"La sexualidad de la mujer". Rodrigañez, Cachafeiro (texto completo)

editado agosto 2013 en Biblioteca
el texto completo podeis leerlo y descargarlo aquí: http://www.contranatura.org/articulos/Sex/PDF/Cachafeiro-Mujer.pdf

solo pongo un fragmento que habla del deseo (los subrayados son míos):

El deseo no es egocéntrico

Ahora el deseo lo induce el neocórtex ante aquél o
aquella cuya imagen representa el prototipo de lo que te debe gustar, de
lo que es adecuado para formar la pareja, obedeciendo al orden
sentimental establecido. Hoy no podemos entender el significado de "el
abandono al primero que llega" de los otros tiempos. No podemos ni
imaginar algo tan simple como el deseo descodificado. Pero lo cierto es
que, sin mediar la destrucción del tejido social y los procesos de
devastación y de domesticación de las

criaturas , el deseo no codificado es inducido por el deseo de otr@ ; y basta sentirse desead@ para desear a quien te desea.

El
deseo, por su propia condición, se derrama para fundirse con otr@, y se
guía por su anhelo de complacer a otr@. Es cierto que, cuando de la
integridad de nuestro ser mana el deseo y el sentimiento puro, su
tránsito es como una caricia que lame todos los vericuetos de nuestros
cuerpos y de nuestras almas; pero el hecho de que el derramamiento
del deseo nos produzca placer, no debe de confundirnos. El deseo genuino
no es egocéntrico.



Como diría Kropotkin [17] se obtiene placer dando , porque la búsqueda del placer y la solidaridad son las vías generales del mantenimiento y de la expansión de la vida . Y no hay en ello nada misterioso ni romántico: sin esta cualidad (la ayuda mutua y la búsqueda del placer o de 'lo agradable' ) el reino animal jamás se habría desarrollado o alcanzado su perfección actual.


Desear a otr@ es ante todo deseo de saciar sus deseos; y al saciar los
deseos del ser deseado, nos fundimos y nos saciamos. Es el complacer del

placer, y el placer de complacer. El sentir del consentir, y el
consentir de los sentimientos que se originan precisamente para
expandirse - la condición del mantenimiento de la vida es su expansión (ibídem)-,
y por eso decimos que, en su origen, los deseos no son ni posesivos ni
egocéntricos. La posesividad, con palabras de Deleuze y Guattari, es un
contraefecto de la represión.

Nuestra condición humana está preparada para la abundancia
de la producción de los deseos, de unos deseos saciables; y no para la
carencia ni para la frustración. Pero el orden social tal y como está
constituido, frustra y asfixia nuestro anhelo de vida desde el mismo
nacimiento, y crecemos


con los deseos bloqueados y reprimidos. Y ese anhelo profundo reprimido,
que habita en lo más hondo de nuestro ser, es el que se idealiza y se
canaliza hacia el 'amor' posesivo, con toda su fuerza contenida y con toda la ansiedad acumulada durante años. La criatura humana abandonada por sus congéneres se convierte en individuo en busca de compañía.

El deseo se ha transformado ya en miedo a carecer, y este miedo, a su
vez, en afán de poseer a otr@. Hemos entrado en el reino de la pareja,
que
presupone el reino del individuo. El ego es el resultado del bloqueo
del flujo de la vida; cuando el deseo deja de fluir, el ser humano queda
en soledad, y aparece el individuo, que trata de compensar la carencia y
la soledad con la posesión; por eso su 'identidad' se define por lo que
retiene, acapara y convierte en su posesión ('mi' papá, 'mi' mamá, 'mi'
casa.); aparece el 'yo-poseedor' por contra del yo-vivo-disuelto: por
contra del vivir disuelto que hace innecesaria la metafísica y la
'identidad'.

El 'ego' se forma por la imposibilidad del deseo de fluir y
con la descomposición del amor, por un lado, en 'amor' sexual posesivo,
que sí es egocéntrico; y por otro, en 'amor' espiritual, que puede que
no sea egocéntrico, pero que está desprovisto de deseo.

El 'amor', el desprendimiento, la generosidad gozan de un
prestigio hipócrita en nuestra sociedad siempre y cuando sea un
sentimiento mutilado, no sea amor sexual. ¿Por qué, en medio de tanta
generosidad, el amor sexual tiene que ser posesivo, exclusivo y
egocéntrico? La respuesta es clara:


el deseo es el sustento de la ayuda mutua, y el Poder no puede manipular y controlar la vida mas que mutilándola.

El 'ego' es una impostura que aparece con las relaciones de
Poder. L@s antropólog@s han constatado en ciertas tribus la inexistencia
de la identidad individual; la conciencia que cada cual tiene de sí es
la mera pertenencia a un grupo, la de ser parte de un grupo humano; a
esta forma de percibirse lo han llamado miméticamente 'sistema de
identidad grupal'.


Texto completo: http://www.contranatura.org/articulos/Sex/Cachafeiro-Mujer.htm


Comentarios

  • Me lo he bajado, en espera de un poco de tiempo. Mil gracias Anna!
  • ¡Buenísimo! El otro día, leyéndolo se me movilizó algo en el útero y esa noche experimenté el comienzo de cierto desbloqueo.
  • Yo quiero leerlo y conocer nuestro verdadero cuerpo, nuestro útero.
  • Yo también quiero leerlo.
  • Este es el fragmento "mágico":

    En el momento del orgasmo habían empezado a percibir, en el centro y en el interior de la cavidad pélvica, como una ameba que se retrae y que se expande rítmicamente con cada oleada de placer. Podía también asimilarse al latido de un corazón, aunque más lento, o al latido del cuerpo de una rana [9]. En el momento en que termina el movimiento de retraimiento y comienza la expansión, podían empujar y amplificar la onda expansiva, lo mismo que en las contracciones de la fase expulsiva del parto, o al defecar, cuando ‘vienen las ganas’ como normalmente se dice. Al ampliar la onda expansiva del latido, se amplifica al mismo tiempo la contracción uterina y la ola de placer. Esto supuso un cambio en el modo de percibir sus cuerpos y en su sexualidad. El simple hecho de dirigir la atención/pensamiento al útero produce excitación y placer ubicados en las paredes del útero y en los pechos.
  • Otra interesante sobre el útero:

    Para la recuperación de la sensibilidad uterina y de la sexualidad de la mujer, tenemos que explicar a nuestras hijas desde pequeñas que tienen un útero, para qué sirve y cómo funciona. Las mujeres tenemos que poner en funcionamiento nuestro neocórtex para que nuestra conciencia asuma y asimile el útero; para que lo reintegremos en la percepción de nuestro cuerpo; para recomponer nuestro cuerpo despiezado y que fluya la corriente de sensibilidad entre el útero y la conciencia. Tenemos que aprender a escuchar y a sentir el latido del útero; practicar la visualización y la concentración en el útero; y también recuperar la cultura arcaica y su mundo simbólico que han definido y expresado la verdadera sexualidad femenina y la regeneración de la vida.
  • editado julio 2013
    Me siento extraña, después de 39 años es ahora cuando empiezo a conocer mi cuerpo y a preguntarme cosas sobre el. Tanto tabú con el cuerpo y el sexo y lo importante que es hablar sobre eso.
  • Supongo que más vale tarde que nunca!!
  • esa es la parte importante, también para los que tenemos chicos, ellos no podrán sentir el utero pero al menos pueden saber que existe y para que.
  • Si como la peli "hysteria". El chico si que conseguía que las mujeres pudieran sentir el útero, aunque para ello acabo con la mano casi inútil. Muy divertida.
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