El educador mercenario (libros de Pedro García Olivo)

editado marzo 2013 en Biblioteca
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Comentarios

  • aquí se puede descargar todos los libros de Pedro García Olivo:

    http://pedrogarciaolivo.wordpress.com/2012/12/30/todas-las-obras-de-pedro-garcia-olivo-liberadas/

    entre ellos el que propone Katina
    ¿que os parece "el educador mercenario"?
  • Mil gracias Anna, yo voy a ver porque creo que lo tengo en papel, y es cortito. Eso que este hombre, resulta un poco farragoso de leer, es mucho mejor escucharle!
    8->
  • Si, es muy cortito. Y es verdad que es mejor escucharle que leerle, pero, como todo, con la práctica acabas pillándole el truquillo.

    A mi no me gusta especialmente leer, ni escribir, me gusta más mirar y escuchar, y muy poquitos libros han conseguido captar mi atención de principio a fin. Normalmento ojeo mucho, leo a salto de mata y nunca en orden.Esto no tiene que ser ni bueno ni malo, ni para mi ni para los libros, solo es así.

    Bien, cuento esto porque "el educacor mercenario" lo leí en un suspiro, empezando por el principio y acabando por el final. Hacía años que ningún libro había conseguido eso en mi, seguir el orden del autor.

    Recuerdo reirme mucho, y asentir más aun. Y el sabor final fue de ORGULLO INFANTIL.

    Con el "educador mercenario" me di cuenta de lo sana que era de pequeña. Me sentí orgullosa de mi inadaptación escolar, de mis gamberradas.

    Este librillo me ayudó a pegar un gran golpe sobre la mesa y gritar: BIEN!

     

     

     

  • Pues no se hable mas, me has convencido del todo, Creu. 

    Yo le eché un vistazo por encima en estos días y no me sedujo nada la forma en la que estaba escrito. Pero ahora ya se que lo tengo dentro de mis próximas lecturas. Ahora, eso si, me imagino que a mi la sensación que me dejará el libro será bastante distinta que a ti, Creu. Es mas, me entrarán unas ganas de llorar tremendas por mi extrema sumisión infantil. Pero no está de mas recordarlo.  :(

    Gracias, Creu, escribes poco pero me encanta la pasión que vuelcas cuando lo haces.   >:D<
  • lo pedí para navidad pero aún no lo he leído y ahora no puedo porque lo presté.
  • ¿que tal esta lectura?
    esa es fácil y recorfortante así que......
    :>
  • ya tengo el librito en casa.
  • "acostumbro a presentarme como un “desescolarizador”: procuro,
    por lo menos, ‘desescolarizar’ mi pensamiento, lo que no es tan fácil."


    ^:)^
  • "En mi caso, nunca ha habido una “primacía” de la ideología sobre la vida, un
    “tutelaje” del pensamiento sobre la acción. Al contrario, lo poco que creo haber
    descubierto, lo poco que tengo que decir, proviene de la experiencia."

    (¿quién intentó convencerme hace años que este señor era un prepotente? 
    ;)) no lo consiguieron de todos modos, yo le escuché en persona en una okupa de Coruña, y podía ser cualquier cosa menos eso. Y me viene muy bien esta frase estos días en los que de casualidad me he dado de bruces con los progres ideólogos...  :-(( ).
  • editado mayo 2013
    "Me había convertido en algo mucho más
    deplorable que un ‘profesor’: me había convertido en un ‘profesor amado’. A partir de
    ahí, empecé a cambiar de paradigma... Quise re-inventarme, hacerme otro. Ignoro si la
    esquizofrenia, que tan importante papel ha jugado en mi corazón y en mi cerebro, me
    ayudó en ese empeño... No me importa reconocer que, por aquel entonces, yo caminaba
    de su brazo; ella era la dueña secreta de mis días."

    Aquí me he acordado de Santiago, por lo del "profesor amado" y cómo estará. Ya nos contarás algo, compañeiro!
  • editado mayo 2013
    "¿Se sostiene la pretensión de educar “en la libertad”, “en la
    crítica”, o “para la emancipación”, desde una Institución diseñada para inculcar el
    principio de autoridad, reproducir la dominación social y ‘sujetar’ a la juventud? ¿Cómo
    puede un profesor, un funcionario, un empleado del Estado, alegar que desarrolla su
    trabajo desde la perspectiva de la Contestación, de la Resistencia, de la Negación del
    Poder? Mi respuesta es hoy inequívoca: esto no es concebible, no se sostiene, nada de
    eso es posible...
    Por esencia, la figura del Profesor es una figura autoritaria. Lo quiera o no, todo
    “educador”, constituido por el Estado, ejerce el poder, gobierna en el aula, administra,
    ‘dirige’ a los alumnos... Se ampare en una u otra ideología, se aferre a una u otra
    propuesta pedagógica, invente los métodos alternativos que invente, hable poco o
    mucho de la explotación, de la desigualdad, del racismo, etc."

    Ya me habían hecho esta pregunta en alguna charla... ¿cómo es posible que vayan juntos los conceptos de "educación" y "libre"?
  • para hacer esta pregunta el nivel de debate debe ser alto. Por aquí ni se lo plantean, los padres asumen que el papel del profesor es "inculcar" "educar" no solo instruir en conocimientos especificos, y solo, si acaso, les preocupa que no sea un verdadero maltratador de los niños. mientras sea una persona decente les va perfecto. de hecho quieren a alguien quien complemente la labor paterna en horas que están lejos, que no se escapen.

    todo educador ejerce el poder, eso está claro, y también el padre que educa ejerce el poder, y además se educa para algo, con propósitos bien claros, incluso si se quiere "educar para la libertad" es arrastrar al otro (niño) hacia donde nosotros queremos.

    otra cosa que nos parezca bien, pero eso es así.
  • Por fin he podido acabar el educador mercenario y me ha confirmado cosas que yo pensaba, como la sensación de confinamiento que dan los colegios. A veces me pregunto qué pasaría si fuese obligatorio para los adultos ir a trabajar a una oficina durante ocho horas al día. Ya sé que mucha gente lo hace para vivir, pero también hay gente que no se dedica a eso y en teoría uno tiene alternativas puede ser agricultor, fontanero o músico. Tampoco me gusta esa obligación de modelar, de mejorar a los niños como si no fuesen lo bastante buenos por ellos mismos La duda que me queda es que dentro del sistema que hay, ¿cuál es el mal menor?
  • Bueno, ahí incide Pedro García Olivo. Que le parece que la escuela alternativa, el profe colega, y "los ideólogos libertarios" en las aulas, todavía hacen más daño...(así que no serían el mal menor).
  • editado mayo 2013
    no creo que diga exactamente que hacen más daño sino que él los critica porque la crítica a lo otro, al profesor clásico, ya está hecho. y también dice que cumple otra función distinta dentro del sistema mientras que el clásico se encarga de la obediencia, el alternativo se encarga de encauzar la desobediencia de forma que no dañe al sistema, lo que se llama ilegalismo útil.
  • editado mayo 2013

    Dice Pedro que es distinto el poder que ejerce el educador mercenario sobre el alumno que el poder que ejerce el padre sobre el hijo.

    Copio (sin permiso  :-P) unos fragmentos de una mini conversación que tuvimos por mail sobre el poder ejercido desde el ámbito familiar, hace ya tiempo....

    En el "último Foucault", corrigió su teoría del poder, para indicar una separación esencial: de
    un lado, las "relaciones estratégicas", de las que no podemos
    sustraernos, y que operan en todos los niveles de la vida social (en las
    relaciones padres-hijo, en los contubernios de pareja, en los vínculos
    amistosos,...), relaciones de poder con minúscula, en la que el otro aún
    puede defenderse, retroactúar, agredir a su vez; y, de otro, las
    relaciones de dominio, cristalizadas, oficializadas, coaguladas en
    instituciones, donde el otro apenas encuentra medios para defenderse,
    tal el caso de las que se generan en las cárceles, en las escuelas, en
    los cuarteles.
      Todos los días nos vemos ante el espejo, y comprendemos lo que
    transmitimos a nuestro entorno (pareja, amigos, hijos,...); pero no debe
    pasar ni un día sin recordar que el engendro escolar, donde las
    relaciones de poder se dan ya con mayúscula, donde en parte ocurre lo
    mismo que afuera, pero reforzado  por un sistema jurídico y semi-penal,
    constituye una Arbitratio monstruoso, infanticida, altericida y
    aniquilador de la menor posibilidad de disidencia.

     

    AMEN

    I-)
  • editado mayo 2013
    en el encuentro de septiembre le dije que para la próxima podría prepararse algo también contra la educación de los padres (que educan en casa) y me dijo que no aunque no recuerdo exactamente lo que me dijo.
  • ...la  pedagogía  moderna,  a  pesar  de  esa  bonachonería  un tanto zafia que destila en sus manifiestos, ha trabajado desde el principio para una causa infame:  la  de  intervenir  policialmente  en  la  consciencia  de  los  estudiantes,  procurando en  todo  momento  una  especie  de  reforma  moral  de  la  juventud.  «Un  artificio  para domar»...
  • A la manera de un  déspota  ilustrado,  pertrechado  de  conocimientos  ‘especializados’  y  pautas ‘científicas’,  el  educador  moderno,  sucedáneo  de  la  divinidad,  se  entregaría  a  una empresa ‘redentora’, ‘salvífica’, casi estrictamente ‘religiosa’...  Pero, en realidad, nada, absolutamente  nada,  ni  los  estudios,  ni  las  lecturas,  ni  la  formación  ‘científica’,  ni  los títulos  ‘académicos’,  autorizan  a  un  hombre  (lamentable  funcionario,  muchas  veces)  a elevarse  tan  ‘por  encima’  de  los  demás  y  decretar,  desde  esas  alturas,  qué  tipo  de “sujeto”  necesita  la  Humanidad  para  ‘progresar’  o  curar  sus  heridas;  nada  hay  en  su preparación  o  en  su  carácter  que  lo  capacite  para  tentar  aquella  infamante  operación pedagógica  sobre  la  conciencia  estudiantil;
  • editado mayo 2013
    Explicando por qué centra su crítica en la educación reformista y no en la clásica:

    Todas las “críticas  sustancialmente  acabadas”  tienden  a  justificar  lo  establecido,  legitimándolo ‘por  contraposición’;  y  a  oscurecer,  a  obstruir,  las  “críticas  por  emprender”,  o  “en curso”,  las  críticas  verdaderamente  ‘oportunas’,  ‘peligrosas’.

    ....

    En  nuestro  terreno,  la  crítica  facilísima,  ya  hecha, acabada,  del  “profesor  tradicional”  diluye  y  pospone  indefinidamente  la  crítica,  que considero  inaplazable,  del  “profesor  moderno”,  “progresista”,  “contestatario”  -del “profesor  reformista”.

    ....

    ¿Se sostiene la pretensión de educar “en la libertad”, “en la crítica”,  o  “para  la  emancipación”,  desde  una  Institución  diseñada  para  inculcar  el principio de autoridad, reproducir la dominación social y ‘sujetar’ a la juventud?

    ....

        Por  esencia,  la  figura  del  Profesor  es  una  figura  autoritaria.  Lo  quiera  o  no,  todo “educador”,  constituido  por  el  Estado,  ejerce  el  poder,  gobierna  en  el aula, administra, ‘dirige’  a  los  alumnos...  Se  ampare  en  una  u  otra  ideología,  se  aferre  a  una  u  otra propuesta  pedagógica,  invente  los  métodos  alternativos  que  invente,  hable  poco  o mucho de la explotación, de la desigualdad, del racismo, etc., el Profesor, el Educador, por la naturaleza de su práctica social, por la estructura de la Institución en que trabaja, por  el  modo  en  que  la  Legislación  ha  ‘definido’  su  oficio  (delimitando  un  espacio  de “obediencia”, espacio de la Norma; y también un espacio de “desobediencia inducida”, de  “ilegalismo  útil”,  espacio  de  la  disidencia  integrada,  del  reformismo),  por  los conceptos  filosóficos  a  que  se  acoge,  por  la  ‘moral’  que  vigila  sus  pasos,  por  la ‘formación’ que ha recibido, por la manera en que el Estudio, la Universidad, el Empleo y  la  Nómina  han  ido  moldeando  su  carácter,  por  lo  que  ‘enseña’  en  el  plano  de  la “pedagogía  implícita”,  del  “currículum  oculto”,  por  los  modelos  que  perpetúa  en  su relación  con  los  alumnos  y  con  las  autoridades  educativas,  por  su  actitud  ante  la Escuela, por los ‘signos’ de que se inviste, etc., por todo esto, el Profesor, el Educador (decía) aparece siempre como un baluarte de la reproducción ideológica del Sistema, un segregador  y  un  domesticador  social,  un  agente  de  la  represión  y  de  la  violencia simbólica,  un  eslabón  decisivo  en  la  cadena  del  autoritarismo,  un  ‘corrector’  del carácter, un re-codificador policial del deseo...
      No,  no  existen  los  “profesores  auténticamente  contestatarios”:  hay,  aquí,  una contradicción entre los dos términos. Así como no es imaginable un “militar pacifista”, un “cura ateo”, un “guardia civil anticapitalista”, un “verdugo filantrópico”, etc., no es concebible  un  “profesor  verdaderamente  anti-autoritario”,  “insumiso”,  “crítico”  o “revolucionario”.
  • Y  hay autoritarismo en las llamadas “Escuelas Libres”. Y lo hubo en la Escuela Moderna. Y lo hay  en  las  aulas  de  los  profesores  comunistas  o  anarquistas.  Y  lo  habrá  mientras  el profesor considere que, como ‘educador’, le compete realizar un trabajo por los alumnos y sobre los alumnos...
  • editado mayo 2013
    En parte por esta connivencia de fondo, por esta afinidad teórico-política, no se da una  verdadera  “represión  administrativa”  del  Reformismo  Pedagógico.  De  hecho,  este Reformismo se instala en el espacio de la Desobediencia Inducida, del Ilegalismo Útil. Y esto es lo que, desde el punto de vista de la “pedagogía implícita”, también enseña el profesor reformista: enseña a ‘obedecer desobedeciendo’, a decir que sí mientras mueve la cabeza hacia los lados, a practicar la transgresión tolerada, la revuelta aplaudida, el simulacro  de  la  lucha.  A  este  concepto  de  “ilegalismo  útil”,  Foucault    ha  dedicado páginas esclarecedoras: se trata de una forma de ‘ilegalidad’ tan provechosa al Sistema como  la  legalidad  misma;  una  forma  de  ‘desobediencia’  aún  más  reproductiva  de  lo establecido  que  la  obediencia  misma.  “Ilegalismo  útil”:  un  ilegalismo  política  e ideológicamente  ‘rentable’.  Éste  es  el  terreno  del  Reformismo  Pedagógico...  La reproducción  del  Sistema  se  basa  tanto  en  la  consecución  de  la  ‘obediencia’,  del asentimiento  o  la  aquiescencia,  por  parte  de  la  población,  como  en  la  canalización (previsión y reconducción; ‘gestión de los riesgos’, decía Castel) de la desobediencia, de la  disconformidad,  de  la  discrepancia.  Al  ámbito  de  la  “obediencia”  corresponde  el concepto de responsabilidad profesoral -y la figura ‘clásica’ del Educador. Al dominio de la “desobediencia inducida”, del “ilegalismo útil”, pertenece la práctica ‘reformista’ -y el estereotipo del educador ‘moderno’, ‘comprometido’, ‘crítico’.
  •  A  través  del  Reformismo  Pedagógico,  el  sistema  escolar  consigue,  además,  la ventaja  suplementaria  de  convertir  al  estudiante  en  un  cómplice  de su propia coerción.
  • supongo que a todo el mundo le duele más lo que tenga más a mano. mi vida hace tiempo está separada de la escuela y la puedo ver como un monstruo indeseable, pero veo posible acabar con él, y sin embargo los padres, uff, los padres son otra cosa.
    yo sigo pensando que el poder autoritario de los padres es mayor que de un profesor.
    de las garras del profesor puedes escaparte y en el peor de los casos ( cuando lo tienes ubicado como verdadero carcelero pore horas) la escolarización obligatoria es temporal. Los padres y su influencia es para siempre y dura 24 horas al día. En el caso de que te toque algo decente, bien, te salvas, pero en todos los demás casos, que son muchos, es un poder autoritario que ensombrece toda tu vida. (la pasada, la presente y la futura)
  • el educador mercenario lo hace por dinero (y algo de convicción), es su trabajo que quiere hacer bien, los padres educan por convicción y costumbre, nadie les paga, ellos gastan más que cobran, y aún así....
  • Anna, lo que dices me hace preguntarme que será más definitivo las experiencias en una escuela o en casa, no lo sé. Es cierto que los padres son 24 horas, pero creo (sin apenas experiencia al respecto) que tal vez llega un momento en que la vida de l@s chic@s fuera de casa es mayor que la de dentro y que el ambiente principal de esa vida es la escuela. Otra cosa que me he dado cuenta desde que he sido madre es la cantidad de educadores aficionados convencidos que tenmos a nuestro alrededor y en la familia cercana y puede llegar a ser agotador. Parece que intentan aprovechar cualquier cosa que hagan con el niño para meter algo educativo, como si "sólo" disfrutar no fuese suficiente o que cualquier contrariedad es un buen momento para ir acostumbrádole a que no se puede hacer siempre lo que uno quiere, en fin ese tipo de cosas me agotan.

  • es que todo el mundo ya tiene la mente escolarizada por su paso por la escuela. Creo que todo lo que habla Pedro de la escuela nos lo podemos (y deberíamos) aplicar.

    En el libro nombra varias veces a Paideia y la verdad es que estoy totalmente de acuerdo. Tuve la misma impresión cuando leí el libro de la escuela. Pienso que no se puede pretender educar el anarquismo y la libertad desde una autoridad pues el curriculum oculto que se cuela en el inconsciente es más potente que lo que se pretende enseñar. Y esto también nos lo podemos aplicar nosotros mismos como padres.
  • editado junio 2013
    Me gustaría cambiar impresiones sobre este libro de Pedro García Olivo
    Katinaaaa y  tu ¿que opinas?

  • Hola:

    A mí Pedro García Olivo me encanta. Lo invitamos en unas jornadas de educación antiautoritaria cuando yo militaba en CNT-Madrid. Yo no lo conocía previamente y la charla me dejó perplejo. Yo entonces estaba con lo de la educación libertaria. Hoy hojeo el libro de "Paideia 25 años de educación libertaria" y tantas cosas espantosas... Fichas psicopedagógicas desde temprana edad, fichas de compromiso, autoevaluación de valores anarquistas... Entiendo y comparto ahora la abominación de Pedro también por la educación libertaria, aunque no entrara en detalles. Conecté también con esa parte salvaje inspirada en el "Heliogábalo o el anarquista coronado" de Artaud. No sé si les pasará a otros profesores, pero yo he disfrutado sobremanera, por ejemplo, cuando los alumnos me mostraban orgullosos el agujero -por supuesto, anómino- que habían hecho a través del tabique que separaba las dos clases de 3º en un instituto de la sierra pobre de Madrid, una ubicación preciosa, por cierto, que nos da la medida de la atrocidad del encierro: fuera, árboles, montañas; dentro, cemento, nada de vegetación; igual que en Tinajo (Lanzarote): fuera, la montaña de Tenesa, desnuda, imponente; también el viento, furioso, purificador, verdadero; dentro, la misma desnudez de las paredes blancas, como la arquitectura y la luz de la isla, pero en su versión aterradora, espantosa. Sí, después de los insitutos recorridos, cuando estos están en la naturaleza, a mí me hacen más daño, me dejan congelado, me cuesta creer que no puedan estar los chiquillos afuera, corriendo con el viento, llegando hasta las playas negras del norte, para dejarse allí sacudir por sus aguas espumosas; siempre que lo he propuesto, los profesores dicen que es una temeridad, cuando lo que espanta es lo que les hacemos dentro. En la sierra de Madrid sí lo conseguí (conseguí sacarlos, ¿aterrador, no? Es uno quien los saca) con la excusa de leer poesía en el campo, pues en verdad leíamos si se terciaba y quien quería.
    En respuesta a lo que mencionaba Marta (gracias por acordarte de mí, yo también me acuerdo de todos ustedes aunque me deje caer poco), en efecto soy un profesor amado. Y antes me hacía gracia, pero ya no tanto. Los chicos me mandan mensajes desde el chat de facebook para que vuelva, tienen boikoteada a la sustituta a la espera de que yo vuelva según me cuenta el vecino-compañero que me lleva los partes de baja... Y, en efecto, sigo de baja, convencido de que lo mejor para mi familia y para mí sigue siendo estar de baja, y como el sistema sanitario-psiquiátrico me saca "una sintomatología muy florida", pues a disfrutar lo que se pueda, pues no estoy del todo bien todos los días, pero desde luego el instituto no ayuda.

    Un abrazo a todos
  • Se me olvidó comentar que está muy bien otro libro de él, creo que "El irresponsable". Me identifico aunque sólo jugara con el papel de antiprofesor (pero cuán sentido por mi parte): en mis clases por ejemplo se hacían las chuletas para el examen que van a tener en la clase siguiente, les aconsejo para que las hagan mejor, pues uno lleva encima más años de estudiante, y antes de la baja, a rachas, según, algunos días, con la hilaridad interior que me producía pero por fuera muy serio, me sentaba y no hacía nada y cuando algún alumno me preguntaba algo siempre decía lo mismo: "yo ya no ejerzo". Me decían, profe, ¿tú estás bien? Y yo: "ya no ejerzo". Después me reía yo sólo en el báter. También solía decir otra frase absurda que era "Pull and Bear", que es la marca de camisetas que todos los chicos llevan en el instituto. Me preguntaran lo que me preguntaran: "Pull and Bear". Después me inventé una absurda canción que repetía estas palabras y los chicos me seguían para que la entonara. Todo bastante ridículo. También prefiero el examen al trabajo, un examen convencional, triste, mecánico, pero les dejas copiar aunque no se lo digas explícitamente (mejor así, yo creo), o te vas al baño en medio... Da lo mismo. Después viene el inspector "a leerle la cartilla" (como dicen por aquí), a mi compañera porque suspende a muchos, y yo al lado del tipo, normal, serio, formando parte de la farsa. De todos modos creo que en las islas grandes (eh Anna) hay más control porque allí con las bajas, he visto incluso a mujeres con embarazos de alto riesgo volviendo al tajo; aquí, ni inspector médico ni nada (de momento, en dos meses, allí a los 15 días), tuve yo que llamar para enviar el informe y me dijeron que no me habían dicho nada porque sabían que en estas islas las cosas van lentas...

    Les dejo.
  • ¡Qué testimonios tan valiosos, Santiago! en primera línea de fuego... por lo menos a los chicos lo has sacado de la monotonía del encierro por un tiempito, eso es siempre bueno.

    Un abrazo y a disfrutar, claro que sí!


  • Santiago, sé que es muy serio el asunto pero, jo, como me haces reir.
  • la verdad, no hay como testimonios de primera mano.
    gracias Santiago
    tampoco está mal sentirse querido ¿no?
    >:D<
  • Un abrazo Santiago!
  • Santiago, me ha encantado y emocionado!
    Un abrazo
    =D>
  • gracias, Santiago.
  • ... el Estado no solo 'secuestra' y 'confina' a los jóvenes, sino que <<fuerza>> también a los padres, bajo la amenaza de una intervención judicial, a consentir ese rapto e incluso a hacerlo viable.
  • Convertir  al  estudiante  en  un  policía  de  sí  mismo:  este  es  el  objetivo  que  persigue  el «reformismo  pedagógico»  de  la  Democracia.  Convertir  a  cada  ciudadano en un policía de sí mismo: he aquí la meta hacia la que avanza la Democracia en su conjunto. Se trata, en  ambos  casos,  de  reducir  al  máximo  el  aparato  visible  de  coacción  y  vigilancia;  de camuflar  y  travestir  a  sus  agentes;  de  delegar  en  el  individuo  mismo,  en  el  ciudadano anónimo, y a fuerza de «responsabilidad», «civismo» y «educación», las tareas decisivas de la Vieja Represión.
  • ... es el profesor el  que  impone  la  nueva  dinámica,  el  que  obliga  al  asambleismo;  y  este  gesto,  en  sí mismo ‘paternalista’, semejante al que instituyó el Despotismo Ilustrado, no deja de ser un gesto autoritario...

    ....

    Por añadidura,  parece  como  si  al  alumnado  no  se  le  otorgara  el  poder mismo, sino sólo su ‘usufructo’,  ya  que  la  «cesión»  tiene  sus  condiciones  y  hay,  por  encima  de  la  esfera autogestionaria,  una  Autoridad  que  ha  definido  los  límites  y  que  vigila  su desenvolvimiento.

  • Incluso  en  sus formulaciones  más  extremosas,  la  Escuela  de  la  Democracia  acaba  definiéndose  como una Escuela sin Democracia...
  • en realidad este libro es una gran provocación, me imagino que solo lo leerán los que ya están en esta vía, no sé si un profe o un padre cualquiera aguante la lectura ¿que os parece?
  • ay, no me acordaba de él. Aún tengo muchas citas por poner.

    desde luego hay que tener la mente bastante abierta al menos, aunque no estén del todo de acuerdo. Creo que puede tener su gracia incluso para el que no opina igual, ¿no?


  • Me recordaste la anécdota de mi charlita, megáfono en mano, con los del 15 M en Coruña... y mira que no dije nada tan cañero como este libro, ni de lejos me acerqué a posiciones tan definidas. Yo solo hablaba de mí, de mi familia, de mi proceso personal...
    Y a los cinco minutos, un chico de las primeras filas, todo ofendido, se levantó y se marchó. Después me dijeron que a todos les había sorprendido mucho esta reacción, que era una de las personas más apreciadas en las asambleas, que siempre lo querían para que moderase los debates más intensos, que era un chico con temple y carácter para mediar. Y no lo aguantó. Era profe. Y según sus compañeros, un profe cañero y comprometido con la revolución en las aulas... pero no aguantó que haya personas que pensemos que ni siquiera eso es lo necesario, es más, que eso, precisamente, daña el doble!.
    Por eso no me lo imagino leyendo al educador mercenario, la verdad. Y que conste que yo puedo entender su compromiso profundo, y todo lo que puede llegar a molestarle y dolerle hasta el punto de no ser capaz de plantarme cara con sus argumentos.
    Puedo entenderlo desde la conexión con su niño herido... en aquella charla, dónde cayeron múltiples y variadas manifestaciones personales de los allí presentes contra la escuela, hubo hasta llantos, recordando algo tan simple como esas experiencias personales en la infancia, dónde verdaderamente alguien te regala su paciencia y su compañía y dónde verdaderamente se aprende, y no tiene nada que ver con sirenas, aulas, horarios y profes...


  • Pensando en los años que mi hijo mayor estuve en el colegio, la verdad es que lo que más me entristece son los muchos momentos en que estuvo con profesores autoritarios y los pocos momentos agradables los tuvo con profes majos, así que si pienso en mi hijo o en los niños obligados a ir a la escuela, me alegro de que existan otra clase de maestros y profesores. Pero a la vez es cierto que si todos hubieran sido de ese tipo, probablemente nunca habríamos llegado a sacar a los niños del cole y a no meter nunca a los dos pequeños, así que, por una parte, me puedo alegrar de que haya sido así pero me duela que haya sido a costa del sufrimiento del mayor. De la otra manera me hubiera costado mucho más ver el daño que supone la educación. La verdad es que no se qué hubiera pasado. De hecho, me costó convencer al padre de sacarlos y lo que me ayudó mucho fue una serie de cosas que hicieron durante el último curso, aunque también fue gracias a que teníamos una aliada que nos contó cosas, una maestra maja y alternativa...
  • Sigo con las citas:

    Esta presuposición, este prejuicio de que hay algo que corregir y algo que forjar en la subjetividad de los jóvenes, con matices, está en todas las realizaciones de la pedagogía, en  todas  sus  propuestas,  conservadoras,  reformistas  o  aparentemente  ‘revolucionarias’;


    Ay, creo que aquí está la cuestión, también para que los padres se crean que tienen que educar.

    Y es la razón por la que Freud tuvo que inventar el tánatos porque sino se desmontaba la necesidad de una educación represora.

    Y por eso da igual la pedagogía que se aplique, da igual si enseñan una cosa o la contraria, porque lo que somete es la propia represión.
  •   Otro presupuesto de la pedagogía moderna estriba en el axioma de que «para educar es necesario  encerrar».  Todas  las  propuestas  reformistas  parten  de  esta  aceptación  del Encierro; y luego estudian el modo de «amenizarlo», de «amueblarlo» (procedimientos, didácticas, estrategias), siempre con la mirada puesta en el ‘bien’ del estudiante y en la ‘mejora’ de la sociedad... Sin embargo, la juventud también se auto-educa en la sociedad civil,  fuera  de  los  muros  de  la  Institución,  mediante  la  lectura  no-dirigida,  el aprovechamiento  de  los  diversos  canales  de  transmisión  cultural  independientes  de  la Escuela  (entidades  culturales,  medios  de  comunicación,  asociaciones,...),  la  relación ‘informal’  con  los  adultos,  los  viajes,  la  asimilación  de  las  experiencias  laborales,  etc.

    Y así se rompe el clan...
  • Esta está muy bien, aunque yo lo extendería a la infancia:

      En  esencia,  entiendo  por  “anti-pedagogía”  la  negación  del  dogma  fundacional  de  ese taimado  saber:  el  prejuicio  de  que  hay  algo  que  corregir  y  algo  que  forjar  en  la subjetividad  de  los  jóvenes.  Como  anti-pedagogo,  yo  niego  ese  supuesto;  y,  para  el ejercicio  de  la  Corrosión  que  sugiero,  y  que  durante  dos  años  llevé  a  cabo,  propongo justamente lo contrario: no pretender hacer nada “por” los estudiantes, dejar en paz a la juventud, no inmiscuirnos en “sus” asuntos, permitir que cada cual decida dónde reside su  propio  ‘bien’...


  •      El concepto de “buen maestro” es un concepto ideológico. Le ocurre lo mismo que al de  “buen  padre”,  o  “buen  empleado”,  o  “buen  ministro”...  Se  llama  “buen  maestro”  a aquel a través del cual la Escuela alcanza sus fines ‘clásicos’ -domar el carácter de los jóvenes,  ideologizar,  inculcar  el  principio  de  Autoridad,  segregar  socialmente,...-  sin provocar la aversión de los estudiantes hacia el propio proceso educativo. A través de la figura  del  Buen  Maestro,  la  Escuela  aporta  su  contribución  a  la  reproducción  del Sistema  sin  correr  el  riesgo  de  despertar  la  oposición  estudiantil. 

    Esto me recuerda a un texto que hablaba de la diferencia entre buen padre y padre bueno. Y se aplica lo mismo, porque el que es bueno con los niños no puede ejercer de "buen padre", de "buen maestro" en ese sentido que requiere el sistema.
  • editado junio 2013
    Y aquí dice claramente su opinión sobre lo que hablábamos. Yo no lo tengo tan claro:

    Si tengo que elegir, prefiero a los “malos maestros”, ya que no engañan a nadie... Gracias a ellos, la Escuela funciona ‘peor’ -o sea, no es tan eficaz a la hora de dominar la subjetividad estudiantil.

    Se refiere a.

          Por ‘disfuncionales’, por ‘anacrónicos’, por mostrar a las claras todo el autoritarismo
    secreto  de  la  educación  institucionalizada,  por  granjearse  la  enemistad  de  los
    estudiantes,  por  exacerbar  su  irritación,  su  resentimiento,  su  voluntad  de  resistencia,
    etc.,  los  “malos  maestros”  (tiránicos,  incompetentes,  no-alumnistas)....

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