Televisión y otras pantallas

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Comentarios

  • Yo de pequeña tenia tele en mi casa y los veranos los pasaba en casa de mi abuela en un pueblo en el que no había ni luz ni agua en las casas ni cuarto de baño. Y me adaptaba a eso sin ningún problema. A pesar de estar acostumbrada a tenerlo en mi casa a diario.

    Pero estoy con Marta, en que ellos han nacido en el mundo de las pantallas y la tecnología y negárselas si es represión. Pero el no poderlas tener crea ansiedad y eso tampoco es bueno. El ofrecerle alternativas y hablar y negociar es lo que nos queda y que poco a poco (como la hija de Vicky) se aburran de esas cosas y dejen de prestarle tanta atención. Alvaro también hay muchas veces que pasa de la tele o del ordenador y esta días sin encenderlo o sin pedírmelo. Creo que va por rachas.

    También es malo muchas de las cosas que utilizamos a diario y estamos en ese mundo y ni nos damos cuenta de ello. Seria estupendo poder estar sin luz en casa y guiarnos por la luz del sol y asi nos acostaríamos al anochecer porque eso es lo sano y natural. El cuerpo crea una hormona al anochecer para que nos entre sueño pero con la luz artificial la vamos perdiendo (creo que es la melatonina). Seria fantástico poder vivir en una casa (no en pisos) porque es lo natural y da mas estabilidad a la persona el vivir en contacto con la tierra.

    Lo que quiero decir es que todo lo natural es lo mejor, pero lo que tenemos no lo podemos obviar, ahí esta. El tenerlo a diario puede crear adicción, el no tenerlo puede crear ansiedad. Complicado el tema.

  • Vicky, no se como son otros niños en la intimidad, pero con los mios no basta no tener a mano el aparato de turno. Me fastidia enormemente levantarme por la mañana ya con el disco "quiero una play". Hace unos meses la cancion sr llamaba "quiero una tablet" y en un arranque de complacencia empujado por este tipo de discursos y la publicidad del entorno a favor de esos chismes, compramos una tablet. Ahora resulta que "la tablet es una mierda, si tuvueramos una play si que seria chulo". Mi hijo vive eso como una represion, el hecho que nos neguemos a comprar una consola que no queremos alimentar con juegos caros. Y si la compraramos, que? Entonces el hit del verano sera otra vez "quiero un movil"..,
    Sus argumentos son aplastantes, y por lo visto no puede o no quiere entender los nuestros.
    Solo se que a medida en la que han ido mas a menudo a casa de otros han empezado a pedir ver la tele (tenemos, pero no a la vista y no la veian nunca, solo capitulos de series o alguna peli grabada), tablet, consolas &co.
    No me valen estos discursos que se hacen por aqui. Es mas complejo que solo dejarles a su aire.
  • A Monica le pasa igual que a Max, pide lo que su amiga tiene y su amiga tiene todo lo ultimo que sale al Mercado (primero la wii, play station, Nintendo o algo parecido, un tablet en las navidades y un movil este ano).  Pero lo mismo le pasa con algunos juegos que su amiga tiene (un bebe que habla, una cabeza para peinar, un perro de pilas que hace cosas, un lapiz con lucecitas, etc). Hay cosas que  se las puedo comprar como el lapiz con lucecitas, la cabeza para peinar, (juegos no caros) y se alegra muchisimo cuando las tiene y las usa mucho pero hay otras que son muy caras y entiende que no podemos comprarlas y no insiste.

     

    El ano pasado compramos la Wii, despues de haberla pedido hace 2 anos. Y fue casualidad por que ni ella la estaba pidiendo pero  mi hermana me llamo para decirme que estaban a mitad de precio y despues de consultar las cuentas y hacer recortes en otras cosas compramos la Wii y un juego extra. (yo realmente nunca quize la Wii en casa, ademas que me parecia carisima y podia haberla no comprado en ese momento pero sabiendo que estaba a mitad de precio y que podiamos permitirnoslo y acordandome muchisimo en Monica y sus ganas de tener el juego que finalmente la compre. Su cara de alegria cuando la vio y los abrazos que me dio. La uso durante semanas sin parar, casi ni desayunaba. Como no podiamos comprar juegos nuevos por que son muy caros, yo misma le pedia juegos a mi Hermana. Ya no la usa tanto, con algun amigo que otro la usa y se lo pasan bien.

     

    Cada nino es distinto y sus necesidades son distintas igual que cada padre es distinto y actua de diferente manera por que no todos soportamos lo mismo.

  • editado septiembre 2013
    Asi de facil!
    #:-S
  • Hoy Aaron comenzo el dia jugando al ordenador, y cuando Axel se levanto y le pedi que dejara de jugar tuvimos enfretamiento sobre todo porque siempre queda algo por hacer, porque no se puede apagar en ese momento y siempre se alarga. Ademas pone mala cara cosa que me mo,esta, es posible que no debiera tomarmelo como algo personal pero me puede.

    Cuando dejo el juego, comenzaron a jugar, disfranzadose, inventando personajes e historias, y despues de comer se les unio Mael, y siguieron y siguieron hasta que Mael se fue ya a las nueve de la noche.

    Ahora estan jugando, hoy pidieron jugar muy cerca para poder ver cada uno la pantalla de otro, y se junto una mesa donde ademas se preparo un buffet para que pudieran comer cuando tuvieran hambre.

    Quieren jugar hasta que se cansen, ¡Miedo me da!, porque no estoy muy segura que noten el cansancio cuando estan enfrascados en el ordenador, aunque ellos dicen que si y entonces se acostaran.

    Hoy hemos hablado sobre este tema Anna, Javi y yo. Entiendo sus ganas de jugar, entiendo que para ellos es un juego mas, pero sigo con mis dudas, que van y vienen, que me dejan unas veces dejarle que el se regule pero que siempre es el tiempo hasta que mis dudas vuelven a resurgir. :(

    Hoy le comentaba a Anna que Aaron tele no ve casi, peliculas tampoco muchas. Pero que entre lo que ve y los juegos a los que juega en el ordenador veo que cuando juega con Axel, o dibuja, o juega el solo, su imaginacion crea a partir de eso mas personajes, mundos, historias.
  • Realmente una de las cosas que me molesta es los juegos de luchas y cosas asi, y eso Alvaro jamas los ha utilizado porque nunca le han gustado ni llamado la atención.
  • Yo tabien desconfio del sistema y de sus intenciones Ainara
  • editado septiembre 2013
    =D> =D> =D> =D> =D>

    menudo debate

  • editado septiembre 2013
    Me alegra Ainara, que haya casos de adolescentes, que estuvieron enganchados, y ahora no lo estén y hayan encontrado sus vocaciones, pero recuerdo haber leido casos de adolescentes que se engancharon y no tenían más que la vida virtual. 
    Y eso me hace pensar en ¿de que depende que unos lo hayan compatibilizado y otros no?
  • Carmen, 
    En algún lugar de este extenso debate dices que ahora utilizamos internet para todo, y que nadie experiment o crea, porque busca tutoriales.... San Google le llaman alguno. >:)

    Pero antes se iba a la enciclopedia. Seguro que en la casa de vuestros padres encontrais minimo una, sino más. Ahora no tenemos enciclopedias.

    Y en favor de los tutoriales quiero decir, que si antes queríamos hacer una cosa, buscábamos a alguien con quien hablar del tema, todo ese tipo de relaciones se han sustituido por foros. E incluso mejorado, porque antiguamente no era facil encontrar a alguien apasionado por el mundo de los romanos. Ahora, puedes desarrollar esa pasión en virtual mediante foros,e incluso esta gente se junta para hacerse los escudos, o para recrear el sitio de Numancia. Antes eso no se hacía. 

    Este invierno organice un curso de zapatillas de fieltro. Elegí un tutorial de you tube, y lo vimos 4. Y cada una lo interpreto a su manera, pero a partir de ese primer tutorial... el mundo del fieltro es enorme. Y cada una desarrollo su creatividad, con colores, con texturas...
  • Y con permiso de Iara le modifico la frase

    "Es que cuando los niños estamos aburridos, (y los padres no damos más de si ese día),  lo que nos va muy bien son las cosas de pantalla, ¿verdad?"
  • editado septiembre 2013
    Carmen, En algún lugar de este extenso debate dices que ahora utilizamos internet para todo, y que nadie experiment o crea, porque busca tutoriales.... San Google le llaman alguno. >:)
    Pero antes se iba a la enciclopedia. Seguro que en la casa de vuestros padres encontrais minimo una, sino más. Ahora no tenemos enciclopedias.
    Y en favor de los tutoriales quiero decir, que si antes queríamos hacer una cosa, buscábamos a alguien con quien hablar del tema, todo ese tipo de relaciones se han sustituido por foros. E incluso mejorado, porque antiguamente no era facil encontrar a alguien apasionado por el mundo de los romanos. Ahora, puedes desarrollar esa pasión en virtual mediante foros,e incluso esta gente se junta para hacerse los escudos, o para recrear el sitio de Numancia. Antes eso no se hacía. 
    Este invierno organice un curso de zapatillas de fieltro. Elegí un tutorial de you tube, y lo vimos 4. Y cada una lo interpreto a su manera, pero a partir de ese primer tutorial... el mundo del fieltro es enorme. Y cada una desarrollo su creatividad, con colores, con texturas...
    Que si. Pero... ¿y qué pasa cuando ese video lleva a otros, y va habiendo derivas y mientras va atrapando esto de ver videos ya queda en el olvido el asunto que ha iniciado la búsqueda en internet? Quedan atrapados ahí y dejan de hacer lo que iban a hacer. No hablo solo de mis hijos, de hecho no sé si conozco a alguno que no haga eso.
  • editado septiembre 2013
    Si creemos a Liedloff, a Rodrigañez, a Reich o hasta a Miller entre otros (autor@s muy presentes en este foro, por cierto), la adiccion a las pantallas, como cualquier adiccion, tiene un componente predominante en la historia de cada persona, y muy especialmente en las horas previas y posteriores al nacimiento.
    A eso podemos añadirle el componente social; tipo, cantidad y forma en las relaciones. Y aun hay al menos un tercero, la cualidad del objeto de la adiccion.
    Todo esto lo digo porque cabe observar a l@s niñ@s... y a l@s adult@s y conocer su historia y conocer su relación con este o aquel factor de adiccion para comprender su estado.
    Como es@s autor@s citad@s, convendremos -yo lo hago- en que ninguno de los tres factores son muy saludables cuando nos referimos a este universo de las pantallas y al momento presente. No tod@s reaccionamos igual, pero afirmar que hay una relacion sana con ellas es, en la inmensa mayoria de los casos, una ilusion o una mentira que nos creamos o nos creemos.
    Y en cuanto a la confianza en nuestros hijos (algo que creo que debería presidir nuestra relacion con ellos al lado del amor y el respeto), ¿no está acaso condicionada por la confianza en nosotros mismos y por nuestra propia relación con el mundo?
    ¿Entonces, en que confiar si tu propio universo se tambalea?
    ¿Es que estoy hablando con personas que ya han vencido sus miedos, han alcanzado sus metas y se sienten seguras e integradas?
    Sí, hablo de mis compas de foro. Y de l@s hij@s que criamos.
    ¿Podemos verdaderamente confiar en ellos? Claro, en ellos yo confiaria plenamente.
    ¿Pero cuanto de ellos se les ha arrebatado ya y cuanto se les ha implantado?
    ¿Que heridas llevan abiertas y que pesos atrastran ya, aun siendo tan jóvenes?
    La intencionalidad de estimular el consumo al maximo por parte de quienes las producen es el empujon que falta en el coctel de este mundo de las pantallas para atrapar a much@s de nuestr@s niñ@s y tambien a much@s adult@s.
    ¿Quien se atreve a afirmar aqui y ahora que en su caso esto que digo no es así?
  • Alberto, ahora no me queda ya tiempo para contestar, se levanta la jauría de lobos hambrientos, pero sí me atrevo a afirmar aquí y ahora que parte de mis miedos a las pantallas nacen de una infancia de sillón y larguísimas horas televisivas. Nadie se planteaba más, y han sido muuuuchos largos años para desintoxicarme de aquello y enterarme de qué va esto de la vida real. 
    Sano? por supuesto que no. Lo único que queda de aquello es mi adicción a los hermanos Marx y su mundo surrealista, que sí que me ha servido de mucho! 
    :P
  • Yo no creo que haya una relación sana con las pantallas, y tampoco se hasta qué punto se puede decir que uno es adicto a las pantallas. Yo personalmente mandaría a la mierda la tele pero me quedaría con el ordenador, el ordenador lo veo hasta necesario y muy útil.

    Yo no veo en Laura y Mónica ninguna adicción a las pantallas, y eso que tenemos pantallas pero también veo como juegan, como siguen saltando y corriendo por la casa hasta la noche y las conozco tan bien que eso es lo que me da confianza en ellas y no me llega a preocupar y pensar que las pantallas es lo único que quieren hacer.

    Me voy ahora, vamos a salir
  • Yo nunca he sido de muchas pantallas, siempre he preferido las novelas, que por cierto, pueden tener igual uso que la tele. 
    Pero reconozco que antes de ponerme de parto estaba viendo a Fernando Alonso correr mientras me tomaba una paellita.... 

    mmmm que recuerdos!
  • Barbara, me has recordado otro hilo....
  • había un hilo sobre Fernando Alonso?  :O  =))
  • Jjajaja :-)) =D> =)) marta!!!! me parto!!! Jajajaja
  • editado octubre 2013
    Bueno, bueno, paseando por fb me encuentro con un excompañero del instituto que ha traducido una nueva obra del neurologo aleman Manfred Spitzer, que es el autor de libro Aprendizaje. Neurociencia y la escuela de la vida, del que se hablo en este foro hace casi dos años (Ana, seguro que localizas el hilo).
    Pues bien, este libro es un nuevo desafio para este hilo. Su titulo es DEMENCIA DIGIT@L. El peligro de las nuevas tecnologias.

    http://www.edicionesb.com/catalogo/libro/demencia-digital_2757.html

    Segun parece, en Alemania levantó ampollas y sin embargo en nuestro pais ha pasado desapercibido.
    Creo que valdra la pena echarle algo mas que un vistazo. Y si es tan concienzudo y riguroso como Aprendizaje, cabrá tener muy en cuenta sus consideraciones.
  • Referencia de DEMENCIA DIGIT@L.
    "A los políticos responsables de la educación les gusta alabar la elevada utilidad didáctica de los medios digitales. Y los grupos de presión de las empresas de software se frotan las manos con ofertas sensacionales que abrirán a nuestros hijos las puertas de un futuro mejor. Nada funciona hoy en día sin ordenadores, teléfonos inteligentes ni internet. Sin embargo, todo ello entraña unos peligros inmensos, porque su utilización intensa debilita nuestro cerebro. Los niños y los adolescentes pasan más del doble de tiempo con medios digitales que en la escuela. Las consecuencias son trastornos del lenguaje y del aprendizaje, déficits de atención, estrés, depresiones y una disposición creciente a la violencia. A la vista de este preocupante estado de cosas, el doctor Spitzer recuerda sus obligaciones a padres, a profesores y a políticos. Reclama una información objetiva sobre los riesgos y exige a los padres que pongan límites al pasatiempo digital de sus hijos para que no se vean arrastrados a la demencia digital y por el bien de su propio futuro."
    El debate sigue abierto!
  • Hace un rato veía un vídeo muy curioso, sobre el miedo, realizado por unos chicos de instituto. Uno de ellos decía, jugando a un juego de guerra de ordenador, perdiendo y tirando el teclado contra la pantalla, "tengo miedo a que me dejen de gustar las cosas que me gustan"... estará bien informarse, de esa demencia digit@l, entonces. 
  • Ese proceso lo estamos viviendo con Max, Marta. Cuando esta mas tiempo expuesto a pantallas pierde el gusto por todo lo demas y se acentua el aburrimiento. El se angustia cuando se da cuenta. Y lo expresa claramente: "es que no se lo que me gusta!".
    Claro que hay grados de sensibilidad hacia diferentes estimulos, y cada niño es diferente. Pero al detectar casos como el que tu y yo estamos señalando (y a nuestro alrededor hay muchos mas, en mayor o menor grado) el sentido comun llama a poner atencion a lo que esta pasando. Por que de lo que no tengo dudas es de que está pasando y no son prejuicios ni paranoyas nuestros.
    Aunque haya quien lo duda, no soy persona autocomplaciente ni me quedo en la superficie de las cosas.
    Por eso al encontrarme con este libro de Spitzer, me reafirmo en que cuando la ciencia y el sentido comun van de la mano, dificilmente van a errar.
    Y a por esta lectura si que voy, aunque sea para poder defenderme con argumentos cientificos de quien dude de mi sentido comun. Y no por orgullo o amor propio, sino porque en esta tesitura esta la salud y el bienestar de muchos niños (mis hijos entre otros) y no estoy dispuesto a renunciar a protegerles de un peligro que yo percibo y siento como real.
  • Bueno, bueno, paseando por fb me encuentro con un excompañero del instituto que ha traducido una nueva obra del neurologo aleman Manfred Spitzer, que es el autor de libro Aprendizaje. Neurociencia y la escuela de la vida, del que se hablo en este foro hace casi dos años (Ana, seguro que localizas el hilo).
    http://www.crecerenlibertad.org/foro/index.php?p=/discussion/181/aprendizaje-neurociencia-y-la-escuela-de-la-vida/p1
  • Quizas ese tal Manfred Spitzer  con su libro "Demencia digital" se puede estar refiriendo a muchas cosas de las que habláis, pero no creo que todo el mundo no hace el mismo uso del ordenador.  Y eso es algo a tener en cuenta. Y no todo lo que dicen los que escriben libros es algo "que vaya a misa" (no se si me explico).

     

  • en nuestro caso comprobado que los juegos de ordenador, pelis y videos varios estimulan mucho el juego presencial, muchas veces Axel para el juego para hacer sus "versiones" con playmobils o peluches, (también lo he visto antes hacer bastante con Aaron, jugando como decimos por telefono y en el suelo de su casa cada uno de ellos)
    muchisimas veces juega con sus amigos a crear mundos, disfrazarse y ubicarse en realidades diferentes que le inspiran los libros, peliculas y videojuegos. más que bloqueos veo sobreestimulación ;) muchas veces en plena noche nos acosa a preguntas apra entender algún mecanismo o alguna historia que no ha pillado antes y que ha visto en pantalla.
    lo que pasa es que hay niños que disfrutan pudiendo elegir entre tantas posibilidades, otros se atoran. no sé de que depende.
  • Alberto, cuando leas el libro trae argumentos para seguir pensando, puede ser interesante. Creo que hablar de pizarras digitales y cosas de estas es otro cuento. mi hijo desde leugo no usa lo digital con el objetivo de aprender nada, aprende de paso, el unico objetivo suyo es divertirse con laos cosas que le chiflan, tiene plena libertad para dejarlo o retomarlo cuando quiera y elige el sus actividades digitales, nadie le impone nada. no creo que la pantalla sea sustituto de un adulto amoroso acompañante. llamese padre, llamese maestro eso no lo puede suplir nadie.
    Pero Axel disfrtuta mucho viendo peliculas y documentales con su padre, las ven todos los días juntos, sin plan, por placer... el día tiene muchas horas, hay horas suficientes para no tener que elegir entres salir a la playa o jugar con sus juegos.
  • He leído un par de reseñas y artículos en alemán sobre el libro. Creo que no va en contra absolutamente del uso de aparatos digitales, sino del uso "en exceso". Pero lo mejor será hacerse con él y echarle un vistazo.
  • Como cuesta 20 pavos tendrá que esperar un poco. Y no se si a estas alturas alquien cree por aqui que espero encontrar soluciones a mis problemas en un libro.
    De hecho es precisamente por las observaciones que hago de mi entorno y por mis experiencias que me atrae el libro, pues podria explicar los mecanismos que segun yo creo, se ponen en marcha en relacion con las pantallas.
    En efecto, Anna, como señalas, se trata de conocer otra vision para seguir reflexionando.
  • Por aquí hablan algo de lo que veníamos comentando...


    La obsesión por consultar las redes sociales y WhatsApp hace aflorar un nuevo fenómeno: la atención parcial continua. Los jóvenes siguen leyendo, en pantalla y papel, pero les cuesta más ver cine


    En un anuncio televisivo actualmente en emisión, dos niños dibujan a sus familias. Uno de ellos dibuja a papá, mamá y a sus hermanos, todos con un móvil pegado a la oreja. Lo que el spot quiere transmitir es una oferta con acceso ilimitado al móvil. ¡Usad el móvil todo lo que queráis! ¡Correo electrónico, vídeos, Facebook, Instagram, WhatsApp!

    Pasamos muchas horas pegados a una pantalla. Por trabajo, pero cada vez más por placer, porque es útil para comunicarnos, nuestra prioridad. Comprobar si hemos recibido un nuevo mensaje electrónico (cosa que solemos hacer varias veces al día, obsesión recientemente bautizada como infobesidad), mantener varias conversaciones en grupo por WhatsApp, consultar confesiones y noticias a través de Facebook, Twitter y otras redes sociales… Y lo hacemos en todo momento: mientras vemos la televisión, comemos o incluso en plena obra de teatro (algunos teatros optan, en ocasiones, por permitir el uso del móvil durante la función para que compartan lo que ven en redes sociales).

    Todos (o la mayoría) hemos caído víctimas del influjo digital. Los menores también. En Estados Unidos y Alemania, los adolescentes pasan siete horas y media diarias usando medios digitales.

    Algunos autores han alertado sobre los efectos que estos procesos tienen en la mente. Lo hizo Nicholas Carr, quien decidió abandonar la vida ultrainformada y se mudó a las montañas de Colorado, donde no había telefonía móvil e Internet llegaba mal, con su obra Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? (Taurus, 2011). Y también Manfred Spitzer, director de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de Ulm y del Centro de Transferencia de Conocimientos para las Neuronas y el Aprendizaje, con Demencia Digit@l. El primero resumía así los efectos de Internet en sí mismo: “Pierdo el sosiego y el hilo, empiezo a pensar qué otra cosa hacer. Me siento como si estuviese siempre arrastrando mi cerebro descentrado de vuelta al texto. La lectura profunda que solía venir naturalmente se ha convertido en un esfuerzo”. ¿Le está pasando eso a más gente? ¿Le cuesta zambullirse en un libro o ha dejado de hacerlo por comprobar sus mensajes en Facebook?

    Spitzer, por su parte, escribe lo siguiente en su libro (editado en español por Ediciones B): “La afirmación de que la competencia en las nuevas tecnologías tenga una correspondiente repercusión positiva no ha sido demostrada en absoluto por el momento. Es estúpido también que justamente la neurociencia sospeche antes bien lo contrario. Y es que algunos estudios demuestran que el cerebro crece justo allí donde se utiliza. Y el enunciado al revés es también válido. Si no se utiliza el cerebro, entonces se atrofia”. A Spitzer le preocupa cómo afecta el aumento de la tecnología en el cerebro de los niños. Su opinión es que tener más acceso a estas pantallas no les viene bien: “La utilización de ordenadores en edades muy tempranas en la guardería puede motivar trastornos de la atención, y a una edad posterior, todavía en edad preescolar, puede conducir a trastornos de la lectura”.

    Desde la Federación de Editores de España, sin embargo, no creen que los menores lean menos. “Frente al tópico generalizado, es el sector más lector”, dice Antonio María Ávila, secretario de la federación, cuyo Anuario 2012 concluye que el 84,6% de los menores lee en su tiempo libre. “Y es lógico, están escolarizados al 100%. Pero hay dos tipos de lectura, una práctica y otra más reposada. Lo que sucede al leer digitalmente, a través de una tableta o del ordenador, es que uno siente más la necesidad de comentar lo que lee con todo el que pueda”.


  • Todo lo digital, será mejor o peor depende de que uso se le de. Quizas una persona que este horas con un ordenador esta creando un monton de cosas que de forma manual le costaría mucho esfuerzo crearlo, asi en ese caso la tecnología facilita esa creatividad.
  • Yo en serio, ya no sé que pensar en casi ningún tema relacionado con esto. Pero sí es cierto que si a la compulsividad demencial de la forma de aprender en el cole, unimos esta compulsividad de las pantallas... el cóctel es de locos. De hecho mis hijos se quejan continuamente de que sus coleguitas no son capaces de ver una película entera, que no son capaces de jugar a algo más de diez minutos, etc...
  • editado noviembre 2013
    ese si que es un punto a abordar. Axel dice lo mismo, que pocos niños saben jugar. ese "me aburro" cuando no están estimulados es algo espantoso. y eso de cambiar a cada dos minutos y cambiar y cambiar... uff
    estos días he desarrollado una teoría sobre el tema, a ver si me centro y lo escribo.
    >:D<
  • editado noviembre 2013
    Yo en serio, ya no sé que pensar en casi ningún tema relacionado con esto. Pero sí es cierto que si a la compulsividad demencial de la forma de aprender en el cole, unimos esta compulsividad de las pantallas... el cóctel es de locos. De hecho mis hijos se quejan continuamente de que sus coleguitas no son capaces de ver una película entera, que no son capaces de jugar a algo más de diez minutos, etc...
    A que se refiere a que no son capces de ver una pelicula entera. o de jugar a algo más de diez minutos. No lo entiendo. Monica, ni Laura verian una pelicula entera si resulta que la peli no es tal y como esperaban, o cambian de juego enseguida si no sale tal y como habian planeado. O si el juego que se plantea empienzan a jugarlo y resulta que no les gusta.
  • Me explico. No me refiero a que estés viendo una película que no te guste y la dejes, eso lo hacemos todos. Me refiero, que Hadri por ejemplo, si es una tarde de lluvia y sabe que viene tal o cual amigo, y le apetece compartir una peli que intuye que le puede gustar, le propone verla, y a los diez minutos, el amigo en cuestión (y no es siempre el mismo) ya le dice que se aburre.
    Pero es que da igual, porque si Hadri deja esa peli para jugar con ese amigo aburrido, y propone un juego, ocurre lo mismo a los diez minutos.
    No se trata tampoco en cambiar de juego, es que les agota que no puedan profundizar en ninguno, y ninguno les llene, les relaje, les divierta, les atraiga lo mínimo como para explorarlo durante rato largo...
    A Lidia le ocurre lo mismo, me dice que en cuánto están metiéndose aún en el juego, ya quieren cambiarlo "compulsivamente".
  • Entiendo, y no será cuestion de que no tienen los mismos gustos y no pueden llegar a profundizar en el juego por que simplemente no les gusta como se sigue desarrollando el juego?

  • No, Vicky. Se a que se refiere Marta. Es el "modo zapping" lo que hace que las relaciones sean complicadas y los juegos no lleguen a nada.
  • jaja, el modo zapping, esa es buena!
    Lidia dice que no es cuestión de gustos, que ella se presta a los juegos que los demás quieran, pero que ni esos juegos cedidos les llenan, es que al poco están queriendo otro, y otro, y otro y que ella, por experiencia, a veces cede en un juego que no le gusta mucho, pero al final le enreda y lo disfruta si le da el tiempo suficiente. Lidi dixit, jeje.
  • Quieren decir que las pantallas (tele, consolas, ordenador) hacen que los niños no sepan jugar o profundizar en los juegos?.
  •  pues que viven hiperacativos, distraidos, con deficit de atención grave. que no se centran en nada, ni siquiera en una conversación, que no se ilusionan, yo veo mucho eso que dice Lidia, que no es una cuestión de gustos, que ni adaptandote a su juego puede funcionar.
    sin embargo yo creo que no es por las pantallas. las pantallas están (o no) en medio de todo eso, pero no necesariamente son la causa. He visto estas cosas en niños que no juegan con pantallas...
  • En eso te doy la razón, Anna. Aunque mi experiencia me dice (por mi hijo y casi todos los niños que conozco) que no depende tanto de si juegan o no, que si ven tele o no, sino de vivir pendiente de ello, es como el camino corto. Es más fácil recurrir a la vida virtual, te lo da todo más mascado.
    Ejemplo de esta mañana: tenemos visita en casa de dos niñas acostumbradas a la vida de campo y poca pantalla. Ellas junto a mi hijo querían saber más sobre serpientes y buscaron en internet, práctico, no? Pues yo me preguntaba... Hace 20 años que hubieran hecho? Pues probablemente hubieran tenido que hacerse preguntas sobre dónde y como viven las serpientes por ejemplo para concluir sobre su alimento. Pero no han tenido que hacer nada de eso, sino han acabado por mirar otras cosas. Ni se han enterado de casi nada sobre el tema ni hna hecho nada más que navegar un rato viendo tiendas de productos para espionaje. :-??
  • Resumiendo, Vicky. No creo tampoco que las pantllas sean la causa exactamente. Pero distraen de la vida, y mucho.
  • Hay sobreestimulacion en muchas áreas de la vida y eso es lo que influye en que los niños y no solo los niños no se centren en las cosas. Porque eso también pasa con la comida. Y eso pasa cuando vamos a vestirnos, que como tenemos muchas cosas pues no sabemos que ponernos. No son cosas que pasen solo a los niños, los adultos precisamente tiene adicciones por que no saben que buscar que les satisfaga.
  • Subo de nuevo este hilo, pues aunque no lo he leído completamente, quería simplemente decir que a mí sí me parece que afecten las pantallas. Tengo la impresión, te tengo el terror de que mi hija ve mucho la televisión (con televisión quiero decir películas en ordenador o en DVD). Mi mujer le da menos importancia, pero yo sí se la doy. Tengo la sensación de que ha ido ganando terreno, de que es como una droga... Estoy superquemado con el asunto y no sé si es porque a mí nunca me ha gustado la tele ni las pantallas, ni siquiera mucho internet, pero el caso es que me parece demasiado para una niña de 5 años. A veces se levanta queriendo ver tele... Tengo que luchar, en ocasiones, para hacer otra cosa... Es cierto que a veces pasa mañanas o incluso días (milagro) sin tele, pero en general yo vivo la tele como la omnipresencia de algo que detesto, que considero que nunca debió haber entrado en nuestra vida (algunas de las mejores épocas de mi vida han sido sin tele, sin conexión a internet...). Yo ahora tengo la certeza de que la hemos protegido de los males de la escuela, pero no de los de las pantallas, que son más sutiles... Siento a mi hija como si estuviera colonizada por los dibujos... Muchas de sus referencias son los dibujos... En fin... Estoy muy pesimista con este asunto y me cuesta creer (o ahora mismo he perdido la fe) que el aprendizaje pueda producirse de un modo natural con la sobreestimulación, con la carga, con la droga de las pantallas. No, la verdad es que no puedo creerlo y envio a los padres o madres que tuvieron el valor de plantarse y no introducir esos artefactos infernales... ¿No ven cómo están como absorvidos, como hastiados delante de esos aparatos? ¿Puede compararse al trabajo manual, al contacto con los libros en papel, a los juegos libres en la naturaleza? Es ahí donde de verdad siento a mi hija, no delante de las pantallas. Odio las pantallas, aunque esté ahora mismo escribiendo en una de ellas. Un abrazo a todos los muchos que aún compruebo que siguen por aquí. Cuanto tiempo...
  • A nosotros con el invierno nos ha vuelto la pantallitis. Pero he notado una cosa que me parece muy interesante aunque no sé si podré explicar bien. Desde que no vemos contenidos específicamente infantiles la cosa ha cambiado mucho. Él quiere ver las películas una vez y otra y otra, pero no está tan abducido por la película ni tampoco veo que luego le afecte tanto en su juego. Quiero decir que en cuanto vemos algo infantil como dibujos luego él se pasa días hablando de lo que ha pasado en el dibujo y un poco obsesionado con hacer exactamente lo mismo que sale en el dibujo. Sin embargo si vemos otro tipo de película no infatil específicamente, él nos hace comentarios sobre la película y nos pregunta cosas, pero de una manera más relajada. Lo que quiero decir es que he notado mucho la diferencia que marcan los contenidos. Además con estas películas es capaz de parar, muchas veces me pide que la ponga en pause y hacemos otra cosa o salimos o jugamos. Le veo que le crea menos enganche que los diseñados específicamente para ellos. Pero vamos que estas son mis sensaciones ahora, tampoco he llegado a ninguna conclusión con este tema, la verdad.

  • editado diciembre 2013
    Hola Santiago, que alegria leerte, aunque lo que dicrs no sea alegre.
    Como seguramente habras comprobado, coincido con tu percepcion y con tu criterio sobre las pantallas. Y no tengo nada que añadir al respecto. Pero lo tengo cada vez mas claro.
    Lo que si quiero comentar es con respecto a lo que cuenta Ahinoaja.
    Claro que las peliculas y series infantiles perturban mas a los ninos que las de adultos. Estan diseñadas y producidas con la clara y precisa intencion de hacerlo y se utilizan para ello los recursos mas vanguardistas de la tecnica, el matketing y la psicologia.
    Es mas, en su produccion el orden de elaboracion funciona de firma diferente y casi inversamenre a las peliculas de adultos. Estas mantienen el orden guion-preproduccion-estudio de mercado-realizacion-comercializacion y en las infantiles es diseño de producto-estudio de mercado-guion-preproduccion-realizacion-comercializacion+comercializacion (merchandising, juguetes, inclusion mercado de alimentacion-videojuegos...).
    Y las leyes comunitarias y estatales no protegen a los niños de estos productos. Los padres, ademas, no solo no suelen hacerlo sino que actuan como agentes comerciales de las compañias cinematograficas y de las industrias complementarias.
    Y sin entrar en ello, cabe resaltar otros elementos como las campañas de transmision de valores y de creacion de opinion perfectamente concertadas que estan implicitas y a veces explicitas en las producciones infantiles.
    Esa es la situacion. Por eso las peliculas y series infantiles, especialmente las realizadas a partir de los noventa, perturban a los niños... pero y a quien no?
  • Qué miedo... Gracias por sus respuestas... De todos modos intento relajarme... Creo que me excedí con la afirmación de que mi hija estaba colonizada: ve mucha más tele de la que yo nunca hubiera deseado, pero hay otros muchos elementos en su vida que ocupan más tiempo, afortunadamente. Aún así, ¿cómo hacen ustedes, cómo les mantienen lejos de las producciones infantiles? Es difícil: sus amigas, la publicidad en el centro comercial de la isla, las jugueterías, las bibliotecas (sí, las bibliotecas, al menos aquí, tienen cosas buenas, pero otras...). Es difícil... Esta tarde hemos ido a ver la última de Disney: Frozen; por segunda vez porque Estrella la quería compartir con una amiga. Estrella, de pie, cantando las canciones, dramatizando... haciendo después los papeles correspondientes con la amiga... Intento ver el lado bueno: el hecho de haberlo compartido con amigos... El padre de la niña me decía que él había tragado mucha tele y después mucho porro (lo típico de infancia y adolescencia) y, en fín, yo no le encuentro idiotizado, casi lo contrario; pero ya sé que es poner paños calientes...
  • yo hoy más que nunca convencida que el problema no está en las pantallas, y sí en los contenidos...
    Axel está muchas horas con el ordenador viendo cosas y jugando y no observo ninguna de las cosas que describes Santiago, está relajado, pacifico, agradable, dulce, creativo, comunicador, inspirado, sociable y ademas responsable y agradecido. Lee mucho, juega a otras cosas, aprende trabaja, crea, se divierte mientras... el acceso libre al ordenador no le impide ser un ser libre, desde luego no le vemos colonizado...
    yo también paso mucho tiempo con el ordenador y me gusta mucho, no me parecería justo que otros decidieran por mi estas cosas...
    Crees que ver a la niña contenta feliz, relajada no es una señal de que eso no le afecta negativamente???
    y si un día está mal y nerviosa hay que averiguar el porque, pero creo que no se puede solo enfocarlo a exceso de pantalla... en todo caso es bueno compartir con ella tu preocupación por el tema, a ver que dice ella...
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