"como convertir nuestro hijo en un neurótico"

editado enero 2013 en Plaza Mayor
copiado del blog de Olea.
gracias.

http://asociacionolea.blogspot.com.es/2013/01/como-convertir-nuestro-hijo-en-un.html

CÓMO CONVERTIR A NUESTRO HIJO EN UN NEURÓTICO (1ª PARTE)
Es muy probable que la mayoría
de los padres no necesitemos instrucciones para convertir a nuestros hijos en neuróticos.
Sabemos hacerlo inconscientemente. Los padres conseguimos que nuestros hijos
sean neuróticos sin más esfuerzo que el de actuar sin preguntarnos el por qué,
para no tener que modificar nada internamente; es decir, partimos de la base de
que yo soy el padre y tengo razón y tú eres el hijo y no la tienes.

Nos suele venir muy bien
para hacer de nuestros hijos unos neuróticos el estado actual de la sociedad en
la que vivimos, ya que así podemos culpabilizar a otros de nuestros propios
errores. Unos echamos la culpa al sistema educativo, otros al sistema de salud pública,
otros al capitalismo y la competitividad exacerbada, otros a la política, otros
a la contaminación (ambiental, alimentaria,…) y al cambio climático… Y como
realmente todo lo que acabo de nombrar es cierto, pensaremos en cómo solventarlo
para ayudar a nuestros hijos sin darnos cuenta de que el mayor peligro al que están
sometidos nuestros hijos es a nosotros mismos. Esto es lo que hace que vivamos
en una sociedad neurótica, ya que los padres neuróticos transmitimos nuestra
neurosis a nuestros hijos y estos a su vez la transmitirán a los suyos. La
única manera de romper la cadena de transmisión de la neurosis es examinando
nuestras propias neuras.

Desde pequeños, la mayoría
de nosotros hemos estado desamparados, hemos sido humillados, rechazados, zarandeados,
incomprendidos, engañados, maltratados, manipulados, castigados y golpeados.
Esto nos produjo en su día rabia, ira y dolor, emociones que no se nos permitió
manifestar. Por eso hemos olvidado emocionalmente todos los agravios que se
hicieron sobre nosotros en nuestra infancia y hemos sucumbido a la compulsión a
la repetición, es decir, actuamos inconscientemente sobre nuestros hijos tal y
como hicieron sobre nosotros, y por lo tanto humillamos, rechazamos,
zarandeamos, no entendemos, engañamos, maltratamos, manipulamos, castigamos y
golpeamos a nuestros hijos tal y como se hizo sobre nosotros y ha eso le
llamamos educación. Los mensajes equivocados que damos a nuestros hijos con
nuestras actitudes hacia ellos se almacenan como información en sus cuerpos y
determinan su visión del mundo. El cuerpo posee la memoria completa de todo lo
que le ha ocurrido, en particular de las humillaciones padecidas. Cuando el
sistema cognitivo sostiene lo contrario de lo que está inequívocamente
almacenado en el cuerpo, la persona se halla en constante lucha consigo misma.
Los neurólogos han
descubierto que los niños traumatizados y gravemente desatendidos presentan
lesiones en las regiones cerebrales que controlan las emociones. Estas zonas
del cerebro son las que se ocupan también de la toma de decisiones positivas
para con uno mismo (véase “El error de Descartes” del neurólogo Antonio
Damasio). Así también, los traumas graves vividos durante la primera infancia
provocan el aumento de la hormona del estrés que destruye tanto neuronas existentes
como neuronas en próxima formación y sus conexiones.
Las neurosis se pueden
manifestar de muchas formas, tanto física como mentalmente. El ser humano es un
ser completo e integrado. No hay algo mental y algo físico que actúen por
separado. Cuerpo y mente son dos manifestaciones de una misma realidad. Como
dice el neurólogo Antonio Damasio “ese fue el error de Descartes, separar
cuerpo y alma”. Somos seres completos y la mente no tiene sentido sin el cuerpo
y viceversa. El cerebro está conectado con todo el cuerpo a través de dos vías:
el sistema nervioso, que llega a todas las partes del cuerpo, y el torrente sanguíneo
en donde se depositan sustancias y hormonas en función de las necesidades
globales del individuo. Por eso cualquier problema “mental” puede manifestarse
de forma física y viceversa. Esto pasa con las neurosis, que pueden tener
muchas manifestaciones: jaquecas, alergias, problemas de estómago o
respiratorio, soriasis, adicción al trabajo, a las drogas (legales, como los
medicamentos, o ilegales) a la comida, necesidad de ser aplaudido, no tolerar
la más mínima crítica, etc. Todas estas manifestaciones son satisfacciones
simbólicas o sustitutivas por no haber podido satisfacer las necesidades
reales.
Necesidades del ser humano

Todas las personas nacemos
con unas necesidades. El primer grupo de necesidades son las relacionadas con
la supervivencia emocional y física. Aquí está, por ejemplo, la necesidad de
ser alimentado, de mantenerse seco y caliente, de ser tenido en brazos y
acariciado, de seguridad ante los peligros activos y la necesidad de amor,
entendiendo amor como “ser aceptado incondicionalmente por las personas de las
cuales depende”. Hasta aquí más o menos está todo el mundo de acuerdo. Pero hay
otra necesidad, que no se ha tenido muy en cuenta hasta ahora pero que es de
vital importancia para un buen desarrollo integral (físico y mental) de la
persona. Es la necesidad de desarrollarse a su propio ritmo en un entorno con
estímulos. La neurología ha comprobado, por ejemplo, que la actividad
espontánea del niño dirigida desde su interior (es decir, no estimulada desde
fuera por adultos) con el mundo concreto produce una proteína necesaria para la
buena comunicación entre neuronas (la mielina).
Si algunas de estas
necesidades no son satisfechas durante cierto tiempo, el niño padecerá un
sufrimiento continuo. Primero intentará hacer todo lo posible para que sus
padres satisfagan todas estas necesidades. Si finalmente no consigue
satisfacerlas interrumpirá su sufrimiento desconectándose de su necesidad. En
ese momento creará necesidades no reales, sustitutorias para poder satisfacer
simbólicamente las necesidades que no ha podido satisfacer en la realidad. Por
ejemplo, un niño que llora para llamar a sus padres y estos no acuden (véase Estivill),
puede generar una enfermedad o un accidente para que acudan. Obviamente
inconscientemente. La enfermedad es la forma simbólica de satisfacer su
necesidad de proximidad a los padres. El niño insatisfecho aprende a cambiar sus
necesidades reales por otras simbólicas. Las necesidades reales no satisfechas
presionarán a nuestros hijos toda su vida. La única forma de curación es volver
a sentir emocionalmente (no intelectualmente) el inmenso dolor que nos provocó
en nuestra niñez la no satisfacción de nuestras necesidades reales.
Cisco


BIBLIOGRAFÍA
“El error de Descartes” de Antonio Damasio.

“En busca de Spinoza” de Antonio Damasio.
“La madurez de Eva” de Alice Miller

“El grito primal” de Arthur Janov.

Comentarios

  • Gracias!
  • También me he quedado sin palabras por lo bien explicado! genial!
  • Anda Creu! Dale un achuchon al autor de mi parte!
  • Que interesante y real lo que escribiste Anna!!!

    Muchas gracias!

  • editado enero 2013
    yo solo lo copié ;)
    el texto es de Cisco, el compañero de Creu, ambos de Olea.
    y como voy trayendo aquí cosas que me gustan y van en la linea de CEL pues les ha tocado también.
    >:D<
  • ¡¡ Me gusta !! Gracias Cisco, gracias Creu, un buen resumen.  >:D<
  • editado enero 2013

    Si, a mi también me gusta.

    Os copio la segunda parte del artículo pues en el blog está programada para no se cuando.

     

    COMO CONVERTIR NUESTRO HIJO EN UN NEURÓTICO ( y 2ª PARTE)

    Ejemplos prácticos de cómo neurotizamos inconscientemente a nuestros hijos.


    • Un niño reclama a su padre para que juegue con él. El padre, como casi
    siempre, le dice: “más tarde” o “ahora no que estoy ocupado”, de forma
    que no suele acudir a la llamada del hijo, y por lo tanto nunca satisface el
    deseo del niño. El niño ha perdido una batalla, pero tiene una forma de
    aliviar su frustración que es enfadándose y teniendo una rabieta.
    Seguidamente el padre le reprende por su actitud. El niño pierde otra
    vez, ya que se ha privado al niño de sus deseos y luego de sus
    sentimientos sobre sus deseos no satisfechos. Finalmente el niño muestra
    una cara triste y entonces le dicen: “sonríe, hombre ¿por qué tienes esa
    cara tan larga?”. Entonces el niño es brutalmente derrotado al privarle
    por tercera vez de sus sentimientos y es obligado a volverse sobre sí
    mismo para ocultar sus sentimientos.


    • Un niño va corriendo y se cae. El niño empieza a llorar y siente un gran
    dolor. Después de que su padre comprueba que no es nada grave le dice
    “venga hombre, deja de llorar que no ha sido nada”. En ese momento el
    padre está negando los sentimientos del niño transmitiéndole a su hijo que
    lo que siente no es verdad. Además le impide desahogarse de su dolor con
    el llanto y por lo tanto ese dolor se queda en el interior del niño.
    • Un niño de dos años quiere bajar un par de escalones que lo separan del
    suelo. El niño intenta bajarlos con las manos por delante. Su padre,
    queriendo enseñar a su hijo, intenta darle la vuelta para que baje primero
    las piernas. El niño se resiste varias veces pero debido a la insistencia del
    padre finalmente decide bajar como le hace más feliz al padre. ¿Qué
    mensaje recibe el niño? Pues que su forma de solventar los problemas no
    es correcta, que los otros (los adultos) siempre saben más y que no vale la
    pena esforzarse por hacer las cosas como uno desea.
    • Un padre lleva a su hijo a un parque con muchos elementos. El parque está
    lleno de niños que suben, bajan, saltan, chillan… El niño está un poco
    cohibido y se queda un rato mirando sin hacer nada. El padre piensa que
    es una lástima que no disfrute de ese parque y empieza a apremiarlo para
    que lo utilice diciendo cosas como: “venga, sube a algo; ¿no ves que todos
    los demás niños están jugando y tú te lo perderás?” ¿Qué mensaje recibe
    el niño? Algo en ti no funciona bien ya que todos menos tú están jugando;
    tienes que satisfacer los deseos de tu padre y olvidarte de tus propios
    sentimientos, no te has de parar a sentir.
    • Llega una visita a casa de unos conocidos que nos resultan un poco
    pesados, pero como somos amables y correctos los tratamos de forma
    socialmente adecuada a pesar de que tenemos cierta prisa. Nuestro hijo
    sabe perfectamente cuáles son nuestros sentimientos hacia esas
    personas que han venido de visita porque siempre que se van solemos
    hacer algún comentario de alivio. Finalmente acaba la visita y le decimos al
    niño: “dale un beso, que se va”. El niño no quiere y la insistencia se acentúa
    acompañada de comentarios del tipo: “hombre, no seas así, dale un beso”,”
    hay que ver cómo son estos niños”, incluso nos podemos enfadar con el
    niño por no dar un beso de despedida a nuestra visita. ¿Qué mensaje
    recibe el niño? Tus verdaderos sentimiento y deseos no son importantes,
    has de ser hipócrita con la gente y mostrarles sentimientos que no tienes.Cisco

  • Voy añadir aquí la escena que vivi ayer.

    Estaba leyendo dentro del coche esperando a Aaron, cuando llego un hombre con dos niños, y dos señoras le saludaron, una de ellas mayor, a la otra no le vi la cara.

    Preguntaron que si venían del colegio y el contesto que la pequeña, de unos dos años, salía a las tres y que el niño, de unos cuatro años, salía a las cinco (eso entendí). Y que seria una suerte que saliera a las 9 de la noche, mas o menos con esas palabras.

    Ahora lo escribo, pero me sigue pareciendo increíble haber oído eso, y espero haberlo oído mal. ¿Como esta ese hombre para decir eso? ¿Como pueden sentirse esos niños? Y lo siento, no puedo mas que preguntarme ¿Porque tiene hijos?

  • gracias Creu. Son ejemplos clarisimos. quien no quiera verlo es por pura cobezonería
    :)>-
  • A mi hay algo que me deja un poco intranquilo. Y es eso de que pone al principio (y 2ª parte). Me has dejado a medias Cisco. Sigue, sigue. 

    Me encantan los ejemplos concretos. Recuerdo una charla de Laura Gutman a la que fuí que solo exponía ejemplos de como podían evolucionar algunos personajes ficticios y su posterior relación entre ellos. Y me encantó. 
  • lo de "y 2ª parte" lo he puesto yo con la idea que se interprete como fin del artículo. Pero ya veo que así no se interpreta bien.

    No lo puse aquí pues no aporta nada a los CELeros o CELosos o CELoicos o CELenses, je je, ya se lo saben todo. 

    Tambien tiene algún otro escrito, le preguntaré a ver si los puedo poner.

     

     

  • editado enero 2013
    Creu, tu piensa que por un lado es una base de datos que tenemos para armarnos ante los abuelos, vecinos, amigos y a veces maridos, y segundo que el que llegue sepa a simple vista de que va este CEL. Así no se confunden: aquí los niños primero y el derecho de los padres (a dominarlos) a la porra.
  • Creu, soy yo el que se expresa mal. Yo si entendí que era la última parte. Por eso pido que siga, porque me encanta el título tan provocativo que tiene. Es un título que hace que se te quede bien grabado el contenido.
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