Palabrotas

editado marzo 2011 en Plaza Mayor
¿Cómo manejáis este tema en vuestra casa?

La verdad es que es un tema para mi muy coherente jajaja, en referencia al hilo que abrió Airenita sobre la incoherencia. No me produce nada malo escucharles decir palabrotas, creo que forma parte de su desarrollo como tantas otras cosas. Tengo mucha tolerancia para este tema, al final se trata de eso, de nuestra tolerancia.
Lo que llevo un poco mal es el entorno. Cuando mis hijos dicen alguna palabrota, me miran mal y acaban metiéndose con el niño. Yo les explico, algunos me escuchan y la mayoría no. Es que creo que no sirve para nada prohibir usar palabras que escuchan por ahí (incluido de nosotros, yo soy un poco malhablada :"> ) . Creo que eso si que no es coherente, decirles que no digan ciertas palabras que escuchan constantemente en boca de adultos. Creo que en general a los adultos les duele en los oídos oír ciertas cosas de la boca de un niño, solo eso, de nuevo topamos con una educación represora y castrante que nos convierte en opresores y castradores.

Comentarios

  • Ante este tipo de cosas creo que lo que si que hay que hacer es informar al niño del efecto que causa en los demás: "a la gente no le gusta que...". Para que tengan la información y vayan preparados antes de que alguien les diga nada.
  • una vez leí que como es imposible que no las digan (en el caso de que los padres no quieran) se le dice que en el entorno familiar no es de recibo y ya. Yo lo he hecho así, aunque se que la sociedad ha cambiado, porque considero que muchas veces el habla va unida a la conciencia.
    De todas maneras no me escandalizo cuando alguien dice palabrotas, me aplico a mi el cuento personalmente, pero no juzgo a nadie.
  • Hola, soy Vicky aunque no me he presentado en la Plaza Mayor. En mi caso con mi hija de ahora 7 años, recuerdo cuando tenía 5 añitos comenzó a decir alguna que otra palabrota, le parecía divertido decirlas y a mí tampoco me molesta escucharlas y veía que le divertía. Por supuesto tuvimos una charla de cuando y donde podía decirlas ya que a todo el mundo no le gusta escuchar a los niños decir palabrotas. Y en nuestro entorno familiar la chiquilla entendió que en casa de los abuelos debíamos controlar las palabrotas (joder-jopeta, coño-jopeta, mierda-jopeta) y en realidad a todo le dice jopeta. En casa lo tenemos más difícil pues al padre no le gusta oírla decir palabrotas, así que yo tengo que avisar a Mónica que hoy su padre está en casa y que debemos evitar las palabrotas, por lo menos en frente de él. Tampoco en nuestra casa somos muy palabroteros, así que creo que Monica se divirtió en su momento diciéndomelas a mí y ahora tampoco las usa mucho.
  • Mmmm, aquí hace poco hemos tenido "todo un proyecto" sobre ellas, jejeje. Me han pedido que les explicara una por una lo que significaban, porque como las escuchan mucho de otros chicos, vienen a decírmelas, "mamá, fulanito dijo esto, ¿qué significa?" y se quedan más tranquilos cuándo saben el significado. Aquí no somos muy palabroteros, pero alguna si que se dice, yo creo que en contextos de "alta tensión" por eso a ellos, me da la sensación que no les gustan para nada. En vez del jopeta, estos usan muchó en "jobé", jeje. Para comodines, pintan colores, jajaja.
  • Perdona Marta, pero como puedes explicar que significa "coño, joder, etc" algunas me imagino que si se podrían explicar.
    Mónica nunca me preguntó lo que significaban, menos mal!, sólo le divertía decirlas, pero si me hubiera preguntado creo que le hubiera dicho que se usan para desahogarse. Creo que es peor oir a un niño insultar con cualificativos como "idiota, tonto, burro, etc" que decir palabrotas.
  • pues sí, Vicky, eso me pasa a mi, me parece un poco chungo escuchar insultos la verdad, pero joder, mierda, ostias... pues no me importa mucho. Todo depende de la cantidad y de la frecuencia. No sé, creo que los niños son muy listos, según la edad pero saben cuándo y con quién pueden y donde mejor no. Me he fijado en que el mayor usa un poco más palabrotas cuando está en otra casa, de alguna manera como si tanteara los límites de los demás. Porque aquí en casa tuvimos momento "joder" a todas horas, también "puta" :"> en todas sus variantes,sobre todo "de puta madre", "ostias". Pero ni duró mucho ni tuvo consecuencias, ya no usa normalmente, digamos que las ha incorporado como un adulto, pero más bien poco. Lo que sí, por ejemplo el otro día estuvo en casa de un nuevo amigo, nos hemos visto dos veces y quiso quedarse en su casa a dormir :O. Al día siguiente, la mamá me dijo lo de las palabrotas y me quedé un poco sorprendida y luego pensé que sería por eso, por buscar los límites.
  • Por eso digo que casi fué un "proyecto completo", Vicki, porque encontrar la manera de explicarlas fué todo un reto. No sé, tipo, "coño, pubis femenino" (aunque por ejemplo, jejeje, le acabo de preguntar a Hadri, que anda por aquí, y me ha dicho directamente "el pito de las mujeres", jajaja).
  • Axel nunca ha usado ese típico "caca culo pis", tal vez porque nunca llegamos a prohibirle decir las palabrotas. Axel no las usa mucho, solo cuando está realmente enfadado, y eso yo lo entiendo y acepto, en todo caso yo soy quien más las usa en la familia, creo que es cuestión de temperamento..... y camaleonismo ;-) :-))

    En mi idioma no uso tacos, de hecho una vez en un espectáculo me pusieron de enfermera bolchevique dura y machona solo para oime decir tacos, que no me salian por la garganta, la experiencia era horrible.

    A veces es Axel quien me dice: "No hace falta tanto "coño" mamá" y me hace relajarme al instante :X

    Como comentais creo es peor usar un insulto o incluso palabras bonitas y cultas que en el fondo pueden ser más hirientes, más dolorosas. Eso son un simple desahogo, nada en comparación con el verdadero desprecio, verdadero insulto.

    Por suerte las personas que tratamos no suelen escandalizarse por oir tacos, ni siquiera los abuelos.

    En cierta ocasión dije: "este tipo es un verdadero gilipollas" y al percatarme que Axel lo oyó dije: "oh, perdón". Y el me respondió: "no pasa nada, mamá, cada cosa por su nombre" ;))

    de regalo os pego a un humorista canario explicando la diferencia entre el coño canario y el madrileño (no penseis mal :p )


  • volví a leer el primer mensaje de Carmen y estoy totalmente de acuerdo.

    "Creo que eso si que no es coherente, decirles que no digan ciertas palabras que escuchan constantemente en boca de adultos. Creo que en general a los adultos les duele en los oídos oír ciertas cosas de la boca de un niño, solo eso, de nuevo topamos con una educación represora y castrante que nos convierte en opresores y castradores."
  • Mi niño aprendió a gritar Coño!, por un atasco con el abuelo. Y es muy curioso, porque lo usaba con el mismo sentimiento de mala uva del abuelo. :). Lo que hicimos en ese momento, y con otras palabrotas, es dejarle que las diga y cuanto más fuerte mejor. Repitelo, más alto, más alto... y se le quitan las ganas de decir palabrotas.
    Yo creo que es por el poder que provocan en nosotros. Ah!! un niño pequeño diciendo eso, no puede ser y le abroncas o te ries, el niño ve el poder en la palabra, en cuanto la palabra no tiene poder se vuelve una palabra más.
    Lo de los insultos lo llevamos peor, pero vamos en ellos.
  • Ayer lo comentamos con los tíos (estamos de visita por Barcelona) en la comida familiar. Lilli con sus dos añitos y medio ya tiene la palabra "tonto" en la boca a cada momento, lo hace con la cara de insulto correspondiente. Ella resulta mona al decirlo, pero el mayor con sus seis años ya no tanto. Pues él se desahoga con bastante soltura últimamente, y la verdad es que muy a menudo tiene más que razón en llamarle tonto a quién lo diga. Eso, lo que comentamos... Que a veces hasta me sienta bien, porque yo no puedo insultar tanto como a veces me gustaría... >:-) Si a un niño no se lo admiten, una mujer ni os cuento...
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