¿Cómo habéis vivido vosotros la escolarización?

editado febrero 2013 en Plaza Mayor

Cuando era niña no me gustaba el 'sistema' escolar, me sentía encerrada y encontraba que muchas asignaturas eran inútiles y otras que me interesaban no las teníamos. También detectaba mentiras en los libros porque siempre me he hecho preguntas. Además he frecuentado escuelas públicas y privadas y se que hay muchos prejuicios sobre las dos, la gente que hoy en día debate mucho sobre este tema muy a menudo cree cosas que no son y defiende ideales basados en prejuicios.

Pero SI me gustaba estudiar y tuve que dejarlo por problemas familiares. Las mujeres de mi familia eran comerciantes y me había acostumbrado a trabajar temprano en la mañana (antes de ir a clases, de 5 a 7 dela madrugada por ejemplo, porque teníamos papelerías y en Italia el periódico es más importante que el pan y deben tener un largo horario estos kioscos) y para mi entrar en el mundo del trabajo no fue ni difícil ni traumático. Trabajé tempo parcial desde los 9 años y tiempo completo desde los 13. Trabajar me gustaba. Pero me sentía mal porque en mi corazón valoraba más a mis amigas que pudieron tener títulos de estudio.

Esto me dió mucha tristeza hasta que ví que ellas me invidiaban a mí porque había adquirido más conocimientos por otras razones. La razón principal es que yo ganaba, así que solía viajar y aprendí los idiomas que ellas estudiaban seguramente un poco mejor que ellas mismas con sus profesores a menudo no madrelingua, otra razón es que me gustaban las bibliotecas y otra más es que era curiosa y no había argumento que no me interesase.

Lo único que me seguía haciendo sentir extraña es que la gente suele tener una cultura estándar mientras yo había leído muchos textos pero no me conocía todos los clásicos que se suelen estudiar en la escuela. Conozco sólo dos tipos de personas: gente que sabe hablar sólo de deporte y moda o gente que conoce nombres de filósofos y/o pintores (todos los mismos) de los cuales no siempre tengo conocimiento. Antes avisaba que no había estudiado porque me sentía incomoda aunque siempre me han preguntado sobre cosas que se, de otros argumentos, y no me despreciaban, era yo que me sentía extraña. Esto lo superé hace poco, cuando empecé a realizar mi sueño de abrir una página de artículos míos online y vi que lectores y hasta periodistas profesionales me ven bien y mi actividad en el campo de la escritura es algo normal como puede ser la de otros. Esta época es más abierta, hace veinte años no se valoraba el trabajo amatorial. A pesar de eso, a los 18 años había ganado tres concursos de poesia pero no pensaba poder llegar a trabajar de alguna forma con la escritura porque se decía que entraban los conocidos de los éditores nada más...en aquellos años dejé mi país, así que cambiar de idioma supuso para mí un reto mayor y una larga pausa en aquellas actividades que eran mis preferidas. Además debo decir que como 'no hay mal que por bien no venga' la inseguridad que he sentido por mucho tiempo me ha permitido poner más atención en los trabajos que desempeño y ser más apreciada.

Me costó encontrar mi espacio y poder decir lo que soy pero las experiencias que tuve en mi juventud son muchas y esto me alegra  y no lo cambiaría por ninguna razón. Se trata de fortalecer el conocimiento de mí misma y de mi mundo interior, no de encontrar clasificaciones, es con la actitud que uno se desenvuelve con sinceridad en el mundo, lo enitendo ahora a los casi 44 años de edad.

¿Y a vosotros cómo os fue?

Comentarios

  • Vaya si que es intrrrsante
  • editado febrero 2013
    Bueno se envió sólo. Lo siento. Decía que qué interesante tu historia. La posibilidad de trabajar y conocer por propia experiencia al mundo.
    Con 10 años recuerdo que le pedí a mi madre poder trabajar en la panadería de mi barrio,me dijo que no lo veía posible y ni intenté preguntar en la panadería. No creo que hubiese durado mucho tiempo pero seguro que me habría gustado y lo habría hecho con ganas.De aquellas me gustaba madrugar más que ahora. Seguí el ritmo de la prisión con jardín que era nuestra vida. Procurando encontrar con que divertirse. Fui delegada de clase ese curso en Francia y recuerdo la reprimenda que me cayó el día que llegué tarde por quedarme a la sesión de evaluación ( aquí no se hace esto )que al ser delegada tenía que asistir.
  • sólo un paréntesis sobre el trabajo infantil, (seguro que dará mucho que hablar), para decir que mi marido y su hermano mayor trabajaron de niños y de adolescentes en un restaurante donde su padre era socio, entre semana estudiaban y el fin de semana trabajaban. Un trabajo inútil gratuito, donde se aprendía que obedecer al jefe era lo que había que hacer sin rechistar. Al jefe y al padre, que quizá la mezcla ya es demasiado explosiva. Solo tenían libre la tarde del domingo. son los peores recuerdos de su infancia, dice que menos mal que su madre se empeñó en que mientras iban allí no pensaran en que era su destino y no dejaran los estudios y así los dos terminaron sus carreras y lograron una profesión, que les gusta.
    Los dos hermanos pequeños se salvaron de esta experiencia, a ninguno de los dos les faltó para vivir bien. Me parece injusto hacer trabajar a un niño mientras sus amigos se van a la playa o de fiestas, relacionandose a gusto con gente, haciendo deportes, o escuchando música juntos y ligando (como no).
    sobre mi experiencia escolar creo que mejor lo busco en el foro para no repetirme, el tema ya ha salido alguna vez.
    Pero seguid, seguid, es interesante ver los caminos...
     
    >:D<
  • He ido a trabajar alguna vez con mi padre. Y a veces resultaba aburrido o cansado sobre todo cuando cuando era algo que ya había hecho muchas veces antes como lijar madera. Los fines de semana a veces nos llevaba con él. Recuerdo marcar y pintar canchas de fútbol, balonmano . Me gustaba usar los materiales y la pintura. 
    Entiendo que cuando es obligado y siendo niños- adolescentes era y es un abuso si son los adultos los que obligan y sacan provecho de ello. Entiendo que el compromiso tiene que ir en función de las necesidades de los niños más que del interés de los adultos. Los Wild en el Pesta consiguieron que los chicos y chicas que quisieren se pudieran pasar un mes de experiencia en alguna actividad económica. A esto me refería. Es una oportunidad de conocer en primera persona.
    Cuando fuimos a Summerhill estuve hablando con una profe de origen francés que me comentaba que su padre en Francia era mecánico y cuando la educación básica terminaba a los 14 años, se podía entrar como aprendiz en el taller y con ello justificar experiencia y formación profesional. Cuando aumentaron la edad a los 16 años, su padre comentaba que los niñoso de 14 estaban más interesados que los de 16 . Que no entendía que pasaba. Con esto no digo que estoy de acuerdo en esto , creo que debería ser la cuestión más flexible y poder compaginar estudios y trabajo, lo que quiero decir es que hay momentos en que una está mas por el exterior y lo que sucede en él y otros está más en el interior y la introspección. Puede que una experiencia corta y positiva en ciertos momentos puede ayudar a sentir que uno puede ocupar luego un lugar en el mundo , y no tanto la sensación de que el mundo es un lugar duro y mejor seguir estudiando pero más por miedo a entrar en él que por el gusto del estudio.
  • Hola a todo el mundo :)

    veo que la discución tomó un rumbo diferente del que yo pensé,

    lo de que trabajaba de niña lo dije como complemento mientras que mi idea era hablar de como vivimos el sistema de escolarización y la importancia que la sociedad le daba,

    si hay otro foro que habla de esto no me di cuenta y buscaré mejor :)

    Sobre el trabajo infantil:

    se perfectamente que eran otros tiempos, todavía no se hablaba muccho de derechos del niño y mi madre si lo hiciese hoy iría a la carcel, mi famila (sólo la parte femenina pero con la separación de mis padres me quedé de aquel lado) era de un materialismo exagerado del que luego huí corriendo y afortunadamente conocí otros mundos posibles. PERO en aquella época los menores no eran escuchados, así que me divertía más trabajando que cuando me obligaban a ir a esquiar cerca de Francia para mostrar a los vecinos que podían pagarme los cursos a pesar de que ODIABA y ODIO el frío, etc. Además ellas seguían trabajando para juntar y juntar dinero y yo no tenía ningún ambiente familiar para las fiestas en que los demás se reunían con sus familias. A los 14 años di los primeros besos a un jóven desconocido afuera de una discoteca de lujo en la nieve sin el control de nadie, estaba vacacionando en un apartamento con mi hermana de 16 y mi primo de 12, no parece verdad a decirlo ahora. Los asistentes sociales iban controlando a los pobres nada más. Si hubiese tenido que denunciar a mi madre no lo hubiera hecho por lo del trabajo sino por la situación general, pero ella también se crió en un ambiente similar y es lo único que conocía.

  • He leído el hilo y me parece todo muy interesante lo que contais.

    Sobre mi paso por el sistema educativo puedo decir de forma muy escueta que fue una auténtica pérdida de tiempo. Siento que de no haber tenido que ocupar todas esas horas y todos esos años en intentar (sin éxito en la mayor parte) retener un montón de información que me parecía inútil, pues hubiera podido hacer y profundizar en aquellas cosas que SÍ me interesaban y me gustaban: la música, el baile y la pintura. Pero casi todo eso se fue quedando por el camino, no había tiempo ni ganas tras los madrugones y salir en invierno de noche con hielo y nieve hacia el metro para atravesar la ciudad, con 10, 11 años...

    Recuerdo como me espantaban las relaciones con esas etiquetas y esa manera tan desagradable de tratar a las personas, las envidias, los grupitos excluyentes... Nunca me encontré cómoda del todo, como buscando mi sitio sin encontrarlo.

    Prácticamente todo lo que he aprendido (que no son pocas cosas jajaja) lo aprendí fuera del sistema, por mi cuenta. De primaria tengo pocos recuerdos, me gustaba la maestra y las cosas que hacíamos para aprender a escribir, mi asignatura favorita era caligrafia ;)
    El cambio al instituto fue traumatico. La mayoría de profesores chiflados o deprimidos, el doble de alumnos por clase (éramos más de 40), los compañeros despiadados con los profesores y entre ellos... Recuerdo una compañera con unos 13 años al inicio de una anorexia... Para qué tenía que estudiar Latín? Aquel profesor llevaba una petaca de la que bebía cuando creía que no mirábamos...
  • Tengo recuerdos de escenas, algunos buenos y otros no tanto, pero no tengo sentimientos negativos de esos años. Otra cosa es el análisis posterior que he hecho de todo eso.

    Recuerdo mi entrada en el colegio con 5 años, agarrada de las barras de la entrada porque no quería.
    Luego tengo recuerdos sueltos que se me pierden. El siguiente recuerdo accesible es en segundo donde el maestro pegaba en la mano con el mango de madera de un martillo, pero no recuerdo haberme visto en esa situación, ni en tercero donde era con una regla muy larga. Recuerdo el parque donde salíamos al recreo, los columpios, las hormigas y el día que repitia donde estaban los puntos cardenales con la cara dandome el sol. De esa época también recuerdo aprender los ríos y los sistemas montañosos, que ya casi he olvidado.

    En tercero iba andando con otros vecinos hasta el colegio. Y recuerdo hacernos cosquillas en el brazo mi compañera y yo. Y en cuarto, que me cambiaron de colegio, iba andando con mi hermana. Recuerdo el día que unas niñas tenían piojos, una compañera coja, leer la Biblia para niños que alguien me dejo y que no me gustaban los gusanitos. Como veréis casi todos mis recuerdos son de vivencias, y en quinto igual. De este año tengo mogollón de recuerdos, lo pase estupendamente, a pesar de que no me gustaba nada la maestra sustituta, no tengo un buen recuerdo de ella porque me hacia sentirme mal. Pero todos mis recuerdos son de las vivencias con mis compañeras, de los juegos, de los ensayos para una obra de teatro, del colegio de papel, de las muñecas de papel, de nuestros juegos de detectives, de piratas,..... Y de las guerras cartaginesas, de la historia que nos contó nuestra maestra (no la sustituta) y como se me quedo grabada por mucho tiempo, porque no fue una clase, fue un cuento.

    Los siguientes tres años los tengo mezclados entre vivencias, aprendizajes, anécdotas, y lecciones que era incapaz de entender, y clases en las que me entretenía sola jugando con las pinturas, los lápices y las gomas.

    Y llegamos al instituto, donde hay clases horribles, otras no tan horribles, maestros con los que disfrutas, y otros que no quieres volver a cruzarte en tu vida. Una maestra de literatura que piensas que si es extraterrestre y que podía haber mas como ella. Y un pasar días, asistir a clases, no faltar, aunque luego no des palo al agua, disfrutar de la asignatura de matemáticas, pero en conjunto un ir pasando, sin ser.

  • Pregunte un dia al Padre Ajo (su apellido real) porque la biblia no habla de dinosaurios y me dijo que los huesos de los dinosaurios dios les habia colocado alli para probar nuestra fe.

    Entre toda la pesadilla que supusieron los anyos escolares, ese momento fue un punto algido jajajajja
  • Amber, como para no ser el punto álgido, ¡Vaya respuesta!

    Vaya respuesta la del cura, pero compresible, es cura y se esta dirigiendo a un niño, que no sabe ¡según el mundo adulto! y ademas hay que aleccionarlo en nuestro criterio, el verdadero según ellos.
  • Jajaja, en serio dijo eso? Y él creía eso? Pobre hombre!
  • Perdida de tiempo, perdida de personalidad y autoestima... Poco mas puedo decir de esos años. A mi también me habría gustado tocar instrumentos de musica, bailar, hacer fotografía y leer, y que va, el tiempo libre que me quedaba me refugiaba con mis amigos.
  • Recuerdo la lucha entre lo que en teoría deberías hacer y lo que realmente hacías. Los remordimientos.

    ¿Cuanto habría hecho si realmente hubiera hecho lo que necesitaba?
  • editado febrero 2013
    Perdida de tiempo, perdida de personalidad y autoestima... Poco mas puedo decir de esos años. 
    Pues yo estaba dándole vueltas a por donde empezar porque en realidad creo que nunca he escrito nada sobre mi paso por el colegio............. y me sumo al resumen de Manou. Yo le añadiría angustia. En esencia me siento así. 

    Quizás mi paso por el colegio no habría sido tan traumático si en mi casa no tuviera la "continuación" del colegio. Es curioso, pero es la primera vez que me doy cuenta de que sufrí una "escolarización en casa"  ;)

    Amber me ha hecho recordar como me machacaba el cura del pueblo por ser el único niño de la clase que no hizo la primera comunión. Yo en realidad no la hice por convicción............ estaba convencido de que no me iba a salir del tirón el "padrenuestro" porque nunca me he podido aprender cosas de memoria sin entenderlas primero. "Convicción corporal" le llamaría yo    :))

  • Por cierto, un índice de la angustia por los estudios que yo siempre he tenido es que a veces (y todavía me pasa) sueño con que me queda la última asignatura de la carrera, o que no me dan un título porque se me pasó hacer tal trabajo..............  :-SS
  • A ver como puedo empezar. Simplemente con decir que ahora como adulto no quiero ningún curso reglado, que signifique asistir a clases donde tenga que estar sentado algunas horas creo que lo resume todo. Y esto no quiere decir que no me guste aprender, me encanta. Todo lo que he aprendido estos últimos años de cocina lo he aprendido solo, a través de libros, internet, gente que he conocido, la práctica. Me apasiona cada día más. Ahora incluso he vuelto a retornar la practica de la música con más fuerza al ver que mi hija está aprendiendo a tocar la flauta, he aprendido notas que nunca me había atrevido antes.

    Mi experiencia en la escuela tiene recuerdos sobre todo amargos, no de las clases en si, porque yo en Primaria nunca recuerdo haber tenido problemas en el tema académico, tampoco recuerdo hacer deberes en casa, ni estudiar. Uno de mis recuerdos más agradables en Primaria era después de comer que me gustaba llegarme por un amigo para ir al colegio por la tarde, me gustaba salirme mucho antes de entrar y este amigo y yo ugabamos por la calle hasta que llegaba la hora de entrar, era el mejor momento.

    Sin embargo en la Primaria, yo fui de los que sufría en ocaciones el acoso (creo que se puede decir así) de compañeros, recuerdo como me insultaban en ocasiones o le tenías miedo a algunos porque eran crueles contigo. En el instituto lo pase fatal, tenía mucho acne (espinillas lo llamaba yo), y me sentía muy acomplejado por todo y había algunos muy crueles, realmente crueles, que prefiero olvidar.

    Tal vez el momento que más disfrute fue en la Universidad, allí cambió todo un poco. Me ví en un piso de estudiantes, donde nos organizamos, nos haciamos de comer, nos lavavamos la ropa, saliamos cuando queríamos, organizabamos salidas, controlaba los gastos y tuve la suerte de encuentrar un grupo de amigos que lo pasamos muy bien.

    Un recuerdo terrorífico que tengo del instituo fue cuando deje una cinta de casette que me encataba a un supuesto amigo de Radio Futura. Cuando me la devolvió había pintado por dentro un dibujo donde me insultaba. me dolió mucho, y tengo la convicción que desde ese momento en el que no me gusta dejar nada a nadie, no quiero, me cuesta mucho trabajo hacerlo.
  • Por cierto, un índice de la angustia por los estudios que yo siempre he tenido es que a veces (y todavía me pasa) sueño con que me queda la última asignatura de la carrera, o que no me dan un título porque se me pasó hacer tal trabajo..............  :-SS
    uff, eso lo hemos comentado con unos amigos del instituto hace poco y resulta que a la mayoría nos pasa (a mi hace unos años que ya no, creo que desde que educo en casa) eso, soñar angustia por quedarse en blanco ante un exámen, soñar llegar tarde y que no te dejen entrar, soñar que haces todo el exámen y pasa algo que lo borra en el último momento, soñar con un profe que te dice que nunca llegarás a nada. ¡horrible!

  • Me encanto este, aunque ya haya salido en algun lugar. Yo lo pase bastante mal sobre todo en la adolescencia y luetogo en la unversidad tampoco muy bien. Ya contare mas, con esta tablet no me apañ
    o. El ordenador esta roi
  • Yo la escolarización la vivi, dependiendo de los años....

    En el colegio lo pase muy  mal. Empece con 3 años y a los dos días ya no quería ir. Me asuste de los gritos que daba la profesora, que aun me acuerdo de su cara y de su nombre y de todo y a partir de ahí (desde los 3 hasta los 7 años) me llevaron al colegio literalmente a rastras dia a dia y me dejaban allí llorando.....Fue una pesadilla, pero tenia que ir al cole para aprender a leer y escribir y no ser una analfabeta. Desde los 7 a los 12 que acabe el cole no tengo casi buenos recuerdos, había muchos chantajes de los críos, me decían que era rara, que era fea y gafitas y que por eso no podía jugar con ellos. Y asi pase esos horribles años, en los que me centre en sacar las mejores notas para sentirme asi querida, aceptada y valorada. Lo mejor el viaje de final de la etapa escolar que fuimos a Mallorca, y fue emocionante. Esta etapa fue muy mala a nivel escolar.

    Luego entre en el instituto y ahí me sentí mejor. Pasaba el dia entero fuera de casa, desde las 7.30 de la mañana hasta las 7.30 de la tarde. Alli hice buenas/os amigas/os y me lo pase bastante bien. Esas amistades se han ido diluyendo con el tiempo porque hemos seguido caminos diferentes.

    Y el paso por la universidad pues ha habido de todo. De allí si guardo gratos recuerdos y una muy buenas amistades.

  • Yo recuerdo sentirme extraña y diferente, no sentirme integrada, no conservo ningún amigo del colegio, ni del instituto, de la universidad, sí. Y se exactamente cómo me sentía con 11 años porque aprovechando un trabajo escolar dejé testimonio escrito de ello. Es un poema que me ha acompañado toda la vida y me recuerda la niña que fui, su sensibilidad. En aquel momento lo escribí para leerlo en clase y la respuesta que obtuve me defraudó mucho, la profesora lo único que dijo es que parecía que lo había copiado y que hablaría con mis padres para asegurarse. Pero ahora me parece como una carta escrita a mi misma para que no se me olvide nunca lo que sentía entonces. Y me sentía herida, oprimida y sin libertad para hacer lo que realmente quería. También sueño que tengo que volver al colegio o al instituto porque me ha quedado alguna....
  • Yo no guardo nada así, por escrito, pero recuerdo proponerme a mi misma no olvidarme al hacerme adulta pues caí en la cuenta de que todos esos adultos antes habían sido niños y se habían pasado al otro bando en algún momento.
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