Ataques de los amigos

editado enero 2013 en Plaza Mayor
Quiero abrir este hilo aunque no sé si es muy útil y no sepa muy como explicarme. Verán, estoy dolido con las actitudes de alguna gente que, cuando se entera de que no te gusta la escuela, tratan de meterte el dedo donde a uno más le puede doler. Recientemente, un "conocido" quiso aleccionarme acerca de cómo debía comportarme para que mi hija jugara con los demás niños en el parque, como si mi hija no jugara con otros niños cuando le place y como si yo no hubiera jugado unas cuantas veces con su propio hijo cuando viene sola su mujer, que es casi siempre. Y no sé me dá por pensar que dice estas cosas porque él sabe que soy un profesor "desencantado" y él está "encantado" con las nuevas pedagogías del colegio al que va su hijo, un lugar donde su propia mujer, casi con lágrimas en los ojos, me confesaba que estaban forzando al niño (eso sí, con mucho amor y abrazos) para que empezara ya a leer como los demás.
Por otra parte, esta anécdota me trajo a la memoria el hecho de que otro amigo (éste sí, amigo de años) cuando estuvo una semana de vacaciones en mi casa, andubo diciéndome que no es tan mala la escuela como las películas de Disney que vé mi hija. No sé, o yo soy muy sensible y suspicaz o esto son puñaladas traperas, como diciendo, "mira este pringao que no lleva a su hija al cole y luego ve películas de princesas", como si uno pudiera (o quisiera) controlarlo todo. No sé, yo nunca (¡jamas!) con nadie porque lleve a sus hijos al cole o porque no les haga ni "puto" caso, sobre todo si son amigos. No sé, tengo la impresión de que uno está rodeado de "progres" que son radicales para lo que ya está trillado, pero ay de ti si te metes con la escuela... Desde ese momento te mirarán con lupa.

Un abrazo

Comentarios

  • >:D<

    Queremos que nuestros hijos sean felices, queremos que nuestros hijos disfruten aprendiendo, queremos que nuestros hijos no sean manipulados, que tengan la capacidad de plantearse las cosas y decidir que quieren, y en ese camino que hemos decidido algunos hemos decidido que la escuela no les ayuda, pero como estamos haciendo nuestro camino no significa que no nos equivoquemos. Puedo hacer una cosa bien y otra mal. La diferencia con otras muchas personas es que soy capaz de cuestionarme todo y crecer, esa es la diferencia, ademas de que no tenemos miedo a avanzar a pesar de que estemos aterrorizados.

    Gracias por cada uno de los que estáis aquí.
  • Pues sí, Santiago, ese rollito pseudo-progre es chungo.
    No podemos controlarlo todo ni tampoco es nuestro cometido. A esas personas les digo "qué tal tomarte en serio los asuntos de tú hijo y acompañarle en lugar de justificar lo injustificable?"
  • editado enero 2013
    Yo no le digo que es nconsciente, irresponsable, cobarde, desconsiderad@ o insensible cuando trato con quien delega la atención, la compañía y el cuidado de sus hijos en una institución presidida por la burocracia o.por el interés económico.
    Pero no acepto ni media crítica suya!
    Ya está bien!
  • un tema que nos tiene hoy especialmente sensibles.
    Por una amiga y su hermana, lo estamos comentando todo el día.
    cuando ella dice que van a arruinar la vida de su sobrina yo pienso, joderrrrrrrr, ¿¿está esa diciendo que mi hijo es un desgraciado???????????

    un tema largo, volveré
  • A mi todo esto no deja de sorprenderme, y no es que afortunadamente vaya teniendo muchas de estas situaciones. Quiero decir que con nosotros, como han visto que no solo no hemos reculado, sino que hemos avanzado a posturas más radicales a favor de los niños, nos han dado por imposibles y nos dejan en paz. Pero  sí que es cierto que, por no elegir una postura beligerante ante lo que es "lo normal" (no vamos por la vida de nada, y no vamos criticando a nadie, como bien apuntáis, cada uno que haga lo que quiera), pero sí vemos que la actitud contraria es desvergonzada. Yo no critico a nadie, pero todos parece que tienen derecho a criticarnos y no solo eso, sino que tienen derecho a escudriñar nuestra vida con lupa para irnos clavando nuestras incoherencias vitales (de las que inevitablemente vamos aprendiendo) por la espalda, como bien señala Santiago.
    No sé, yo mantengo actitud zen, y listo. No me apetece nada la guerra frontal (si vale la pena porque es un amigo muy querido, sí, por supuesto, me explayo), me llega de sobra volver de una charlita con el 15M, totalmente alucinada al comprobar que son más escolarizadores que el papa.... 
    ~X(
  • editado enero 2013

    Cuando me siento muy cuestionada y me preguntan: “¿Por qué no llevas tus hijos al cole? Les suelo decir: ¿Y tu por qué los llevas? O cuando nos preguntan: ¿Por qué no coméis carne? Les digo: ¿Y vosotros por qué la coméis? No suelo contestar así sin más pero a veces pienso que es bueno hacer ver a la gente que tú sí tienes tus razones para hacer algo distinto. Lo has elegido. Algunos se quedan dudando y mudos por que en realidad nunca se lo habían planteado. De hecho no han escogido entre varias opciones la que más les va o la que consideran mejor sino que lo hacen por costumbre, por inercia, por que lo hace todo el mundo… sin pensarlo detenidamente.

    Mucha gente necesita pensar que ellos no fueron a la escuela por nada… Nosotros les hacemos tener que revisar sus propias infancias y cuestionarse lo que ellos hacen o dejan de hacer. Y, precisamente, eso es lo que muchos no quieren ni necesitan hacer.

  • editado enero 2013

    No sé por qué me salen esas letras raras??????

     

    Defendernos y justificarnos y dar explicaciones del por qué hemos escogido este camino y no otro les da más poder para poder opinar sobre lo que hacemos. Al darles tantas explicaciones se sienten con el derecho y la libertad de opinar sobre lo que les estamos diciendo y es cuando opinan, juzgan, critican… Si lo miramos bien, somos nosotros, con nuestros argumentos, los que les damos ese poder de participación. Son ellos los que se sienten incomodos con nuestra decisión y piensan que es nuestra obligación darles explicaciones. Nuestra obligación no tiene nada que ver con educar a los que dudan de lo que hacemos. Podemos darles información: libros, cds, webs, blogs… y dejarles escoger que quieren hacer con ella.

    Muchos familiares o “amigos” quizás no muestren ni el más mínimo interés por lo que hacemos los unschoolers o homeschoolers. No quieren ni oír hablar del tema… Piensan que solo la escuela puede dar al niño lo que necesita. Pero, ¿qué pasa cuando la escuela fracasa o cuando el niño no hace o no es como los demás esperan que sea?

     

     

     

  • Desafortunadamente, mucha gente tiene un concepto erróneo de cómo aprendemos realmente. Cuando digo aprender no me refiero a estudiar y memorizar para pasar exámenes si no a aprender con pasión, con interés, con motivación lo que a uno realmente le gusta, apasiona o necesita.

    Los sentimientos que surgen cuando nos cuestionan lo que hemos escogido hacer pueden interferir mucho en como les respondemos. Y también nos traen muchos problemas, ¿verdad? Es como si aun necesitásemos que dejaran de pensar mal de nosotros. Entonces es cuando surge esa necesidad de sentirnos comprendidos, aceptados, queridos… como cuando éramos niños ¿recordáis? Entonces es cuando damos todas esas explicaciones y nos justificamos con la esperanza de que dejen de juzgarnos y nos acepten tal y como somos y no cómo ellos quieren que seamos.

    Si somos capaces de dejar fluir, “soltar”, las emociones que nos invaden al ser cuestionados (escuchar nuestra mente pero no creer todo lo que nos dice y sobre todo no reaccionar) entonces pierden el poder sobre nosotros y podemos empatizar (comprender) mejor a la persona dudosa y negativa. Podremos entender que sus miedos son debido a que piensa que nuestros hijos no van a aprender, o si aprenden, quizás no tanto como en el cole. Tienen miedo de que no sepan adaptarse a la “sociedad”… Es más útil validar (comprender y aceptar) eso que sienten que intentar cambiarlo. A mi suegra, cuñadas y demás les he soltado: “Ya veo, piensas que no va a aprender. Tiene que ser duro y difícil para ti pensar eso y aceptar que no van al cole.” “Piensas que en el cole estarían mejor, ¿verdad?” “Tienes dudas de si en un futuro sabrán todo lo necesario”. “Tiene que ser difícil sentirse así”. “Lo entiendo y lo siento”. Seguro que se os ocurren muchas más formas de validar lo que sienten vuestros amigos y familiares. En vez de enfadarnos con ellos podríamos utilizar las mismas herramientas que utilizamos con nuestros hijos a la hora de validar sus sentimientos, emociones, acciones… No olvidemos nunca que detrás de toda actitud hay un motivo valido. Aun que no sepamos cuál o no nos guste.

     

  • Si aceptamos que sus emociones, reacciones, pensamientos… no son algo que nosotros debamos controlar ni cambiar nos sentiremos en paz con nosotros mismos. Podemos estar en paz haciendo lo que nosotros pensamos que es lo mejor y más correcto. Podemos dar información para que los demás hagan lo que quieran con ella, sin esperar que nadie cambie. Ellos están donde están por una razón y nosotros estamos donde estamos por otra razón. Podemos darles información para que cambien pero no es nuestro deber cambiar a nadie. Es una decisión enteramente de ellos el escoger quedarse donde están o buscar lo que necesitan para llegar a un nuevo lugar. No todo el mundo quiere o necesita cambiar y mejorar. Hay quienes están bien a gusto en un mismo sitio toda su vida sin moverse. 

     Os quiero hacer una pequeña confesión. Sabéis cómo solucionamos, hace ya algún tiempo, unos problemas con unos parientes relacionados con el trato poco respetuoso hacia nuestros hijos y el tema de la alimentación sana. Les envié un largo mail a cada una explicando lo que no nos gustaba, el por qué y como nos gustaría que todo fuese. También me disculpe por discusiones anteriores y les explicamos el tipo de vida que seguimos y les pedimos respeto por nuestra forma de querer vivir la vida. La verdad es que nos fue muy bien y la relación ha mejorado mucho. Creo que ahora nos conocemos un poquito más y les es más fácil aceptar y respetar esas diferencias.

     

     

  • editado enero 2013
    (Yvonne, por lo de las letras raras ¿haces tal vez pegar un texto de un procesador de texto?
    si te sigue saliendo así intenta EDITAR, seleccionar  y luego BORRAR FORMATO. Tus dos primeros mensajes los traté así y sale bien.)
  • Mi experiencia con este tema me dice, sin embargo, que esas preguntas ofensivas no se deben a una preocupación por lo que yo haga, sino que quienes invaden de este modo se sienten ofendidos porque me atrevo a hacer las cosas a mi manera. Y encima me atrevo a no avergonzarme ni esconderme. Fui vegetariana muchos años y casi nadie mostró un interés real en el por qué. Pero sí había quién intentaba desprrstigiarme con comentarios tipo "ah, pero sí eres vegetariana, por qué fumas?".

    Estoy enteramente de acuerdo en tú apreciación sobre ponerse en situación de justificarse y dar explicaciones. No tengo por qué hacer tal cosa, ni lo hago. Igual que cuando me preguntó un desconocido con el que comparti mesa en una boda y me preguntó "por qué no comes carne?" Le pregunté "de verdad quieres saberlo o preguntas por preguntar?", reacciono de forma parecida con quienes me dicen o preguntan acerca de nuestro estilo de vida, la crianza o la educación en casa.

    Tampoco hago preguntas bordes a alguien que ha gastado mucho dinero en un coche hortera...
  • Uff, yo po suerte no tengo que defenderme de familiares ni amigos así. Tal vez sea porque solo nos relacionamos con gente que nos acepta. ;)  Paso de "socializar" y tener que agradar a los demás. No tengo ninguna necesidad de tolerar intromisiones en mi vida de personas que ni me entienden ni me quieren.
    Pero en caso de necesidad sí veo acertado afrontarlo sin miedo como contais, preguntar si de verdad le interesa o es solo por conversar :-))

    como os decía en nuestras familias hay bastantes educadores y maestros que saben de sobra lo que es para un niño ir al cole o a las extraescolares con adultistas dominadores al frente. Ellos no entienden muy bien que el mío pudiendo ir no vaya, pero de allí a meterse en mi vida y dar consejos e incluos amenazar va un trecho.
    Ellos no son tontos, saben lo que trae la escolarización. Pero allí cada uno le cocina a su hijo su suerte: quien quiera sumisos siervos del sistema ya sabe como se hace, quien quiera que su hijo sea libre y feliz también lo sabe. Lo mejor es que eso se nota muy muy pronto.
  • disculpa santiago,pero si te atacan no son tus amigos.
    los amigos son incondicionales porque nos aman, y amar es "amar el absurdo del otro" (wild)
  • Yo tampoco permito intromisiones en mi vida, cuando me preguntan de manera no respetuosa sobre el futuro de mis hijos, les digo que ya hablaremos cuando pasen los años. Ya no doy explicaciones a famiares, les digo simplemente que ya lo verán y que si se quieren informar mas les puedo pasar la información que quieran. Entiendo quien se preocupa, entiendo y hago entender que sobre lo que se preocupa es mi responsabilidad no la suya, que se limite a lo suyo.
    Santiago, las personas buscan los defectos, el que sea aunque no lo haya, en los demás para asegurarse a si mismos. Buscan reafirmarse porque en el fondo dudan y envidian. Yo ya no doy explicaciones y paso de ciertos temas con quien no hay reciprocidad.
  • Pues mira Santiago,
    Mi hijo va al jardin de infantil e irá al colegio...y lo único que puedo decirte, es que afortunado eres que puedes educar a tu hijo en casa. Y que suerte que además tienes los recursos!
    y además tienes la aldea donde puedes encontrar el apoyo que necesitas depués de la crítica...
    Estoy de acuerdo con Manou en que muchas veces el impulso de la crítica viene por la duda y la envidia.
    Yo creo que educar en casa no es el camino más fácil y necesita mucha consciencia.
    La verdad es que yo os admiro a todos/as las que habéis dado ese paso. Os admiro un montón...
  • Desconozco tu situación, Patricia, pero de entrada agradezco, por la parte que me toca, que hayas escrito y en los términos que lo has hecho.
    En otro hilo he escrito sobre las justificaciones y lo "injustificables" que me parecen. No podemos confundir lo que queremos con lo que podemos hacer. Si nos sentimos incapaces de hacer algo (por lo que sea; miedo circunstancias, ...), creo que lo mejor es reconocerlo y no decir que es que no lo queremos para nosotros.
    Con esa actitud estaremos dispuestos a producir el cambio cuando aquello que nos lo impide sea superado o desaparezca. De lo contrario nos negamos a nosotros mismos.
    Por eso me resulta tan intolerable la actitud que se describe en este hilo. Alguien que no quiere reconocer una situación y no se limita a no verla, a no manifestarse al respecto, sino que se muestra hostil. Y esta claro que lo que pasa es que le incomoda ver a otr@ ponerle en evidencia.
  • Creo que has dado en el clavo, Alberto.
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