Educar es reprimir y dominar.

Da igual si se hace de forma amable o sermoneando, para mi educar siempre es malo y no me refiero solo a la educación en el sentido de instrucción de conocimientos sino, sobre todo, a la educación del comportamiento.

Los padres nos hemos creído, en algún momento de la historia, que parte de nuestra labor era educar y que encima eso era una prueba de nuestro amor. Pues yo digo "si amas, no eduques" porque educar siempre daña algo, siempre implica una represión y eso va dejando huella en el cuerpo en forma de coraza muscular, que nos impedirá sentir y gozar plenamente.



Comentarios

  • editado mayo 2013
    Wilhelm Reich (Análisis del carácter):

    He intentado demostrar que las neurosis son un resultado de la educación
    patriarcal, autoritaria, con su supresión sexual, y que el verdadero
    problema está en la prevención de las neurosis.

    ....

    En la sociedad de clases, la clase gobernante asegura su posición con ayuda de la educación y la institución de la familia...

    ....

    El primero y más importante lugar de reproducción del orden social es la
    familia patriarcal; ésta crea en los niños una estructura de carácter que les hace susceptibles a las influencias posteriores de un orden autoritario.
  • Casilda Rodrigáñez (La sexualidad y el funcionamiento de la dominación):

    (las negritas son de la autora)

    La dominación reprime el impulso vital interior más importante de las criaturas humanas; se opone a la complacencia y corrompe el amor.

    ....

    ... aquien se ama se le complace con todas tus fuerzas y por todos los medios, y no se le reprime; que es imposible 'mimar demasiado' y que no hay mayor gusto, ni goce, ni bien, ni bondad, ni prueba de amor, que complacer los deseos de la persona amada.

    ....

    No se puede reprimir a quien se ama verdaderamente. Pero si puede reprimir a quien se 'ama' con el corazón o con la cabeza, porque ese no es un amor verdadero. Es mentira que ejercemos la autoridad y la presión sobre nuestras criaturas por su bien,

    ....

    Porque cuando mandamos a nuestr@s hij@s les estamos inoculando la falta de respeto a la integridad del ser humano, y les estamos inculcando que la jerarquización social es lo normal y lo natural.

    ....

    Tenemos que explicar a nuestr@s hij@s que a veces obedecemos por imperativo legal, cuando no hay más remedio [...] pero diciéndoles la verdad para que no pierdan el respeto hacia si mism@s ni caigan en un estado de sumisión inconsciente, y preserven su dignidad interior intacta, la integridad de sus cualidades innatas.

    ...

    La dominación siempre empieza en casa, en la familia.

    ..

    El poder comienza con la represión del deseo, de la producción vital per se, y produce una determinada desvitalización o castración de los seres humanos.
  • Wilhelm Reich (La función del orgasmo):

    La educación actual, al acorazarlo contra el displacer, hace al ser humano incapaz de sentir placer.

    ....

    Profundamente comovidos, relatan como de niños, se sentían identificados con la naturaleza, con todo lo que les rodeaba, como se sentían 'vivos'; y como todo esto fue destruído después por su educación.


  • Christane Rochefort (Los niños primero):

    Educar: reducir al niño a las normas

    ....

    La función de los padres, en términos de empresa, es la de
    elaborar, a partir del material en bruto niño, el modelo domesticado que
    satisface a la demanda

    ....

    Pero, sin embargo, las personas pueden hacer por lo menos una elección: son libres para aceptar o no el papel de padre


    ....

    Quien ejerce un poder nunca es inocente

    ....

    En realidad se trata de una mutilación. Una mutilación corporal,
     y no solo un condicionamiento mental. [...] Se llama (la mutilación) formación, educación

    ....

    Sólo cuando la palabra “educación” carece de sentido, se puede utilizar la palabra “relación”.


    ....


    La protección impuesta por un protector es un control. La única protección que merece este nombre es la que una determinada persona (de cualquier edad, sexo, etc.) solicitaria en caso de apuro, y que no iría más allá de lo que se solicita.

  • Pues si Ana, tienes razon por aqui cuando nos han intentado educar nos hemos sentido muy reprimidas (hubo un intento de no levantarse de la mesa hasta que todos terminen de comer, no gritar, no decir palabrotas, dar las gracias, etc.)

    Muchas veces cuando el padre no esta nos sentimos mas libres.


  • editado mayo 2013
    que sí,que sí.
    educar es reprimir y dominar.
    gracias por las citas.
    >:D<
  • Gracias Ana.
  • editado mayo 2013
    Alice Miller "Por tu propio bien":
    capítulo "La educación como acoso a la vitalidad"

    image
  • "Su dependencia del amor de sus padres también le imposibilitará reconocer, más tarde, los traumas que a menudo permanecen toda la vida ocultos tras las idealizaciones infantiles de las figuras paterna y materna".

    Esto es terrible y yo ya lo he visto en tantos adultos que me parece increíble el daño que significa. Frases como "pobres, hicieron lo que pudieron... dentro de las circunstancias, siempre lo hicieron para nuestro bien, no tienen culpa, son los tiempos que había, no sabían más...". ¿y qué ha pasado con ese niño violentado hasta la médula? yo me imagino que en algún momento determinado de su primera infancia hizo alguna especie de "crak" (resquebrajamiento interior brutal) y así se quedó, sin posibilidad de reacción. 
  • editado mayo 2013
    Yo necesito decir que entre esa idealizacion de los padres y la condena sin atenuantes hay un largo continuum.
    A menudo escucho solo comentarios extremos. Creo que la inmensa mayoria de nosotros somos victimas de una situacion de la que nuestros padres fueron complices (y se que en algunos Casos actores pricipales y hasta verdugos). Sin embargo, el grado de conciencia, implicacion y voluntad no es igual en todos los casos.
    Detesto las justificaciones y las idealizaciones, pero me entristece enormemente la falta de compasion.
    Por eso, todo lo que sea generalizar sobre el papel y la culpa de los padres, me parece, de entrada, injusto.
    Y esto no lo digo como padre (que desea exculparse), sino como hijo. Un hijo que ha tratado de comprender a sus padres y empatizar con ellos y con sus vidas. Y que no guarda rencor, pero no disculpa ni perdona ciertas actitudes y comportamientos continuados u ocasionales.
    Comprender no es aceptar como bueno ni justificar lo recibido, pues entonces, que me pido a mi como hombre y como padre? Me conformo con hacer "lo que pueda"?
    No,, es inaceptable. Pero la condena generalizada también lo es.
  • Alberto, el objeto de este hilo no es condenar sino concienciar por si caemos en la tentación de educar cuando, en realidad, ni nos gusta, pero podemos creernos en algún momento que hacemos algún bien o que es nuestra obligación.
  • editado mayo 2013
    Lo entiendo perfectamente y comparto la idea.
    Solo que estoy convencido de que las cruzadas, a menudo, llevan a situaciones tan injustas como las que las desencadenan.
  • editado mayo 2013
    Por otra parte os aseguro que tras vivir un par De conflictos entre nuestros hijos y otros niños vecinos y tratar de mediar, incluso con sus padres (lo ha intentado mi compañera), precisamente hoy no me apetece defender a padres y madres que perpetuan con su propio sometimiento, con su odio contenido o con su indiferencia e insensibilidad hacia los niños, este estado de las cosas.
  • editado mayo 2013
    Y educar es tambien intentar explicar a mis hijos como funciona el mundo ahi fuera? Me hace sentir peor aun verme en esa situacion, dada la negativa de otras madres a comprender que a veces es la victima quien pega o insulta como ultimo recurso para defenderse de una agresion ocurrida a espaldas de los adultos... :(
  • editado mayo 2013
    Para mi, dar información está bien siempre que el otro la quiera y siempre que no tratemos de imponer nuestro punto de vista, que dejemos lugar a pensar diferente. Lo que cuentas, no considero que sea educar porque no tratas de conducirlo, solo le das tu punto de vista. Bueno, habrá quien llame también a eso educar y hay, incluso, quien considera que toda relación es educación pero, pienso que, si llamamos a todo educación entonces ya no nos queda una palabra para definir esto de hacer que un niño se "porte bien" o sea como queremos que sea y haga lo que queremos que haga.
  • Claro Ana, y no es lo mismo afirmar que todos aprendemos de todos y que todos educamos.
  • pero ¿desde cuando educar e informar es lo mismo?



  • Pues supongo que desde que alguien que cree y/o defiende la educacion decidio apropiarse de la informacion, de la comunicacion y hasta del aprendizaje mismo, supongo. Y desde que much@s le creyeron y lo dieron por cierto.
    Y encima son mayoria!
  • Son formas de hablar. El mismo Pedro G. Olivo utiliza la palabra educación para todo tipo de aprendizaje y como, en realidad, uno siempre está aprendiendo algo, según eso, siempre se está educando.

    Por otra parte hay muchas formas de informar y algunas de ellas, para mi, si son educación, si se alecciona o se da un sermón quiera o no quiera el otro, por ejemplo.
  • A ver, un pequeño apunte sobre lo de las radicalizaciones cargando tinta contra los padres. El tema no es demonizarlos, sino simplemente abrir la grieta para entender. Ese sería mi punto. Si el adulto violentado desde la infancia, no abre esa brecha de la posibilidad de no haber sido el causante de esa violencia, y permanece en ese estado de benevolencia hacia los que le hicieron tanto mal, dificilmente va a romper la cadena de violencia con sus propios hijos? yo así lo creo.
    Es más, cuándo veo actuar a esos adultos que no se han cuestionado nada de esto, por unas actitudes u otras me doy perfectamente cuenta de toda esa "asignatura pendiente" que tienen aún con sus propios padres.

    Que una vez que llevemos la consciencia de nuestro niño herido y la encajemos en nuestra propia vida y en lo que significa con todo el proceso que eso conlleva, sintamos compasión por esas personas confundidas y gritonas y violentas que nos hicieron ese daño "por nuestro propio bien", vale. Si. (aunque yo no perdono ciertos tipos de "amor condicional" que aún de adultos, destrozan con solo una mirada de reproche...).

    En cuánto a la otra parte que se charla por aquí..buf, qué difícil cuestión esa de dilucidar hasta dónde estamos "informando" y cuándo empezamos a "sermonear"... 

  • editado mayo 2013
  • editado mayo 2013
    yo desde luego que no educo a nadie, ni me
    educo a mi misma , ni educo a mi hijo, ni educo a mi marido, ni a mi
    madre, ni a mis amigos. quizá si tuviera un perro le educaría, pero
    tampoco estoy segura.
    a veces y a mi pesar
    hago cosas lamentables a mi hijo: alguna vez por ejemplo le digo como debería
    actuar, como debería ser, pero enseguida me doy cuenta, porque tengo
    clarismo que es una agresión hacia su persona, y él generoso y amoroso
    como siempre me perdona estas intromisiones y nos volvemos a tratar como
    dos iguales, uno con más experiencia otro con más sensibilidad e
    intuición.
    pero aún así, aún en los peores momentos mi intención no
    es educar, arrastrar, guíar ni lograr que se comporte, o que se calle o
    que obedezca.
    ni la pedagogía negra ni la blanca ni la rosa. ni la del aula, ni la de familia.
    no someter, no reprimir, no educar.
  • editado mayo 2013
    Cuando digo que educar es reprimir lo hago para mostrar lo malo que es educar pues implica represión y doy por hecho que se entiende que reprimir perjudica muchísimo. Por lo tanto, pienso que reprimir es siempre malo, tanto si se reprime para educar como por cualquier otra razón: por nervios, porque creemos que no hay más remedio, por proteger, por lo que sea... creo que la represión de cualquier deseo tiene algún efecto en el cuerpo y de alguna manera "lo educa", así que podría darle la vuelta y decir que cuando reprimirmos educamos aunque no queramos hacerlo. Y toda represión implica una dominación.
  • El título decía: educar es reprimir y dominar. La educación - en el sentido que aquí usamos- impica represión e imposición que a su vez es violencia. Creía que hablabamos de esta manera de reprimir: a través de la educación. Que haya otras formas de dominación y represión nadie lo niega, se puede reprimir sin educar, no se puede educar sin reprimir.

    por otra  parte creo que no es lo mismo- y no tiene los mismos efectos en el educador y educando- educar con la idea de que es buenisimo y necesario que educar por inercia, por costumbre e incluso contra nuestros deseos, por exigencias sociales.
  • Es que a mi me parece que, a veces, educamos sin darnos cuenta, no con esa intención pero debido -a nuestra propia educación, reprimimos y al reprimir una y otra vez, funcionalmente se puede obtener el mismo resultado que al educar: establecer la autorepresión.
  • editado junio 2013
    creo que aquí lo explica muy bien: el camino a la autorepresión:


    Las personas que han podido vivir en paz con sus hijos e hijas,
    y no en la típica guerra permanente (la guerra que dan los niños es
    una expresión popular), saben por propia experiencia que la criatu-
    ra humana es buena, generosa, desprendida, que desea la felicidad
    y el bienestar de sus seres queridos, que confía plenamente en ellos
    mientras no se traicione de forma reiterada la confianza que origi-
    nariamente ella nos deposita; que tiene un afán casi infinito de
    conocimiento y de aprendizaje listo para desplegarse, y que des-
    arrolla siempre con los pocos o muchos medios y libertad de que
    disponga; que desea desarrollar su vitalidad y seguir sus impulsos;
    tener iniciativa propia y tomar decisiones sobre las cosas que la
    incumben;  que es capaz de todas las complicidades y sacrificios
    por sus mayores y por sus hermanos y hermanas;  que es compla-
    ciente, que está cargada de amor y de energía  libidinal,  y que
    rechaza el dominar tanto como el ser dominada;  porque cuando
    una criatura crece siendo su iniciativa propia respetada, es también
    respetuosa hacia l@s demás.  La criatura que no se ve obligada a
    entrar en la espiral de la guerra de la dominación, entonces es
    paciente, comprensiva, respetuosa, imaginativa, espontánea, curio-
    sa, ingeniosa, ama la verdad y no sabe mentir, pues no concibe otro
    modo de relación que el de la transparencia.   Y esto es así hasta
    que pierde la confianza y con ella, la inocencia. 

    El estado de inocencia de la criatura humana es el estado en el
    que damos por sentado que el mundo es como nosotras, y que
    desea lo mismo que nosotras. 


    Cuando nos damos cuenta de que no es así, entonces empeza-
    mos a arrinconar las cualidades de nuestra integridad primaria que
    nos resultan inservibles; y al ofrecer una resistencia hacia lo que
    nos mana de dentro, nos encogemos y nos tensamos.  Así empeza-
    mos a desconectarnos de nuestras pulsiones, a acorazarnos, y
    empezamos a construir el ego, la identidad, la personalidad según
    las reglas del mundo (inhibición, desconfianza, engaño, chantaje,
    mentiras, acaparación, dominación, sumisión, competencia) que
    son distintas de las ‘reglas’ de la vida en su integridad primaria
    (pulsión, deseo, iniciativa, curiosidad, confianza, derramamiento,
    complacencia, generosidad, reciprocidad, transparencia).  El
    pequeño ser humano aprende de su entorno a autoinhibirse, a men-
    tir, a someterse y a dominar, y aprende que la mentira, la sumisión
    y la dominación son la forma de sobrevivir.  Y cuando la criatura
    humana adquiere la experiencia de que la mentira, la sumisión y la
    dominación es lo que funciona, deja atrás la ‘edad dorada’ de la
    inocencia y la integridad de su condición humana; aprende que
    someterse es fastidiarse, y que para no fastidiarse hay que fastidiar
    al prójimo; es decir dominar para no ser dominada; y empieza a
    jugar al parchís, a comerse al hermano para avanzar 20 casillas, y
    se forma psíquicamente para el fratricidio, incluso se vuelve ‘un
    tirano’ con sus padres y sus hermanos: la vía de la complacencia de
    los deseos se malogra y aparece la estructura caracteriológica adap-
    tada a las relaciones de dominación, que decía Reich.


    (de Casilda Rodrigañez, por supuesto ;)  )
  • Me ha encantadi lo ultimo que has puesto anna.me viene genial en estos momentos.gracias.
  • Precioso el texto de Casilda.
  • Que bonita la inocencia, que bonito sentir que el mundo es como nosotros y que desea lo mismo que nosotros.
    Por aqui he escuchado decir  con relacion a algunos niños "son demaciado inocentes, tienen que espabilarse", y a mi me parece horrible desear que pierdan esa inocencia, ese mundo maravilloso en el que viven y darles prisa para que conozcan la mierda de mundo en el que vivimos, que sepan defenderse, que luchen, que pongan la sancadilla, etc.


  • "El estado de inocencia de la criatura humana es el estado en el que damos por sentado que el mundo es como nosotras, y que desea lo mismo que nosotras"

    Esa frase me parece increíble.

    Si es muy bonita la inocencia y sentir que el mundo es como nosotros y que desea lo mismo que nosotros. Referente a esto me viene a la cabeza cuando hace dos años, estando aun Alvaro escolarizado, me llamo un dia la directora del colegio para decirme lo inmaduro que era mi hijo y que tenia que espabilarse reaccionar de otra manera  y me lo argumentaba con lo que había pasado. Y después de su larga retahíla, le conteste que "Alvaro es un niño inocente que no es sinónimo de inmaduro" "Y que por desgracia al decir lo de espabilarse, estamos haciendo que los niños luchen y pongan la zancadilla para defenderse porque sino le pondrán la zancadilla a ellos" "Que esa picardía de la que alardeaban algunos padres de sus hijos quizás algún dia se les podría volver en su contra" Y al poco tiempo, paso otro incidente y su profesor de ese momento me dijo que le encantaba lo maduro que era Alvaro porque se expresaba muy bien y sabia reconocer si en algo se había equivocado con sus compañeros y disculparse, cosa  que la mayoría de los alumnos que tenia no hacia, porque desde muy pequeños le habían enseñado a tener ese orgullo y a no aceptar la responsabilidad y "culpabilizar" a los demás por lo que ellos hacían.

     


     

  • Anamor, no puedo sino completarlo con otra cita del mismo libro.
    ¡que daño se les está haciendo a los niños con ese afán de educar y reprimir, y encaminarlos a las rutas de la guerra y competitividad.!

    pág. 172

    Cuando contemplamos las cualidades de las criaturas humanas
    en su integridad primaria,  nos damos cuenta que han sido diseña-
    das por la evolución para vivir en armonía y en fraternidad, y no en
    estado de sumisión ni ejerciendo presión o represión sobre nadie; y
    también nos damos cuenta de que el malestar individual proviene
    de la adaptación a un orden social en el que no se pueden desple-
    gar esas cualidades sino que por el contrario, tenemos que impedir
    que espontáneamente se desplieguen. 
    Y si nos fijamos con un poco
    más de atención, también podremos descubrir que las personas
    adultas dedicamos una buena parte de nuestras vidas a machacar
    esas cualidades de las criaturas, sin que por lo general nos demos
    cuenta; de tal manera que nosotras mismas transmitimos nuestro
    propio acorazamiento y nuestra propia condición, transformando
    las criaturas derramadoras de amor y de bondad en agentes fratri-
    cidas.
      Así reproducimos el orden social.  En parte de manera cons-
    ciente y en una gran parte de manera inconsciente.  En realidad, lo
    que  hacemos es aprovechar y extrapolar los increíbles recursos de
    las criaturas humanas para sobrevivir en situaciones extremas, en
    estados de alerta máxima, para adaptarlas a una supervivencia en
    una sociedad fratricida.  Pues se trata de eso, de una supervivencia
    en unas condiciones al límite de las posibilidades, con una enorme
    constricción y anulación de la propia vitalidad.
    Las explicaciones y las terapias de la psicología adaptativa se
    basan efectivamente en los recursos de supervivencia de las criatu-
    ras humanas, que son increíblemente importantes, para hacer via-
    ble su adaptación a un orden social que quebranta aspectos impor-
    tantes de su autorregulación. 
      Lo que no pueden es eliminar el
    malestar psíquico que produce, malestar que se traduce en diversas
    sintomatologías, originadas por esa castración, básica y anímica,
    de las cualidades innatas de la criatura humana.    Hay que tener en
    cuenta dos cosas: una, que muchos de los recursos de superviven-
    cia del ser humano que se exprimen, están previstos para situacio-
    nes puntuales de alerta, y no para mantenerse como modo de vida
    permanente; y dos, que la mera extrapolación de dichos recursos,
    al ser utilizados para otros objetivos diferentes de los que fueron
    filogenéticamente establecidos, alteran la autorregulación y produ-
    cen el malestar;  como dice N. Bergman (nota  (4) pag.63) lo que
    acontece de hecho, es una violación de los cuerpos humanos. 
    Hay una homología entre el orden social y la formación psíqui-
    ca individual.  Y fue Wilhelm Reich quien por primera vez consta-
    tó esta correlación en su verdadero contenido, al percatarse de la
    adecuación de la estructura caracterológica de las personas a las
    relaciones de dominación y a la jerarquía social.  Deleuze y
    Guattari hacen un merecido reconocimiento a Reich, en esa obra
    imprescindible que es El Antiedipo, y cuyo clarificador subtítulo
    es Capitalismo y Esquizofrenia (ver nota (11), pag 67), subrayando
    también la relación entre el orden social y el malestar individual, la
    sociedad neurótica que la dominación y el fratricidio crean. 
    La estructura psíquica que construimos a lo largo de nuestra
    socialización, es la que es y no es otra, porque es la que el orden
    social determina que sea.  Y esta construcción psíquica es patoló-
    gica y es lo que produce el malestar individual, que por tanto tiene
    un origen social.  
    Deleuze y Guattari en su obra explican que la represión exter-
    na que se ejerce sobre cada criatura humana, y la auto-represión
    que cada criatura humana ejerce sobre sí misma, forman un
    sistema complementario.  Ambas formas de represión (externa e
    interna) funcionan de manera complementaria y sincronizada:
    cuanto más auto-represión pueda ejercer cada criatura humana
    sobre sí misma, menos represión externa hará falta.  La cultura, los
    hábitos sociales,  la psicología  y  las distintas escuelas educativas,
    se esfuerzan en modelar un ser humano capaz de la más adaptada
    auto-represión; capaz de sobrevivir conteniendo su vida en el más
    ajustado y preciso acorazamiento interno y externo; como decía
    Reich: (ver cita del comienzo) un acorazamiento contra la natura-
    leza dentro de sí mismo y contra la miseria social que le rodea.
    Las secuelas psicológicas y somáticas son inevitables.

  • este hilo comenzó con educar es reprimir y dominar y yo añado que por tanto: educar es dañar.
  • Y si nos fijamos con un poco
    más de atención, también podremos descubrir que las personas
    adultas dedicamos una buena parte de nuestras vidas a machacar
    esas cualidades de las criaturas, sin que por lo general nos demos
    cuenta; de tal manera que nosotras mismas transmitimos nuestro
    propio acorazamiento y nuestra propia condición, transformando
    las criaturas derramadoras de amor y de bondad en agentes fratri-
    cidas.
      Así reproducimos el orden social.  En parte de manera cons-
    ciente y en una gran parte de manera inconsciente.  En realidad, lo
    que  hacemos es aprovechar y extrapolar los increíbles recursos de
    las criaturas humanas para sobrevivir en situaciones extremas, en
    estados de alerta máxima, para adaptarlas a una supervivencia en
    una sociedad fratricida.  Pues se trata de eso, de una supervivencia
    en unas condiciones al límite de las posibilidades, con una enorme
    constricción y anulación de la propia vitalidad.

    A mi esto me angustia desde hace tiempo, a veces me quedo bloqueada pensando en algo que voy a decir o a hacer porque me lleno de dudas, y no tengo un referente de respeto y amor en mi entorno. También pienso en lo que le dicen y hacen otras personas cercanas. Cómo no dañar si yo estoy dañada. A mi también me dicen que mi hijo debe ir al cole para que espabile, aunque otras veces me dicen que es malo cuando ven que hace lo que quiere y que expresa sus deseos o no obedece. Me alegro de que Álvaro lo tenga claro y que su inocencia haya resistido.
    :-*
  • Bueno Ainhoa, Alvaro no siempre lo tiene claro porque se le ha dañado y reprimido muchísimo. De mas pequeño si que lo tenia claro, pero a base de regañarle  para que no haga tal o cual cosa y ver que no se le aceptaba en su entorno,  pues ha sucumbido y hace mucho lo que él sabe que los demás quieren escuchar y dice o hace lo que los demás esperan de el para que le quieran o le acepten como persona.

    Hoy tuvimos un torneo de golf y realmente ahí se reflejó lo que estamos hablando aquí. En otro momento lo cuento porque es muy largo y me tengo que ir. Pero es increíble como llamamos educar a reprimir, dominar y como dice Anna a dañar.

     

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