Oxitocina en la cocina, o empecemos a cambiar el mundo...

editado octubre 2012 en Restaurante
Ya sé que hay quien piensa que si nos dejamos llevar por el puro marujeo, jeje, esto se convierte rápido en un forete de intercambio de recetas al uso, y llevan mucha razón, CEL no es eso, pero aún así, me ha gustado leer esto.

“La cocina siempre ha sido considerada y venerada como el Alma de la casa. En las cavernas, la comida,
la convivencia y la organización de la tribu se estructuraba alrededor
de una hoguera y en los siglos sucesivos, las cocinas han sido
proveedoras de alimento, de salud en un sentido holístico a través de
los frutos de la naturaleza –comida, plantas y otros remedios-, de
relaciones familiares y sociales, y de amparo y arrope emocional. Es
decir, de PODER, no del poder de una espada (lo externo, lo
macro-social, lo masculino-acción, lo visible) sino de poder interno,
invisible, femenino-receptivo, doméstico, (...)"

http://www.elblogalternativo.com/2012/10/06/poder-oxitocina-y-alquimia-en-la-cocina/

Comentarios

  • En la cocina he vivido maravillosos y felices momentos con mi madre, con Carmen, con amig@s, con mis hijos. Momentos de confidencias, de conversaciones con o sin maravillosas derivas. Todo parece fluir alrededor del fuego del hogar (aunque en.mi caso es una vitro y un horno)
    Tal vez por eso echo de menos tener la cocina integrada en el espacio principal de la casa (aunque creo es es ella la que ostenta ese rango en mi vida).
  • Nosotras compartimos este verano charlas en la cocina, y en el encuentro era un lugar muy animado, y en casa de mi familia suele ser un punto de reunion de lo mas divertido, los que le tienen alergia no saben lo que se pierden.
  • Aqui en el pueblo definitivamente la cocina es el punto de encuentro, incluso los garages estan montados con cocinas  para pasar todo el día la familia completa (tios, primos, hermanos, abuelos, etc). Nuestra casa que es una de las antiguas del pueblo, la cocina era la única habitación que estaba preparada con chimenea, pues como nos cuentan los viejos del pueblo ahí se reunian todos alrededor de la chimenea a hablar y comer.
  • Yo junto a la cocina tambien añadiria el cuarto de baño, parece que con eso de acompañar al final tambien termina siendo lugar de reunion (a veces con aforo limitado claro)
  • =)) =)) Alex, ¡Que bueno!
  • A mi también me gustan mucho las cocinas. Y me encanta comer en la cocina. No me termina de convencer la idea de una comida formal, con mesa de comedor puesta y que no se pueda empezar hasta que esté todo puesto y todos sentados. Me gusta mucho más el picoteo de la cocina, que las cosas se puedan comer a medida que se hacen y que nadie controle lo que otros comen ni cómo lo comen. Creo que la formalidad en la mesa es antinatural y una excusa para educar niños. Cada vez me apetecen menos las comidas familiares por esta razón y no me gusta ver esa formalidad en mi casa. me da rabia que la cocina no sea más grande, pues cuando tengo invitados, ponemos la mesa y todo eso y todo se vuelve formal. Si hace buen tiempo me gusta mucho más comer en el jardín pues allí todo vuelve a ser más informal.
  • Yo la verdad es que prefiero comer de pie en la cocina, sin formalismos, como dice Anicka. Por otra parte, lo bueno que tenemos aquí es que el comedor es una prolongación de la cocina. No hay ninguna puerta que los separe.
  • a mi me encanta la cocina y hacer la vida en la cocina. En Francia tenían una costumbre muy chula que importamos y es que cuando te invitaban a cenar no estaba la cena hecha sino que se hacía mientras los invitados estaban allí, así el cocinero está integrado en la fiesta, no es un sirviente que tiene que tener todo hecho a la hora.
    Se abría una botella de vino, o se servía un aperitivo y la gente comiendo, hablando y bebiendo disfrutaba del tiempo juntos, cuando salia la cena ya la fiesta estaba en marcha. A mi me encanta es tradición. siempre me siento mejor cocinando así.

  • En mi casa lo hacemos así, jajaja. Me gusta cocinar, pero prefiero hacerlo acompañada!!

    Pues anicka, lo siento, pero no coincidimos... Yo disfruto de estar juntos en la mesa, comer al mismo tiempo, compartir la comida. Nosotros comemos en la cocina, me encanta que haya espacio en la mesa para los cuatro, a veces nos hemos apretado y hemos comido cinco en la cocina.
    Eso que los niños vayan entrando y cogiendo comida mientras cocino me molesta de hecho. No tiene nada que ver con educar, tiene que ver con que si hago el esfuerzo de preparar una comida sabrosa, sana y para todos, me irrita mucho que cuando esté hecha la comida, ya no coman porque se han puesto morados de spagettis crudos, fuet y pimiento (que de hecho iba a usar para cocinar). Luego ya no podemos comer nosotros tampoco con un mínimo de tranquilidad porque están desesperados para que terminemos para jugar o irnos, claro, como ellos ya comían mientras yo aún hacía otras cosas...
  • Es que de hecho a veces, cuándo hay mucho follón de niños y adultos, no se puede hacer otra cosa que lo que comenta Anna... ayer mismo, llegamos a casa de unos amigos, habíamos quedado con más gente para hacer jabón casero por la tarde, y cuándo llegamos era casi la una y media, los niños (más de siete) ya muertos de hambre (yo pido socorro cuándo vienen en tropel gritando que tienen hambre, no puedo negarme) algunas cosas ya venían hechas, otras las acabamos en el momento, pero yo empiezo a partir todo y que coman! después con calma sí cayó esa botellita de vino, de pié y en la cocina, y los adultos de risas y comiendo las sobras, jajaja... (el jabón salió de cine, a pesar del rioja, jajaja).
  • A mi me encanta lo que comenta Anna y me gusta que las cosas se puedan probar cuando se van haciendo. No me gusta la prohibición de que no se pueda meter mano hasta que llegue a la mesa y menos aún que una vez en la mesa haya que contenerse hasta que todos lleguen y ya no digamos si hay que guardar modales. Cada vez me apetecen menos todas esas formalidades. No soporto las normas que se ponen en las mesas, como que los niños no puedan levantarse cuando les apetece. Y siempre me he sentido muy incómoda comiendo en casas donde todo es tan formal. Odio que la gente esté pendiente de si a alguien (adulto o niño) se le cae algo , de si mete la manga en el plato o de si se acaba todo. O que si llegas tarde a una comida familiar se te eche en cara. A mi estas cosas me quitan las ganas de todo.
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