dormir con los arboles

editado agosto 2013 en Plaza Mayor
Mis niños manifiestan desde siempre de muchas maneras la falta de tribu y una vida mas natural. Mi hijo mayor siempre ha tenido mala relacion con dormir, por cansado que este el chico, le cuesta conciliar el sueño salvo si ese dia ha habido experiencia tribal.
El fin de semana eatuvimos cuatro noches en un camping tras mucho tiempo sin salir de aqui. Era por trabajo asi que la cosa no apuntaba muy relajada. Pero resulta que todas las noches el chico se iba a dormir por su iniciativa a la incomoda y calurosa tienda. Al volver a casa preguntó "por que en el camping dormia tan bien?" y su padre le sugirió que quiza por dormir en el suelo.
Se quedó pensando y concluyó que "no, es porque habia arboles!"

Y nos damos cuenta una vez mas de cuanta falta nos hace una vida menos artificial, de cuanto interfieren las cosas en las relaciones y de lo insano que resulta vivir entre cuatro paredes.

Muchas veces en este foro hacemos alusiones a la tribu y a una vida en equilibrio, pero nunca nos contamos experiencias que ponen de manifiesto esta necesidad. Esta en nuestro codigo genetico, en el camping no teniamos ni juguetes ni otros niños con los que jugar y sin embargo no hubo apenas "me aburro" ni inquietud como es habitual en casa...

Comentarios

  • Que experiencia mas linda Carmen!!!

    Alvaro también manifiesta la falta de la tribu. Le encantaría vivir con mas gente y en mayor libertad.

  • Mi vida entera ha estado rodeada de asfalto. No he visto otra cosa. En verano íbamos a unas huertas con una casa que tenía mi abuelo al sur de Madrid. No era gran cosa, pero al menos había algún árbol y piscina. Quedarme allí a dormir y oír los grillos era para mí mágico. Después, considero que no he estado tan cerca de la naturaleza como en Lanzarote. No hay apenas árboles, pero hay mar a diario, rocas, arenay desierto. ¡Y sin coger coche! En cuanto a lo de tribu... Dios, qué difícil... Es evidente que a nuestra hija le encanta estar con niños (sobre todo niñas de su edad o mayores), pero no tenemos los suficientes contactos. Creo que debería haber tribu cada día. La manera nuestra (la de casi todos) de la familia nuclear es lamentable, pero el salto a otra cosa nos abisma. A mí me cuesta mucho el circuito cerrado de la familia (además nosotros aquí no tenemos más famlia que nosotros mismos y la niña también se acuerda y habla de los abuelos). de cualquier manera fue fantástico encontrarse de nuevo ayer con Milada y su familia. Estrella disfrutó mucho y hoy ya nos estaba diciendo que quería volver a quedar. Un abrazo fuerte a Carmen y a Alberto, a quien quiero escribir desde hace mucho tiempo (lo haré).
  • Cuando tenemos visitas de esas que entienden este asunto como nosotros y hay convivencia tribal por unos dias, les cambia la cara y duermen relajadamente. Y no, Santiago, no son precisamente otros niños lo que necesitan. Ellos se sienten en su elemento cuando hay comunidad de adultos y niños de todas lascedades. Mi hijo secqueda charlando muchas veces con algun adulto, y mi hija pequeña tambien. Simplemente adultos que hagan caso a los niños, como ahora mismo que hemos cenado con unos amigos antes dwl concierto y hemos estado los seis juntos por igual.
  • Árboles.... Árboles!!!! De eso hablaba ayer con Santiago (también para nosotros fué lindo volver a veros!): no puedo con la falta de bosque!! No me vale "solo" que sea un sitio natural: necesito estar entre los árboles, meter los pies en un río... Lo de vivir en una ciudad para mi ya sería imposible. Hasta los 25 años en Roma capital. Luego Lanzarote. Aquí vivo en un pueblo perdido en el campo, justo donde empieza La Geria (para quien no lo conozca: echen un ojo por internet, es precioso!) y por la noche el silencio es absoluto. Me encanta. Hay espacio para el pensamiento y el sueño, un lujo.
    Lo tribal. Desde siempre estoy convencida que mi intención de vivir es la de formar parte de una tribu, de compartir a diario mi vida con personas afines, de realizar proyectos, de encargarse de la comida, de codearnos la ropa, de elaborar utensilios, y de tener un pequeño espacio privado, una habitacion, parà la familia. No sé si conseguiré que sea asi. De momento Tenemos claro que necesitamos rodearnos de personas afines: es básico para nuestra plena felicidad!
  • y claro que si! en plena naturaleza nos diluimos, no hay estrés de coches, y uno se puede pasar toda una tarde tirando piedras al mar desde las rocas...
    Afortunadamente esto lo tenemos aquí en todas direcciones, playa o bosque. Fundamental lo de la gente afín, porque por mucho que te rodees de naturaleza, si no hay gente afín, no hay abrazos, ni bizcochos caseros, ni estrellitas compartidas. Fundamental que todos tengan una mínima idea sobre como tratar a los niños para que funcione... y el amanecer... llevar a los nenos a ver amanecer... arrebujados con una manta, o a pescar, largas horas de cacao de termo compartidas... 
    Al final, realmente ellos saben perfectamente lo que van necesitando, y esa paciencia y esas experiencias son las que quedan para siempre!


  • Nosotros vamos de camino a los árboles de los ríos y la montaña. Pero yo estoy agobiada por la tribu que nos vamos a encontrar allí. A Aitor le encanta estar con sus primos mayores pero la forma de entender la vida de los adultos parece cada vez más alejada de la nuestra. a ver qué tal...
  • Aunque no quiero quitar valor a la tribu, ni mucho menos, estoy bastante convencido de que tan solo el entorno natural ya tiene una enorme importancia para nuestra satisfaccion. Para mi, sin duda. Y lo veo en mis hijos.
    Yo tambien hecho de menos los arboles. Es algo fisico. Cuando voy al bosque me transformo.
    Cuando voy a Barcelona, al encontrarme con los bosques que la rodean, (no es evocacion, es emocion), siento escalofrios. Siento que estoy en mi lugar. Pero esa sensacion la he vivido en lugares bien distintos, no solo en mi lugar de nacimiento. A mi compañera le saltan las lagrimas al entrar en.una zona boscosa. Lo que me sorprende es que mis hijos, que han nacido en tierras menos arboladas lo sientan igual.
  • Un abrazo, Santiago!
  • Mi hijo lo que mas demanda es la tribu. Y yo también vamos.  El estar con mas gente, mayores y niños, que lo entiendan y que no lo juzguen ni critiquen. La afinidad es fundamental y el compartir abrazos y bizcochos caseros (como dice Marta) y ese olor a bienestar, a paz, a tranquilidad, a regocijo, .......

    Somos mas de ir a ver un amanecer o un atardecer en la playa. Somos mas de playa que de campo, será porque vivimos enfrente y al abrir las ventanas huele a mar.

  • editado agosto 2013
    Recuerdo que hace unos años, eran Hadri y Lidia pequeños, y seguramente Elisa un bebé, habíamos empezado un proyecto que le llamábamos "adopta un árbol" (estaban recién desescolarizados, jeje, ya me entendéis). Se trataba, en una finca que tiene mi tía cerca de Sada, de que cada uno de ellos adoptase un árbol e ir viendo sus cambios a lo largo de las estaciones. Hadri adoptó un pino, y Lidia un roble. 
    Los medimos, les hicimos fotos, guardamos sus hojas para secarlas, los dibujamos, y de vez en cuándo íbamos a verlos para ver si había alguna novedad. En uno de esos temporales huracanados de la costa gallega, al pino de Hadri se le rompió una de sus ramas principales, y yo pensé que sería un desastre para él... y en cuánto se bajó del coche lo oigo todo eufórico, mamá, mira, ahora tenemos un barco de piratas! (la rama del árbol había caído hasta el suelo y nos pasamos varias tardes jugando encima, y saltando como locos entre sus ramas "trampolín"). Me encanta la habilidad de los nenos para convertir un desastre en una nueva oportunidad!
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