Sexualidad infantil

LuaLua
editado julio 2014 en Plaza Mayor
Buenas!!

He visto este video y me parece muy interesante. No sé si lo habreis visto. Entre otras cosas, el niño explica muy bien cómo vive y siente la sexualidad.....Mi pregunta es...¿Y cómo vivimos los adultos la sexualidad infantil?


Comentarios

  • Yo ya lo había visto. Una versión que circulaba por el FB y una más completa que nos pusieron en una formación en pedagogía activa.
    "¿Y como vivimos los adultos la sexualidad infantil?" imagino que, como el resto de las situaciones a las que nos enfrentamos con hijos, de manera similar a como la hemos vivido de niñ@s. No quiero decir que vayamos a repetir acciones, pero sí que van a despertar nuestras vivencias al respecto.
    Yo, en particular, me resulta chocante ver a mi nena tocarse. Mis recuerdos sobre genitalidad son ya más mayorcita. Imagino que, debido a mi infancia, la transición de la fase oral a la genital se retrasaría.
    En cambio ver a mi niño me resulta natural, veía a mi hermano hacerlo.
  • Y bueno, me doy cuenta que mi comentario se centra en la sexualidad asociada a la genitalidad, cuando la sexualidad es un concepto más amplio y tiene que ver con todo el placer.

  • Sexualidad es parto, lactancia, desnudez, asunto pañales, contacto físico, en definitiva, todo lo que tiene que ver con la relación con su cuerpo. No puedo diferenciar genitalidad de todo lo demás, la verdad. Por supuesto que debemos mirarnos con urgencia y en profundidad aquello de "cómo vivimos nosotros la sexualidad de nuestros hijos" para que crezcan sanos y libres de nuestras neuras en este aspecto (reconozco que yo en este ámbito no tengo neuras jajaja).
  • Precisamente aquí (o quizá antes) comienza el verdadero tabú, cuándo se niega esta sexualidad, no?. Me refiero que desde las madres que no tienen casi contacto corporal con los niños, desde la separación para dormir, desde el cohartamiento de su desnudez...la vamos liando para que ese tabú, aderezado con la presión social, se produzca. Difícil pillarlo a tiempo!

  • Otro poco de lo mismo, pero con el género...
  • Echadle un ojo al trabajo fotográfico de este coreano.... es brutal!

  • Gracias Marta.

  • Por aqui el tabu comienza por los comentarios de los amiguitos. 
  • El otro día estábamos en la piscina con unos amigos y cuando terminaron de bañarse, Álvaro se quitó el bañador mojado para ponerse uno seco...... uyyyyy. .... como se quedaron dos chicas que había de su misma edad.
    Y al día siguente estábamos en casa con una de las chicas y Álvaro se puso a vestirse y se quedo muy cortada, se dio la vuelta y le dijo Álvaro que para nosotros es normal la desnudez....
    Yo veo que es así con un cuerpo de un niño desnudo, como será la sexualidad.....
  • Yo desde luego no digo que lo haga perfecto.....pero creo que a los niños desde muy pequeños se les mete unas ideas en la cabeza que no veas.
  • Hace unos días se puso una camiseta rosa y como lleva el pelo largo, le llamaron chica....eso es muy normal y no suele decir nada. Pero ese día le contesto riéndose. .no me ves que soy un chico?? Y ya el comentario.....los hombres no llevan el pelo largo ni se ponen camisetas rosas..... El se dio media vuelta y se fue. Y con el amigo que estábamos me mira y me dice...... es que así vestodo de rosa......lo mire y le digo son comentarios!!!
    Veo que para algunas cosas, esta sociedad es cada vez más retrógrada.
  • Ya no se trata solo de retrógrada, sino de seguir a toda costa patentando unos valores, que son los que sirven al patriarcado.

    La división entre hombre/mujer, en realidad en la naturaleza es un contínuum, no una barra que hace una ruptura. Y si nos fijamos bien, entre el prototipo de hombre en masculino, y el prototipo de mujer en femenino, hay una amplísima gama de orientaciones del deseo. Y como finalmente lo que compone la identidad siempre cambiante es el entorno y el ambiente, esa amplia gama se puede ampliar siempre muchísimo más.

    Gracias al curso que me hice sobre Cuerpo e indentidad, me he visto pequeños documentales muy interesantes y "cercanos" sobre el tema. Muy chulos, alguno incluso con los nenos y les han gustado. 

  • Gracias Marta, temas que uno ignora. 
  • Me he encontrado este artículo por las redes, y me ha "rechinado" mucho en algunos aspectos, pero mucho. Os lo propongo, a ver qué podemos charlar.


    Volvió a ocurrir. Estaba sentada en la mesa con mis hijas y me di cuenta de que la niña se estaba hurgando debajo de la falda.

    "No jugamos con la vulva en la mesa. Ve a lavarte las manos y termina de cenar", la regañé. Ella asintió, corrió a lavarse las manos y acabó con su cena.

    Los niños pequeños se tocan. Mucho. Les resulta fascinante. Cuando eres niño, no tienes sentido de la vergüenza, del asco, ni del miedo a tu cuerpo. Tu cuerpo es lo que es. Hace lo que hace. Y todo lo que hace es sorprendente, porque no eres lo suficientemente mayor para sentir dolor lumbar. No es sexual... es un hecho.

    La primera vez que pillé a mi hija jugando con sus genitales, no le dije absolutamente nada. Por un momento, me sentí paralizada por la indecisión. Estaba convencida de que no quería gritarle "¡no!" ni "¡para!". ¿De qué podía servirle si la regañaba? Obviamente, la situación era violenta y me sentía incómoda al ver a mi hija haciendo eso en el suelo del salón, pero ¿acaso tenía que enseñarle a temer o a ignorar su propia vagina?

    Estuve pensándolo dos días sin parar, y al poco tiempo me dio una segunda oportunidad para reaccionar.

    "Cariño, no se juega con la vulva en el salón", le dije. Lo cual sonó ridículo y extraño, pero verdadero, sin duda. "No pasa nada por tocarte la vulva, pero es algo privado y las personas tienen privacidad. Los únicos lugares en los que puedes tocarte la vulva son el baño y el dormitorio. Si quieres jugar con tu vulva, por favor, hazlo en tu cuarto".

    Ella sonrió y lo hizo, sin preguntar nada, porque lo de asociar una actividad a un lugar concreto funciona muy bien con los niños pequeños.

    "No se come en el baño y no nos tocamos la vulva en el salón" se convirtió en el nuevo mantra. Y al final, pasó a ser: "No nos tocamos la vulva en la mesa".

    Se puede decir que tengo una visión positiva acerca de la sexualidad. Esto no significa que le cuente a mis hijas de 4 años lo espectacular que es el sexo. Simplemente, no hago que parezca algo que no es.


  • Como padres, mentimos todo el tiempo. Desde el Ratoncito Pérez y los Reyes Magos, hasta lo que pueden durar 10 minutos, pasando por si nos acordamos o no de que querían volver a cenar queso frito... Mentimos mucho. Sobre el sexo, sin embargo, no miento.

    No quiero que crezcan avergonzadas por su cuerpo o confundidas sobre su funcionamiento. No les cuento nada de cigüeñas, sino que hago el esfuerzo de ser sincera sobre la reproducción humana. Y sobre todo lo que implica.

    He hablado con muchas madres sobre la famosa charla. No creo que mis hijas y yo tengamos esa conversación en particular, porque ellas ya lo saben. Hablamos sobre el tema a menudo; los niños se obsesionan con facilidad. Leemos libros explicativos que cubren todos los aspectos. Podemos hablar sobre abortos y cesáreas, porque también forman parte de la historia de los nacimientos, y podemos hablar de que mamá y papá se siguen acostando. Cuando sean más mayores, empezaremos a hablar sobre los anticonceptivos.

    Mentir a tus hijos sobre el sexo no ayuda a nadie. Contarles que el sexo "sólo ocurre entre mamás y papás" es una mentira que lleva a la confusión de los adolescentes con las hormonas revueltas. Contarles que el sexo "sólo es algo que ocurre entre personas que se quieren mucho" es una mentira que hace que esos adolescentes con las hormonas revueltas confundan amor con ganas y obsesión. Conlleva al falso silogismo: "Si me acuesto con esta persona, debe ser que estamos enamorados". O peor aún: "Si estoy enamorado de tal persona, tengo que debo tener relaciones sexuales con él o con ella". ¿Cuántas tragedias de adolescentes empiezan con esta idea equivocada?

    Lo cierto es que a (casi) todos los seres humanos nos gusta el sexo. Está bien. Así debe ser, pues, si no lo fuera, sería el fin de la raza humana. Lo cierto es que el sexo no es algo especial o mágico sólo porque sea sexo. Lo cierto es que puedes tener sexo espectacular con desconocidos y ni siquiera conocer su nombre. Lo cierto es que, sólo porque puedas, no significa que necesariamente debas hacerlo.

  • En esto consiste la crianza con una visión positiva acerca de la sexualidad. No contar mentiras sobre el sexo a mis hijas para que eviten comportamientos que no considero saludables. Consiste en contarles la verdad, la verdad por completo, y dejar que experimenten por sí mismas para que puedan tomar decisiones correctas.

    Consiste en contarles que el sexo es bueno, pero que puede ser peligroso si no tienes cuidado. Consiste en enseñarles a pedir a sus compañeros que utilicen condones, y a comprar sus propios condones si planean tener relaciones. Es enseñarles que aunque el sexo sienta bien, pueden aprender también a sentirse bien por sí mismas (pero no en la mesa de la cocina). Es explicarles que el sexo combinado con amor es el mejor tipo de sexo, el trascendente, que crece del amor y crea una intimidad casi imposible de encontrar en otro lugar; que el sexo no siempre es así, aunque sea con una persona a la que amas. Que el sexo puede acabar en embarazo, aunque sea con protección, así que te comprometes a asumir las consecuencias.

    Consiste en contarles que no son malas ni pecaminosas por experimentar sentimientos sexuales. Ni por acostarse con alguien. Se trata de enseñarles que el sexo pasa, independientemente de si la gente toma buenas o malas decisiones. Consiste en darles las herramientas para garantizar que cuando estén preparadas, sean inteligentes, precavidas y conscientes.

    Hay muchas comparaciones en una escala de grises en lo que a la educación sexual se refiere. Algunas personas piensan que una vez que los niños llegan a la pubertad, si no tienen mucho miedo al sexo, practicarán todo lo que puedan y cuantas veces puedan. Hay mucha educación sexual basada en la abstinencia, que consiste en advertir a los niños que EL SEXO DA MIEDO, QUE NO LO HAGAN, aunque parece que se trata del programa con menos éxito que nunca nadie haya inventado.

    Explicar a los niños la verdad sobre el sexo no consiste en darles permiso para que lo hagan (y esta es la parte más importante), porque cuando llegue el momento adecuado, nadie tendrá derecho, aparte de ellos mismos, a impedírselo.

    Esto es lo que trato de recordar cuando les digo cosas como: "No nos tocamos la vulva en la mesa". El sexo es algo que SÓLO ocurre cuando las dos personas QUIEREN que ocurra. Esto significa que las únicas personas del mundo entero con potestad para hablar sobre si mis hijas tendrán relaciones sexuales o no son mis propias hijas.

  • No les voy a decir si deben o no tener sexo, pero tampoco les voy a decir que no pueden. Son ellas las responsables. Su cuerpo, su decisión.

    No quiero ser la que siente un precedente para que otra persona llegue a decirles qué hacer con su cuerpo, especialmente en lo que a su sexualidad se refiere. No quiero ser la puerta de entrada para que llegue un novio manipulador y maltratador en potencia.

    Así que pongo límites. Lugares apropiados. Higiene. Enseño a mis hijas que pueden tocar su cuerpo sin pedir permiso. Cuando empiezo a picarlas y me dicen "para", yo me paro.

    Y cuando hablamos sobre alguna amiga embarazada, hablamos sobre úteros y esperma y óvulos.

    La mayoría de las veces, no resulta incómodo. La mayoría de las veces, verifico la información y la conversación dura 15 segundos.

    Algún día, la conversación se pondrá bastante más fea. Algún día, tendremos que hablar sobre la violación, el consentimiento explícito y entusiasta, y la anticoncepción. Algún día, tendremos que hablar sobre masturbación saludable y pornografía y expectativas realistas sobre el sexo y las parejas sexuales, y sobre la imagen corporal y la falta de vergüenza de nuestro cuerpo. Estas conversaciones no van a ser tan breves ni tan directas.

    Pero estoy preparada. Cuando llegue el día, voy a estar lista. Porque ya he realizado el trabajo preliminar.

    "No nos tocamos la vulva en la mesa". Es absurdo, pero todas las piezas son importantes. Es una pequeña lección sobre la seguridad y el consentimiento y la propiedad social. No creo que sea capaz de decir seriamente: "La virginidad no se pierde en el asiento de atrás de un coche después de una fiesta de fin de curso", sino más bien: "Para tener relaciones sexuales hay que pensárselo muy bien antes y, ante todo, si estáis decididas, hay que hacerlo con cuidado y protección, con total seguridad en la madurez de la pareja y en nuestra capacidad de asumir las repercusiones si contraemos una enfermedad o nos quedamos embarazadas".

    Es la verdad.

  • Me gusta pensar que cuando llegue el momento, yo seré parte de esas afirmaciones y consejos. Si soy capaz de decir a mis hijas que "debemos" tener cuidado, ellas sabrás que, a pesar de lo que suceda, sigo estando de su lado. Que estaré para apoyarlas. Aunque cometamos errores, seguiré a su lado para ayudarlas a que vuelvan a hacer bien las cosas.


    Nota: parece que este artículo es una traducción de este:


    Las que domináis mucho el inglés, porfa, leedlo en V.O. y contadnos si la traducción es buena.

    (si solo empezamos por el título del blog, becoming a supermommy...fff)
  • Como a la buena mujer le salga la niña lesbiana le da un mal. Es el modo menos natural de tomarse la sexualidad de modo natural que he visto en mi vida.
  • jajajaja, ahí le has dado!


  • Una de las cosas que me gusta del artículo es que hay que decir la verdad, no mentir sobre el sexo. Hablar con sinceridad. Aunque una anecdota que me pasó el otro día que realmente me quedé un rato pensando que contestar fue cuando Monica y su amiga me preguntaron que era una mamada. ¿que hubieran contestado ustedes?
  • La verdad, siempre la verdad...  @-)
  • Gracias Marta, yo también me quedé así como el emoticono. Les respondí de forma sincera pero sin entrar en detalle.
  • No, yo más bien me quedo así por el término, no por la pregunta. Si es que vamos a remolque, jeje (al menos yo), y ellos son esponjas de todo, así que es lo que nos queda... sobremesas hablando de "felación" (ejemplo real de hace poco), o ir desarrollando temas que les tienen pillados de verdad, a los dos mayores sobre todo, como la masturbación. No queda otra que acompañar en todo... como buenamente sepamos. Aquí, como en otras etapas, hay que retomar lo vivido y dejarnos llevar por sus necesidades.
  • La palabra salió de una película que estabamos viendo. Pero preguntas sobre sexo si hacen cuando tienen dudas y si lo ven u oyen en las peliculas, sobre todo los amigos de Monica cuando vienen a casa me preguntan cosas. 
  • Quizás tengan mas confianza contigo que con sus madres, Vicky!!
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