compro chuches,ni veo tele,sin así mi hijo si que le gusta,y tengo que frenarlo y decir que si tiene dinero ,las chuches son ocasionales. Si vuestros hijos y vosotras podéis frenarlo ,pues que bien.Yo desde mi posición intento también reducir el consumo de productos nocivos... El caso es que me acuerdo de como era yo con el tema chuches y tv,os acordáis vosotras?
  • ya, Carmen, a mi también me choca que otros niños sean tan diferentes al mío y me pregunto porque será. Porque obviamente eso es lo que conozco y que a mi me parece NORMAL. Sin embargo no es el unico que yo conozca que funcione así.
    A lo mejor está también el propio límite nuestro: lo que a mi me pueda parecer "normal" al otro le resultará "excesivo".

    Siguiendo la frase de Anarosa, yo no tengo que poner freno a las chuches ni a las cocacolas, porque no hay nadie a quien frenar. Ya veo que puede parecer extraño, porque no es común, pero yo me pregunto si es real eso de que todos los niños tienden a consumir basura, les atrae lo violento, la guerra y la pelea, les chifla lo que los padres aborrecen. No me lo creo, es más: estoy segura que con el tiempo es más facil que mi hijo convenza a otro niño de no consumir ciertas cosas a que el otro le convenza a él de lo contrario.
    ¿que hay de bueno en una cocacola realmente que no sea la costumbre de tomarla?

    En el cole del pueblo para el fin de curso les sirven cocacolas, y pizzas y chuches como premio por el aguante. Me pregunto si no está allí el problema: si algo lo enfocamos como PREMIO restringido solo para los buenos momentos, luego ellos entienden que debe ser muy bueno. Lo mismo que si aprender se lo vendemos como algo pesado (un castigo) luego tenderán a no querer saber nada.
  • Sigo deacuerdo con lo que dice Carmeneck. Creo que el problema de la tele no es tan evidente en el momento sino a la larga. Me viene a la cabeza problemas de imaginación y de no poder resolver conflictos.
    Pero te hablo desde el punto de vista en que nunca hemos tenido tele y la de casa de los demás no les llama especialmente la atención, nunca nos han pedido una tele. Seguramente si estuviera en tu situación no hablaría como ahora, no lo se... Pero entiendo tu postura Anicka y la respeto.
  • Yo creo que Axel es como es precisamente porque siempre ha tenido libertad. Mis hijos no la han tenido y por eso tienen sus cosas. Lo que no voy a hacer es pensar que como la cagué en su día,ellos ahora no saben lo que es bueno y por tanto tengo que seguir interviniendo. Creo que nunca es tarde para empezar a confiar en ellos, porque si no, ¿en qué momento lo haremos?

    A mis hijos si que les van algunas cosas de acción o de guerras, pero nunca violencia realista. Me han dicho que si se toparan por casualidad con algo desagradable lo quitarían corriendo, que para qué van a querer ellos ver algo que da miedo. 

    Hoy Jorge ha estado, precisamente, más tiempo del habitual por aquí y le he preguntado por qué y me ha dicho que es porque tiene muchas ganas de que sea mañana, ya que vuelven sus amigos. Y caso todo el rato que ha estado, ha estado viendo cosas en inglés porque lo que le interesaba no lo encontraba en español (y nunca le ha gustado el inglés). Nuei ha estado viendo videos de cuando era pequeño y poco más. Le encanta desde hace unos meses. Y Lorién ha estado poco, cuando suele ser el más "apantallado", pero supongo que va por épocas.
  • Sin quitarle importancia al exceso de tele o de videojuegos, a mi me parece que no es un único factor el que influye en los niños o en nosotros mismos.

    Si yo enchufo al niño desde pequeño a la tele por quitarmelo de en medio o por tener un rato libre, el problema no es la tele, solamente, por lo que el niño puede estar tragandose un programa detras de otro, es también la percepción de que no recibo la atención que requiero de mis padres, estos prefieren que vea la tele a que revolotee a su alrededor. Y esto es un ejemplo que ocurre mucho a nuestro alrededor. A mi como no me parecía adecuado para Aaron la tele cuando era pequeño no se la ponía y prefería tenerlo revoloteando a mi alrededor y parar las veces que fuera necesario mi actividad para atenderlo.

    Si el niño no se siente bien en la escuela, pero parece que esta bien, el que no lo percibamos, para mi, depende de la atención que le estemos prestando a nuestro hijo. De que estemos atentos a las necesidades que requieren y las cubramos.

    Si come chuchees en exceso, yo también me preguntaría que es lo que le esta ocurriendo al niño, que necesidades tiene sin cubrir que cubre con las chuchees. ¿Puede el propio niño cortar ese exceso? Mi experiencia directa es que si, yo lo hice en dos ocasiones, la primera con 11 años; me pareció que comía demasiadas chuchees y decidí que se acabo que no podía seguir así y deje de comprarlas y comerlas.

    ¿Es una adicción leer sin parar? ¿Tener épocas en que tu vida gira alrededor de las lecturas?

  • Exacto, hay que ir a las causas, preguntarse por qué tienen esa necesidad y qué habría que cambiar. Y no solo con el tiempo, sino también con los contenidos. Si un niño está obsesionado con ver violencia, no hay que pensar que lo hace porque no se le ponen límites sino pensar que no es lo normal y preguntarse por qué tiene esa necesidad.
  • Y los posibles efectos fisiólogicos?
  • Por lo mismo que los chuches, si se inflan a ellos hay que ver la causa, pero no se los pondría en bandeja...
  • Yo creo que si se tienen las cosas claras entonces no hay ningún problema , la historia es que existe la duda, con los ordenadores y la televisión por un lado pienso que es una distracción, un escape y por otro pienso que es una herramienta para relacionarse con los demás niños y que puede aprender, osea que no lo termino de ver; hay otras cosas que sí tengo muy claras, por ejemplo si mi hijo me pidiera comer carne entonces le diría que no, que esa opción no la contemplamos porque nos podemos alimentar sin necesidad de contribuir a la matanza de millones de animales y así evitar tanto sufrimiento, como yo esto lo tengo muy claro, entonces ellos lo ven así también, con el tema de las chuches, en casa no les doy ni les compro, ya se encarga la sociedad de ofrecerles, pues están por todos lados.
  • Me ha gustado mucho la síntesis, Mayka.
    Aún así me pregunto, aparte de Manou, ¿nadie más ve potenciales efectos nocivos en el consumo de realidades virtuales? Posturas corporales, exposición a la radiación, contacto prolongado a aparatos electrónicos en cuerpos aún formándose...
    Y eso sin volver a entrar a relfexionar sobre los contenidos en algunos casos y en otros en la posible intencionalidad que hay detrás de los juegos o dibujos...

    Estos aparatos son un medio. No me vale como argumento que yo uso el ordenador, luego mis hijos tienen derecho a usarlo. Depende. Yo lo uso para trabajar y a menudo me encantaría poderlo tirarlo desde una torre muy alta. No suelo estar más tiempo del necesario, y estar aquí de alguna manera es parte de mi trabajo. A falta de una comunidad de carne y hueso con la que compartir, me meto aquí a ratos desde mi teléfono o el ordenador para seguir un hilo (como ahora este o el de los padres) porque son asuntos que necesito mascar para "ser mejor madre". Si tuviera claro que es nocivo del todo, lo eliminaría de mi vida, a pesar de que en nuestro caso sería muy complicado. Es una corazonada sobre todo. Son medios muy recientes sobre cuyos efectos a largo plazo no hay mucha información aún, si es que esa información exista algun día. Me preocupa exponerles en el nombre de la libertad a cosas potencialmente nocivas, eso es todo.

    En cuanto a las posibles causas por más o menos enganche. En nuestro caso yo lo achaco al aburrimiento. Es mucho más facil contrarrestar el aburrimiento con algo que pueda ofrecer un aparato en vez de usar los recursos próximos, ¿verdad? Pero me pregunto si eso es más una trampa que hacer uso de la libertad...
  • Pero Anna, tu hijo ha tenido información sobre las chuches, coca cola, ... y en este caso tele y videojuegos? O simplemente ha escuchado su cuerpo y sus sensaciones?
    Yo no peleo con Zoë, ni con Dante pero si les voy explicando las cosas sobre las que me informo. Dante come o usa más cosas que Zoë, porque es más pequeño y le es más difícil comprender, pero no hay problema en ello para ninguno (bueno, un poco para mi...)
  • a mi no me consta que el ordenador en sí tenga efectos nocivos para la salud más allá del sedentarismo, no he leído nada serio al respecto. Si así fuera ¿que hacemos todos escribiendo en este foro?

    pero sí,  está demostrado que hace daño por ejemplo la wifi y el telefono movil.
    Es complicadisimo vivir ahora sin este aparatito, hasta para pagar cosas por internet ya no te permiten sin mandarte el dichoso código.

    y sin embargo nosotros dejamos de usarlo hace ya 5-6 años. Porque lo vemos evidente: si algo se demuestra que es nocivo se elimina de la vida diaria. ¿no? Pues eso lo hicimos nosotros. Y nunca le dejamos a Axel hablar por el movil pegado a la cabeza. Durante el embarazo yo ya había dejado de usar estos trastos y nunca lo llevaba pegado al cuerpo.
    en casa no queremos wifi y vamos con cables por todos lados, porque eso sí está demostrado que es dañíno.
    ¿creeis que no es verdad?


    Claro que nos preocupa la salud de nuestro hijo y la nuestra, le recuerdo que haga descansos mientras usa el ordenador, le recuerdo que son necesarias las pausas para el cuerpo y la vista. yo misma me olvido de hacerlo, es cierto.


    Manou, yo creo que son las dos cosas: primero que lo que es malo para él es malo para mi, y de eso se habla, si yo tengo información en poco tiempo la tiene toda la familia.

    ¿como le voy a decir que es malo tomar alcohol y luego tomarlo nosotros delante de él?
     
    cuando empezó con los juegos le informamos de los peligros potenciales, la posibilidad (remota) de epilepsia con fleshes por ejemplo y cambios bruscos y el lo entiende y comparte, y se lo cuenta a los amigos. así que según que juego no lo quiere ni lo querra.

    cosas que no compramos, no tenemos en casa, no consumimos po supuesto que se le explica las razones, pero la verdad, no les trolas. No demonizamos tampoco nada: si en alguna ocasión resulta que alguien le ofrece una cocacola en una fiesta y no hay nada decente que tomar el sabe que puede tomarla, y la toma. Mejor eso que un zumo con edulcorates, pero si puede elegir prefiere zumos naturales, limonada de papelón y hierba buena y té de rooibos con vainilla frío.
    por eso digo que el escucha su cuerpo, porque su cuerpo le dirá que le gusta más comerse un melocotón maduro que una guarrada de estas plasticosas que no se sabe ni que tiene. Le da bastante asco como a mi meterse en la boca cualquier chuche. Apreciamos buenos bombones de chocolate, o panecillos con miel, como no, también nos gustan las golosinas, pero creo que es incomparable.
    Pues lo mismo con la pantalla.
    No se usa para evadirse sino para disfrutar, antes de que nos saquen los estudios que digan que las pelis de jim carrey son malas para la salud.

  • Jo, Anna, me dejas asombrada. Creo que eres la tía más consciente y consecuente que he conocido en mi vida... ¿cuándo aprenderemos nosotros?
  • Total que nosotros estamos usando el router a modo de modem (con cable) porque en este ordenador no va bien la wifi, pero las ondas están por aquí...

    Una pregunta, ¿los teléfonos inalámbricos también son malos o solo los móviles?

    Nosotros hace años que sacamos los móviles del dormitorio pero no de nuestras vidas...

    Y con las comidas sanas nunca hemos sido muy constantes. No se, es como si no quisiéramos estar pensando constantemente en todo lo malo y tampoco se me queda a información exacta de todo lo que le leo, así que me cuesta valorar qué es peor o mejor, dentro de dos cosas malas. ¿Hay algún hilo abierto sobre los edulcorantes? Si no lo hay, porfi, abre uno y nos cuentas.
  • Había contestado hace días pero no ha salido :(.
    Decía que básicamente hago lo mismo. No comemos ni tenemos lo que es malo para nosotros. Los ordenadores enchufados a ethernet, usamos lo menos posible wi-fi, Xavi trabaja con el movil tambien y es difícil. No compramos comidas que consideramos malas, explicamos. Pero supongo que tengo miedo, tengo miedo a que prueben y les gusten, que me digan, si los otros hacen porque nosotros no... Tengo miedo a su entorno. Debería confiar más en ellos? Les dejo comer y probar pero siempre avisandoles antes de lo que llevan las cosas, no quiero asustarles pero acabo haciéndolo, sobre todo con Zoë, que con ella hemos ido cambiando...
    tengo un pequeño libro en pdf sobre los edulcorante, lo busco y lo subo.
  • Solo por no seguir por este hilo no significa que no sigo rumiando el tema.
    He hablado con unas cuantas personas de esto en las últimas semanas. Y he detectado en todas una cierta inquietud como mínimo.

    Es algo que no puedo explicar, es una intuición más bien. Pero sé que no se puede autorregular algo tan artificial, tan violento como imágenes sucediéndose a mucha velocidad, tan poderoso, tan inacabable. La cosa es que conozco a unas cuantas familias que predicaban el "que hagan lo que quieran, que se autorregulen" y después de un tiempo han tenido que tomar alguna decisión, porque alguno de los niños no hacía ninguna otra cosa en todo el día que estar con los aparatitos. Y una vez abierta esa compuerta ha sido muy complicado en esos casos "recular".

    Eso claramente aisla del entorno. El niño deja de relacionarse con otros, empobrece su desarrollo en todos los aspectos. A mi eso me preocupa, no lo puedo evitar. No me gustan las realidades paralelas.

    La reflexión sobre si ese "enganche" significa alguna otra cosa, alguna carencia o lo que sea a mi no me lleva a ningún sitio, la verdad. Más bien creo que son cuestiones de sensibilidades diferentes: hay niños que son sensibles a los sabores, otros a los ruidos, otros al tacto, otros a las imágenes...


  • Carmen, yo estoy constantemente replanteandome las cosas. Creo que nosotros, los padres, creamos el entorno en el que creemos; me imagino que todo se puede hablar, poner en la mesa los argumentos de cada uno, llegado el momento, y confiar. A mis hijos les gusta mucho los documentales, estaba pensando en ponerles el DVD con los documentales a su alcance. Pero la verdad es que no lo se, tampoco es que se desesperen por verlos, se tiran días sin pedir pantalla..
  • Aaron me pidió la semana pasada llevarse el portátil. Le dije que tenia que pensarmelo, que no lo tenia claro, y que no quería estar la semana peleando con el.

    El martes nos vamos y acepto que se lleve el portátil. Esa tarde no hay problema porque fuimos de cumpleaños.

    El miércoles salimos por la mañana a visitar a una prima mayor y luego a comer con mis padres, ese día lo pasa con su prima de 4 años. Regresamos ya tarde y no puede jugar con su primo porque este tiene deberes, así que su compañía sigue siendo su prima.

    El jueves pasa el día con su prima y tampoco puede jugar con su primo porque tiene deberes que hacer.

    El viernes pasa la mañana con su prima y por la tarde se va a buscar a su primo y se va de compras con los tíos. Cena en casa de mi hermana y posiblemente ahí si juegue a alguna maquina.

    Su ordenador no lo abre hasta el sábado por la tarde que viene un amigo a comer a casa. Y esa tarde si juegan unas cuantas horas todos.

    Y yo estoy sorprendida, esperando cada día que coja el ordenador y se ponga a jugar, pero el ha jugado con su prima de 4 años un día detrás de otro, como si hubiera olvidado que trajo el ordenador.

    Así que yo sigo cuestionandome día tras día como actuar ante su necesidad de jugar. Si es posible que el se regule si yo no ando siempre cuestionandole, si tiene la oportunidad de hacer otras cosas, de estar con otras personas.

    Si no puede haber un problema con mis miedos.

    Y si me cuestiono si los niños tienen un problema de adicción con la televisión y los juegos, o el problema es que necesitan cubrir necesidades que no están cubiertas. Y si veo, que en principio, no me valen de ejemplo los niños que tengo a mi alrededor demasiado atrapados en su día a día, en la presión del colegio, en las actividades extraescolares, en los deberes, en la falta de poder tomar sus propias decisiones, niños presionados por su entorno adulto; si yo fuera ellos también me evadiría a través de la televisión y los videojuegos.
  • Para mi si es importante saber quehay detrás de todo comportamiento. Siempre me culpabilizo cuando veo que algo no va bien, cuando se sienten tristes, no saben como actuar... Y me parece importante hacerlo, porque no entiendo porque un niño lleno de vida y curiosidad se pasaría el dia delante de una pantalla. Tal vez como novedad, tal vez con un juego esperado nuevo... Y si, Montse, yo recuerdo ponerme la tele después del cole, para no tener que hacer nada para buscarme algo que hacer, ya había dado mucho durante el dia, buscaba una estimulación fácil.
  • Creo que es necesario separar conceptos. Una cosa son las necesidades no cubiertas, las insatisfacciones debido a una vida antinatural en la que no hay forma de tener equilibrio personal ni social, y otra cosa es lo que implica dar rienda suelta a este -llamémoslo así- impulso.
    Está claro que se trata de sustitutivos, cuando la vida no ofrece lo que uno busca desde su continuum tendrá que buscar cualquier cosa que se parezca. Así hay quien compra el amor, hay quien busca el reconocimiento social trabajando de sol a sol, y otros encuentran desconexión de presión e insatisfacción en películas, libros o juegos de ordenador.
    Sigo diciendo que son experiencias fuertes, que el que juega tiene poder sobre lo que ocurre, no es como en la vida real. Se desencadenan emociones artificialmente inducidas pero sobre todo, no tiene fin. Nunca acaba, siempre hay más juegos, más niveles, más pelis, más libros que leer. Eso corresponde a una actitud que tiene mucho protagonismo en nuestra sociedad: estar siempre ocupado con algo. No se acepta fácilmente que alguien esté sin hacer nada un rato o unos días, la vida contemplativa ha pasado a mejor vida. El individuo puede percibir como algo patológico, si, una discapacidad el hecho de estar parado buscando qué hacer. Pero yo diría que eso es un efecto de la vida moderna en la que hay que estar siempre ocupado para funcionar, para consumir y obedecer. Mientras estoy ocupada mis sentidos están ocupados, mi alma también lo está. 
    Y todo eso me da mucha grima, yo no quiero eso para mis hijos. 
  • Pues yo hay épocas de mi vida en que he leído un libro detrás de otro porque disfrutaba muchísimo de ello, no siento que era para evadirme de nada, simplemente disfrutaba. Y es como momentos en que te apetece estar solo, no tienes necesidad de nadie.

    Para mi eso seria un problema si me encierro ahí, en leer o esta solo y no salgo de ello. Me conformo con eso.
  • Es que yo quiero eso para mis hijos! Que se pasen meses si quieren disfrutando de algo, que se apasionen con una piedra 1 año hasta conocer cada pequeño rincón de ella como si quieren probar todos los diferentes tipos de bailes sin profundizar con ninguno, solo por probar, por disfrutarlo, como si no quieren hacer nada. Que vivan su vida y la disfruten, que encuentren su camino para ello a su manera. Yo les protejo pero tal vez lo hago por mis propios temores, por miedo a que caigan en algo que yo viví, que para ellos no es relevante porque no han vivido la vida que yo he vivido, porque confían en lo que les explico, porque lo entienden, porque son tratados como iguales y pueden enfadarse y decir lo que no les parece correcto y son respetados.
  • Esa pregunta me gusta!
  • editado octubre 2012
    mi hijo tiene 10 años y no le dejaría el movil para jugar. ni ninguna maquinita portatil tampoco.

    ahora tras usar mucho el ordenador se está planteando que eso le ha quitado mucho tiempo y ganas de hacer otras cosas y el mismo pide frenarlo, pero no es nada fácil. si esto es resultado satisfactorio, no sé. 

    ¿que es resultado satisfactorio?

  • Yo he llegado a una conclusión sobre
    el tema, tras muchos meses de meditar, reflexionar y hablar con
    muchas madres sobre el tema. Está claro que es un tema complejo, si
    no, no estaríamos aquí dándole vueltas jeje. También está claro
    que los factores que llevan a una familia a tratar el asunto son
    muchos, así que solo puedo aportar mis experiencias y mi
    conclusión.
    He comprobado los efectos absolutamente nefastos en
    mis hijos si están expuestos a cualquier pantalla. Lo que menos les
    afecta en el humor, lo que menos les pone nerviosos y lo que quizá
    más les satisface es ver alguna vez algun capítulo en DVD de
    dibujos, pero no da igual qué.
    Si juegan con el ordenador, con
    una consola en casa de un vecino, o ven la tele, ya tenemos
    comprobado que después están muy alterados. No solo que no les
    produce satisfacción real sino que se olvidan de como se
    juega.
    Ahora llevamos una semana sin ningún tipo de pantalla y mi
    hijo está recuperando la imaginación, creatividad y va encontrando
    recursos para jugar. Mientras el recurso facil del ordenador forma
    parte de las posibilidades de actividad, he visto en mis hijos y en
    otros niños que tiene un efecto muy potente: prácticamente anula la
    capacidad de jugar. Veo una generación “me aburro” y me
    horroriza presenciar lo que vivi hace dos semanas como tres niños
    que de no existir esos aparatitos hubieran estado jugando en el
    jardín toda la tarde a un montón de cosas, y a cambio estaban todas
    las horas sentados frente a la pantalla del ordenador encerrados en
    una habitación sin apenas comunicarse entre ellos.

    La clave
    la tuve hace una semana cuando estuve con mis hijos y el hijo de una
    amiga en un parque con árboles, un laguito, tierra, hierba... y nada
    más llegar, los chicos empezaban con el habitual "nos
    aburrimos" hasta que me encendió esa actitud y les di un sermón
    :\"> "no lo entiendo!! cuando era pequeña no recuerdo
    aburrirme nunca cuando estaba en el patio con mis amigos!! ¿por qué
    no sabéis nunca qué hacer si no tenéis un ordenador?”

    En ese momento lo tuve claro... ES QUE
    CUANDO ERA PEQUEÑA NO CONOCÍA ESE RECURSO, y por lo tanto no
    formaba parte de mi repertorio de ocupaciones. No sé si se entiende
    mi hilo de pensamiento.

    Total, he decidido desterrar por una
    temporada ordenador para los niños. Quiero que vivan la vida real,
    que crezcan con SU imaginación y sus propios recursos. Quiero que se
    comuniquen, que haya intercambio, que no se olviden de sus
    necesidades y que les quede espacio y tiempo para aburrirse y
    contemplar. Estar siempre ocupado y entretenido por un aparato no
    hace feliz y encima estoy segura de que causa más estrés, angustia
    e insatisfacción que otra cosa.

  • editado octubre 2012
    Ya contaras como les va a tus hijos y a todos ustedes porque es una trabajo en equipo. yo para desterrar television y ordenador tendria que desterrar a mi marido. Por ahora me quedo con los tres, aunque si tuviera opcion para empezar con alguno quitaria a mi mari... , no perdona al televisor :)) =)) =)) =))
  • Carmen, es nuestro eterno ir y venir... Hace pocos días han tenido a su alcance unos juegos, muy simples, sin intención pedagógica ;). Al principio el interés era poco, pero cada día ha sido un poquito más, me doy cuenta de que la que se pone mala soy yo, y que Zoë puede pasar bastante del tema. Así qué le he dicho que tal vez era mejor ir quitándolos, ayer quite uno, hoy otro, solo queda uno para pintar, que Dante aún no tiene 3 años y parece que el efecto sea más potente. Hoy por la tarde hemos ido a casa de la iaia, y al ver la gran pantalla han pedido tele, hemos estado unos 45 minutos viendo la tele, los 20 últimos haciendo zapping, y no se han aburrido ante :-O , normalmente no iba más alla de 15 minutos, hemos apagado y no han dicho nada, supongo que realmente no les aportaba nada, se han ido a jugar. luego, llegando a casa han querido escribir en los ordenadores. Me da miedo que relacionen juego con pantallas, aburrimiento con pantalla. Y no veo que les cree ningún vacío al no tener pantallas...
  • editado octubre 2012
    Aquí ha habido de todo, os aseguro, de todo. Desde épocas dónde el enemigo los enchufaba directamente a la pantalla para que le dejaran en paz (aún escolarizados, y conmigo ausente en el curre)... pasando por retomar el control y reducir drásticamente (con todo lo que conlleva con un verdadero y durísimo proceso de desintoxicación, en serio, con escenas muy violentas, no nos engañemos, es un enganche), hasta pactos que funcionaron, pactos que no funcionaron, vuelta atrás, ampliación, reducción, incoporación de nuevos elementos de enganche contra mi voluntad, que si confisco, que sino confisco, que si ahora decido yo, que si ahora decides tu, que si lo hablamos, que si imponemos, que si dejamos de imponer....
    Yo lo que sé es que en esta familia las pantallas no aportan nada y roban mucho, eso seguro. Y también sé que para mí, en teoría (y en la práctica también) no me entra que alguien pueda autorregularse en este tema... no confío en eso, y después me diréis que es porque mis hijos tienen un cierto nivel de daño establecido (por su trayectoria desescolarizadora, nuestra inexperiencia, etc) y no son capaces, vale. Pero yo sí sé lo que nos daña a todos, y eso tiene que tener una acción por parte de todos, no esperar a ver qué ocurre con el caño libre.
    ¿Qué esto es una contradicción si hablamos y queremos vivir en el antiautoritarismo? ¿que yo me paso aquí un par de horas de placer mañanero y porqué ellos no podrían disfrutar libremente de lo mismo?... primero confieso que en este y otros miles de temas vitales, vivo en la pura contradicción, soy humana, jeje (y después de escuchar un ratito a Olivo confesando lo mismo, me parece un buen comienzo de discurso, para dejar claro que no me creo en posesión de la verdad, nunca!). Y segundo, yo sé, puedo y quiero darle al botón de apagado en cuánto uno de ellos aparece en escena. Ellos nunca lo harían, y el lío estaría servido...
    Que me dejo la piel a tira para que siempre, siempre tengan algo mejor que hacer, eso está claro, pero aún así no llega, el enemigo es absolutamente poderoso, lo invade todo, todo.

    Ahora mismo como está el cotarro, jeje, os cuento. En la última asamblea dónde participamos los cuatro para ver como decidíamos regular esto (solo tenemos una tele, un ordenador y una nintendo, y digo solo a propósito, porque de lo que estamos rodeados no os lo podéis imaginar, teles en todas las habitaciones, plays a tuttiplén, wiis, ordenadores conectados a internet en todos lados, y a caño libre, etc...), se decidió que cada uno de ellos tendría acceso libre a las pantallas durante un día a la semana (siempre eligen el ordenador con los juegos de internet). Eso ha significado en la práctica, que tres días a la semana, se las pasan los tres (aunque no les toque, miran como juega el otro) pegados a las pantallas, solo salvados por la campana de las actividades, porque si organizamos para hacer otra cosa, o quedamos con alguien o lo que sea, cambian el día...
    También en la práctica significa que el resto de la semana, ya se levantan rayados con el día que es, y cuánto les falta para el día que les toca...
    Y también en la práctica, muchas veces juegan a reproducir lo que han estado jugando en el ordenador... con lo que encima queda su creatividad natural seriamente tocada.
    Ayer hablaba con otra familia que han hecho algo parecido con los dvds, y los miran juntos tres días a la semana, y me contaban que el chico en cuestión vive obsesionado con "cuándo le toca"...
    Por no hablar de lo que ocurre cuándo "pillan cacho" en algún otro lugar. Cuándo van a casa de amigos (no salen de la pantalla ni para comer), o cuándo alguien les pone la tele sin control, ni se mueven de allí.

    No tengo ni idea, lo juro, sobre como gestionar esto. Pero lo que tengo claro es que seguiré eternamente luchando (ayer les decía a las niñas por un mal rollo que tuvieron con la tele, con su padre incluído... que me dan ganas de hacer un acto terrorista y revolucionario... con tijeras incluídas...) para encontrar un equilibrio que nos de placer a todos y no nos dañe o moriré en el intento!


  • Gracias Marta, de verdad, por tanta sinceridad! De alguna manera has descrito mi lucha. Aunque yo veo más la parte negativa y después de más de una semana de desintoxicacion veo como mis niños vuelven en sí... Así que por el momento optamos por pantallas cero.
  • 8-X , mantendré las pantallas y los juegos a raya!!! Aquí no habíamos tenido problemas, hasta ahora, tal vez sea por la novedad, siempre les había aburrido estar más de un ratito sentado frente a una pantalla, a menos que fuera el día en que todos vemos alguna peli, y aún así pocas veces se habían quedado hasta el final.
    En una tienda se encontraron con un juego y se pusieron a toquetearlo, me pidieron tenerlo, llegando a casa lo descargué, con alguno otro, y no se lo dije. De tanto en tanto miran el ordenador, tocan botones o escriben, Zoë sabe acceder a las carpetas y un día encontró el juego. No se lo dijo no con la intención de que lo encontrara sino porque no tenía claro el que tuvieran juegos. Pues he notado la adicción, puede ser, repito, por la novedad, pero no sé si quiero intentar probarlo. Zoë ha estado de acuerdo en ir quitandolos, supongo que habrá visto que su hermano tiene cierta tendencia a decantar por ellos en cualquier momento. Más que parece que empiezan a atraerlos cualquier tipo de pantallas, cuando siempre las habían tenido presentes, en casa de mi madre, los hijos de mi hermana que tienen de todo, y hasta ahora habían preferido jugar entre ellos. Claro que suelo apagar teles, ordenadores... Por mi paso.
  • Para mi es incomparable ver una pelicula y jugar con maquinitas. nada que ver.
    nosotros vemos muchas pelis juntos, y no veo que eso afecte negativamente a ninguno de los tres.
    una pelicula es como un libro, empieza y termina, tiene su tiempo, tiene su historia que termina, luego se apaga el aparato. los juegos no acaban nunca, siempre piden que juegues mas y mas. 
    Una pelicula inspira muchas conversaciones, igual que historias reales, una pelicula inspira los juegos y como los libros, puede ser un buen punto de partida para desarrollar más fantasía. 
    Es que no lo veo parecido ni de lejos.
    nosotros tenemos un límite muy largo para los juegos de ordenador, pero sí regulamos el uso del ordenador en casa, que si no él se olvida hasta de mear.
    y no se juega a cualquier cosa, pero para eso él ya tiene muy buen gusto, me puedo fíar.
    las maquinitas portatiles son más peligrosas en mi opinión, la puedes llevar puesta a cualquier lado y sentarte en la playa o bajo un tobogán a ejercitar el dedo. no gracias.

  • En eso estoy casi de acuerdo, en teoría.
    Lo que ocurre con las pelis (aparte de que hay una hermana pequeña que prefiere ver pocoyo) es que por bien que lo estén pasando haciendo otras cosas, haciendo volteretas o pintando, cuando lo de ver pelis se convierte en costumbre llega un momento del día en el que están esperando el momento peli "hoy aún no hemos visto nada". Ya puede haber visita (satisfactoria), pueden estar reventados de una excursión... Por mi parte, que forme parte de nuestra vida como el comer o cenar, no gracias! ;)
  • Aparte del bucle de abastecernos de tanta variedad como para ver varias pelis a la semana. Es imposible acceder a tanto material compatible con los gustos y las sensibilidades de los cuatro!
  • Nosotros veíamos 1 peli a la semana, el día que Xavi tiene fiesta, si son dos días normalmente preferimos escuchar música y bailar, hacer una mini fiesta, los demás días o llegamos muy tarde a casa o, al estar sola con ellos, estoy entre la cocina, la casa y ellos, así que hay tiempo para películas. A nosotros nos encantan las pelis, sólo que a Dante le dan miedo y estuvimos viendo totoro no se cuántas semanas seguidas, así que se aburrieron y seguimos con documentales. Es difícil hacerles cambiar de documental/ peli...
    Pero sí, estoy deacuerdo contigo Anna, no tienen nada que ver las pelis con los juegos, a menos que sea como dice Carmen, todo el día anteponiendolas al juego.
  • A mi lo que me pasa es que soy incapaz de ponerme por encima de ellos. Es algo que ni me sale ni quiero que me salga tampoco. Os doy la razón en todos los efectos que comentáis que tienen las maquinitas pero no quiero adoptar esos papeles que describís. Y el asunto me preocupa bastante, la verdad.

    El año pasado la cosa no fue tan mal porque tenían buenos amigos con los que jugar y ellos preferían estar jugando a playmobil o irse por ahí que estar con las pantallas. Y cuando están con los primos también es así. El problema es que este año los amigos ya no están y con los niños del pueblo no se relacionan. Y los primos viven lejos.

    Y no es que a ellos se les vea muy mal o que nunca jueguen a otra cosa pero si, entre unas cosas y otras pasan demasiado tiempo. Y cuando paran (porque el cuerpo les pide parar) el segundo, sobre todo, ya empieza con el "me aburro".

    yo les comento todo esto y que se pierden la vida y que me da pena y que se les olvida jugar, etc. pero siempre desde una posición de igualdad. Lo que no puedo (ni quiero) es imponer. ¡Qué difícil!
  • No hace falta imponer o sentirse con la autoridad de mandar, sino hacerles ver el tiempo que han pasado en la pantalla. Yo tuve que hacerlo con mi marido, y ni él mismo se había dado cuenta de todo el tiempo que había estado en el ordenador, tampoco se había dado cuenta que siempre está enchufado al móvil (wassup, facebook, etc) y sí se lo tengo que recordar. También Monica me hace ver a mí que necesita más tiempo pues ha descubierto algo nuevo en el ordenador y quiere seguir usándolo, entonces se queda más tiempo. 
  • Si solo con hacérselo ver es suficiente entonces no hay problema, ¿no? pero, por lo que sea, yo no lo consigo.
  • Yo siento que se requiere tiempo y así lo estoy viviendo. Tiempo que tengo que darles a los demás y tiempo que me tengo que dar a mi misma porque pierdo la paciencia.

    Y resulta, no siempre, pero vas viendo resultados.
  • Yo me cambié a un teléfono sin ningún juego, y durante un tiempo estuvimos tranquilos. Desde hace unos meses he cambiado de teléfono. La madre de un amigo se acababa coger teléfono nuevo que  tiene juegos, que si hace fotos, que si internet. Mi hijo sabe lo de los puntos del móvil y que me lo coja... resisto un par de meses y al final lo pillo. Porque me dejo convencer ?Me cansa tanta pelea y bueno también me gustó a mi. Creo que nuestra necesidad de mimetismo con el ambiente se enfrenta con nuestras convicciones personales y por lo menos gana algunas batallas.

    En los telefonos anteriores, hasta los 9 años, acabé borrando los juegos que lleva el telefono por evitar las discusiones. Pero ahora con los nuevos supongo que es más difícil por la posibilidad de descargar wifi, digo y porque le dejo el móvil.
  • Es una buena opción cuando son pequeños quitarle al móvil los juegos. Yo no he llegado hacerlo, pero no se lo dejo, simplemente le dije que no, que no quería dejarselo y cuando otro niño me lo pide le digo lo mismo, ¡No, no dejo el móvil! Es muy raro que me lo pida.

    Para mi es fácil, solo uso el móvil para hablar y estar comunicada, no tengo internet ni idea de tenerlo.
  • http://apprendreenliberte.wordpress.com/2012/10/20/limiter-le-temps-passe-devant-la-tele-le-point-de-vue-economique/
    Un artículo, està en francés, no sé si hay algún traductor de web bueno..? Explica como la tele cuando se limita o coacciona aumenta la necesidad de verla y engancharse a ella. Si se deja libre acceso se vuelve una posibilidad más, otro juego. No se sí me convence...
  • a mi me convence la idea, a falta de leer el artículo.

    Porque cualquier cosa que se limita y pauta así acaba siendo objeto de deseo irrefrenable.
    ¿no os parece que finalmente se convierte todo en la guerra del poder?

    y además en mi caso eso ha sido así. Nunca tuvimos problemas con eso de la tele, simplemente no tiene deseos de tele todo el tiempo como tantos niños. Mira que con el ordenador ha tardado tiempo en darse cuenta que le cansa y que quiere hacer otra cosa, pero la tele como si no existiera. (de hecho no existe, hablo de pelis en DVD, porque tele tele solo tiene en la casa de los abuelos y siempre pide apagarla)
  • Me convence por supuesto el echo de que lo que se limita se vuelve objetó de placer. Lo que no estoy tan segura es de sí la tele o pantallas se pueden volver una simple opción más..?
  • Vuelvo atrás.
    Como Carmen ha escrito en varias ocasiones, la tele tiene componentes que la convierten en un elemento poco saludable , sino peligroso, y ante el cual, por sus características y por su reciente creacion, no hemos desarrollado defensas, ni instintos protectores. Por ello creo que no resulta apropiado compararla con otros asuntos y hablar de autorregulacion en relación con ella.
    Esto, con alguna reserva, lo hago extensible a las pantallas en general.
    Por otro lado, se me antoja una comparación algo radical, pero para mi nada descabellada (aunque puedo anticipar algunas de vuestras respuestas a esta declaracion) . No permitiría a mis hijos libre acceso a cannabis, cocaína, heroína, cafeína o alcohol, ni a arsénico ni a matarratas, ni a armas, esperando que se produjese un proceso de autorregulación.
    Nunca llegaría a darse, claro.
  • Yo sigo dándole vueltas al tema de las pantallas en general, y vivendolo, todavía no tengo una respuesta ^#(^
  • Sí la tuviéramos, Montse, no seguiriamos por aquí... :\">
  • buenos argumentos siempre reavivan las discusiones y renuevan las ideas, gracias
  • Es verdad, Carmen. Gracias por la anotación. :)
Accede o Regístrate para comentar.