Naomi Aldort

editado abril 2011 en Biblioteca
Artículos de Naomi Aldort, terapeuta familiar y madre de tres hijos ya mayores que nunca fueron a la escuela y se criaron según el "unschooling"
(respuestas a consultas de padres y madres, en inglés): http://www.naomialdort.com/answers.html

Comentarios

  • sobre los hijos de la familia Aldort:

    http://www.naomialdort.com/aldortkids.html

    es interesante verlo cuando lees algunos artículos escritos cuando eran pequeños.

    ¿habeis leído "como los niños aprenden buenos modales"?
    Pues es esta familia y esta madre la que habla.

    En la web Familia Libre (http://familialibre.com/blog/) podeis encontrar los artículos traducidos al castellano. Pero están protegidos, hay que inscribirse.

    Naomi Aldort

    Quitándose del Camino
    Y ellos jugaban todo el día
    Cómo Dar Consejos a los Niños
    Cómo los niños aprenden buenos modales
  • mmmm, me he leído solo el primero. Muy interesante, y además, menciona a mi querida Jean Leadloff, jejeje.
  • En la página de Crianza Natural, hay algunos artículos de Naomi Aldort traducidos al castellano:

    Ayudar a los niños a resolver conflictos emocionales: http://crianzanatural.com/art/art138.html

    Sobrevivir a los dos años: http://crianzanatural.com/art/art144.html

    Niños que muerden: http://crianzanatural.com/art/art153.html
  • Acabo de leer los tres :* [-O< gracias, gracias.
    Me han sido en estos momentos de mucha utilidad, algunas cosas las tengo presente, pero me ha traído otras a este momento, que tenia olvidadas.
    Me ha encantado: los niños comparten cuando están preparados para ello y si se comparte con ellos.
  • editado septiembre 2011
    (*)
  • Me recomendáis su libro Aprender a educar sin gritos, amenazas ni castigos ?
    Gracias :)
  • Hola, Manou.

    Yo tengo su libro (en inglés) y sí lo recomiendo.

    Aquí puedes ver el índice de contenidos en castellano, si no lo has visto ya: http://www.crianzanatural.com/prod/prod488.html
  • Hola Ana,
    Perdona por contestar tan tarde, apenas si logro encender el ordenador ya :-D
    Finalmente me compré el libro, no lo he acabado pero me gusta mucho, y también lo recomiendo.
    Besos
  • Yo también estoy en ello para conseguirlo (ese enfoque de madre de tres, jeje, me interesa, por alusiones). Así que luego comentamos.
  • Pues al fín he conseguido el libro, y mi primera sorpresa ya es el título. ¡¡ES HORRIBLE LO QUE HAN PUESTO EN CASTELLANO!!
    Aprender a educar. (y en pequeño, sin gritos, ni castigos, ni amenazas). Pero es que el título original y lo que he leído hasta ahora no están en esa línea de "aprender a educar" sino en toda la contraria!!
    El título original es "Raising our children, raising ourselves", vaya diferencia de enfoque, ¿no?. Y es que además hay numerosas citas al respecto.

    "En los últimos años, el deseo de educar apaciblemente a los hijos ha dado lugar a fórmulas más pacíficas para conseguir la colaboración de los hijos. No obstante, el propio concepto de control no ha cambiado, y "fomentar la colaboración" es ahora la nueva terminología empleada para referirse al viejo control. El control no es eficaz porque los humanos nos resistimos a él por naturaleza. Tanto si se trata de coerción moderada como de manipulación encubierta, el control ejercido causa los problemas que intentamos solucionar."

    "Muchos padres ya saben como controlar a sus hijos pacíficamente; lo que no saben es cómo NO controlarles y vivir en paz y armonía con ellos. Conocemos métodos de control pacíficos como "las concecuencias naturales", el tiempo de reflexión "no punitivo" y acordado, el fomento de la colaboración, las recompensas y los elogios. En cambio la obediencia, la conformidad, e incluso la colaboración, significan que el niño ha sucumbido a la voluntad del adulto, aunque parezca satisfecho con ello (porque desea el amor de los padres y se siente obligado a ganárselo). (...)"

    "El propósito del presente libro, por tanto, no consiste en enseñar a los padres a promover la colaboración, sino a proporcionar el poder de la autorrealización tanto a uno mismo como al niño. Un niño autónomo, cuya vide sigue el curso que él elige, actúa productivamente porque él lo desea. Actúa por amor y alegría, no por miedo ni por necesidad de ganarse la aprobación"...

    Algo que ver con el título castellano? para nada... [-X
  • ¡que fuerte! gracias por comentar, me gusta >:D<
  • Seguiré trayendo citas, porque me parecen muy buenas, de verdad!!
    (me río, porque hasta hace un par de días que leí una explicación suya muy coherente, jeje, me extrañaba que mis hijos, cuándo les validas los cabreos, los sentimientos de ira, etc, parece que se ponen peor, jejeje, que se activan todavía más, pero ya os contaré el mecanismo, que tiene miga...).

    Venía a dejarte, Nuria, un enlace que hay por aquí de Gatto, un saludo!!

    http://www.crecerenlibertad.org/foro/index.php?p=/discussion/254
  • cuenta el mecanismo, cuenta 8->
  • editado junio 2011
    Bueno no es realmente un mecanismo, sino una explicación.

    En un capítulo sobre "Palabras que sanan y conectan" se pregunta si la validación funciona, porque hay padres que se la cuestionan viendo las reacciones todavía más duras que provocan. Ella mantiene que "al contrario, la validación y la escucha focalizada son nuestra manera de dejar al niño expresarse; es nuestra manera de ofrecer amor y amistad. El resultado de la validación es que el niño se siente seguro sintiendo sus sentimientos y expresándolos plenamente.
    El resultado inmediato más probable de la validación es un aumento del llanto, el berrinche u otras formas de expresión. (...) Cuándo este tipo de validación proviene de los padres del niño, en lugar de un extraño, el niño probablemente llorará más tiempo, liberando viejas presiones además de las inmediatas. Los niños cuyos sentimientos y experiencias se validan pueden llorar más o enfadarse más precisamente porque la validación les da permiso para expresar sus sentimientos más profundos. Cuándo lo han hecho, sin embargo, suelen seguir adelante sin restos de malos sentimientos." (...)
    " Si el niño llora más, hay que seguir junto a él. Asegúrese de no ser usted la causa de la angustia, sino quien proporciona cariño y validación para un alivio necesario. Si le incomoda la intensidad de las emociones, recuerde que no busca su propia comodidad sino la confianza del niño en sí mismo, y en usted."

    Si que es cierto que en cuánto se enfadan terriblemente o lloran a grito pelado, nuestra reacción inmediata es intentar que eso pare por nuestra propia "incomodidad" como bien señala la autora, y caemos en intentar solucionar nosotros el tema, sin tener en cuenta que en cuánto se expresen a gusto, ellos mismos suelen encontrar la solución a lo que les ha afligido...fff, cuánto nos queda por aprender, jejeje, cuánto!!
  • No conocía a esta autora pero me la apunto!!! estoy totalmente de acuerdo con lo que llama validación. Hace muchos años leí "El niño feliz" de Dorothy Corkille Briggs y allí hablaba de "empatizar" y era muy parecido: reconocer los sentimientos del niño simplemente sin intentar sermonear o que deje de sentirlos.
  • editado junio 2011
    A mi me encantan sus artículos. Todos, todos.
    El primero que leí era el de "como los niños aprenden los buenos modales" y me pareció muy acertado.

    Marta , gracias por transcribir ^:)^ , que buena esa frase: "Si le incomoda la intensidad de las emociones, recuerde que no busca su propia comodidad sino la confianza del niño en sí mismo, y en usted."
  • Bueno, aquí viene la fórmula del siglo, en la que supongo habrán tenido que hacer un verdadero esfuerzo en la traducción, ya que sale en castellano. Naomí Aldort le llama el A.P.E.G.O. comunicativo para situaciones complicadas, y consiste en lo siguiente, por órden de letras que forman la palabra,

    A islarse del comportamiento y emociones del niño, hablando en silencio con uno mismo. Para ella esta es la fase más difícil ya que a todos, en las situaciones tensas nos salen las palabras al segundo sin pensar ni calibrar si mezclamos todo en la coctelera, y si el niño tiene derecho o no a sentirse o a reaccionar así.

    P restar atención al niño.

    E scuchar lo que el niño dice o lo que sus acciones nos indican.

    G arantizar la validación de los sentimientos y necesidades, sin añadir nuestra propia percepción.

    O torgar al niño el poder necesario para resolver el propio conflicto, confiando en él.

    Por supuesto todo esto lo desarrolla mucho más, pero en resumen es su propuesta en la parte en la que habla de palabras que sanan y conectan.
  • Nuria: haz una búsqueda aqui en el foro con "gatto". Está el libro dumbing us down en descarga
  • Lo interesante de todo esto, cuándo lo reflexionas con mucha intención de hacerlo cada vez mejor, es que si te paras a pensar en los conflictos, es cierto que siempre, siempre, cada parte tiene la razón. Cada parte, la suya, pero razón al fín. Y llegar a ese sano ejercicio mental de reconocerlo y ponerlo en palabras, es pura magia...
  • editado junio 2011
    ayer escuchaba una intervención en una asamblea 15M de Sol grabada, que decía que tu tienes una idea, yo otra, y normalmente nos enfrentamos: pero entre los dos podemos crear una idea que no es la tuya ni la mía, y que nunca se nos hubiera ocurrido por separado. Eso aplicado a nuestras familias, puede tener resultados increíbles.
  • Ahí está, jeje, y sobre todo, hablando de niños, que se sientan escuchados, respetados/validados, y que confías en ellos para resolver la situación, eso es algo que yo, personalmente, ni soñaba que podía ocurrir, ni de lejos... por lo menos a mí, jeje, nunca me ha pasado, por eso todo esto es un mundo nuevo para mí desde que he sido madre, y no sabes lo que me alegro, por lo menos, vivir en el puro cuestionamiento gracias a mis hijos.
  • editado junio 2011
    Con su puro y constante cuestionamiento... ¡Cómo crecemos!
  • editado junio 2011
    Eureka!! de ahí el título original, jejeje, "Raising our children, raising ourselves", querido Watson!! :-D
  • ¿sabéis si está el libro para descargar?
  • No quiero que hagas esto. Naomi aldort

    Cuando a mí me dicen "mi niño no se está comportando bien, está haciendo cosas que no debería", "está tirando la comida al suelo o está golpeando a su hermana", o "no me hace caso", les voy a pedir que hagan algo que requiere mucha, mucha valentía. Les voy a pedir que miren lo que estén diciendo acerca de este niño, sea lo que sea que no esté bien y yo les voy a decir que lo que está haciendo el niño es lo correcto.

    Eso no quiere decir que los dejemos golpeándose, pero tiene razón. ¿Por qué quiero que se posicionen pensando que el niño tiene la razón? No es porque queramos que continúen haciendo lo que están haciendo si están haciendo… ¡y no hablo de su seguridad! No hablo de hacer algo peligroso, no es que esté bien que corran hacia la calle [sin mirar]. Estamos hablando de comportamientos cotidianos, el tipo de cosas que nos ofenden y vamos diciendo:

    - "Uff, no debería estar haciendo eso",
    - "ya debería saber que eso no se hace",
    - "debería estar haciéndome caso",
    - "no debería estar molestando a su hermano",
    - "debería dormir cuando yo quiera que se duerma",
    - "debería comer con el tenedor y no con las manos",
    - "no debería hablar de esto",
    - "no debería decir aquello",
    -"no debería despreciar a sus amigos".
    Quiero que miren todas esas frases y que se imaginen que están diciendo justamente lo contrario: ¡sí debería! porque esa es la realidad. Volvamos ahora al "debería", ¿por qué nos ayuda el "debería" a ayudar a los niños? Porque el siguiente paso que debemos tomar es comprender por qué debería.

    Si mi hijo "debería no escucharme" porque en realidad no me está escuchando, finalmente mi mente podrá razonar: "uff, ¿por qué no me está haciendo caso?". Los niños son muy cándidos, simples, directos e inteligentes y todo lo que hacen tiene detrás una buena razón. Y lo hacen justamente de forma correcta, y nos están diciendo con su comportamiento o su acción o sus palabras qué es lo que está pasando.

    Y si digo, "pues no, no debería estar haciendo eso", es como si dijéramos - todos ustedes son padres que crían con apego - ¿dirían acerca de su bebé que no debería estar llorando y lo dejarían solo en la cuna a seguir llorando?, ¿pensarían "bueno, pues no debería estar llorando"? No lo harían, ¿cierto? Dirían: "bueno, pues está llorando por alguna razón, ¿cómo puedo ayudarlo?"

    Entonces, cuando tratamos con niños mayorcitos, es necesario comprender que necesita golpear a su hermano, lo cual no significa que yo le permita golpearlo, pero ahora comprendo que yo necesito ir a investigar ¿por qué razón ha necesitado golpear a su hermano? ¿por qué necesita hacer un desorden? ¿por qué razón necesita hacer X, Y, o Z?

    ¡En el momento en el que comprendemos la razón, podemos eliminar la necesidad [de comportarse de manera indeseada]! No podemos eliminar una necesidad al decirle a un niño "no lo hagas", lo seguirán haciendo porque no lo pueden evitar. Al menos en la misma medida en la que nosotros mismos tampoco podemos evitar nuestros propios comportamientos. Sólo podemos decir o hacer lo que decimos o hacemos, ¿cierto? Damos lo mejor de nosotros en todo momento, ¿cierto? Y a veces no es exactamente lo que hubiéramos querido hacer, ¿es correcto? ¿nos describe a todos? Pues esa descripción también le encaja a nuestros hijos, hacen realmente lo mejor que pueden, se esfuerzan tanto, y lo hacen todo el tiempo, incluso cuando golpean a su hermanita o nos halan el pelo. Se esfuerzan tantísimo y si nosotros en lugar de tratar de impedirles expresarse, nos cuestionamos y tratamos de indagar por qué necesita comportarse así, tendremos ahora una oportunidad de comprender sus razones.

    Una vez que conozcamos la razón, ¡podremos hacer algo al respecto!
  • editado febrero 2013
    ¡¡¡¡Buenísimo!!! ^:)^

    Y que bien viene recordarlo
  • Si que está bien, si.
  • Gracias manou! se lo voy a mandar a un par de madres desesperadas...  ;)
  • A lo mejor estaba bien charlar un poco de la segunda parte?

    ¿Porqué llega un niño a pegar a su hermano pequeño, a darle patadas a su madre, a romper plantas, o andar a palos con un animal?.

    tenemos las razones básicas claras, 

    • necesita más atención, brazos, presencia.
    • lo que le damos no le llega (es decir, nosotros tenemos claro que se lo damos, pero él no lo percibe).
    • el entorno se le hace hostil, demasiados "noes".
    • falta de aire libre, contacto con la naturaleza, libre albedrío.
    sigamos...
  • Uff, sigue, sigue... Aquí Dante agobia mucho a Othe, noto que necesita descargar algo con ella, demostrarse su fuerza y poder. Reconozco que no estamos pasando por un momento de calma y paz, cambio de piso, hartos de ciudad y encierro... Estrés de los adultos.
  • Rescato este hilo que me ha gustado mucho. Leí el libro de como educar sin gritos amenazas y castigos y la verdad que dice cosas que conviene recordar de vez en cuando y además son cosas que vienen bien para todas las edades!
    :-B
  • Interesante Ainhoa
  • Lo recibí hace unos días (Aprender a educar sin gritos...) y estoy empezando a leerlo, creo que le voy a sacar mucho partido. Os comparto algunas citas de la intro:

    "La paternidad es mucho más sencilla cuando uno se da cuenta de que los niños ya vienen diseñados para florecer cada uno a su manera"

    "La naturaleza cumple su cometido. No corresponde a los padres convertir a un bebé en un adulto de veinte años"

    "Si queremos que la nuestro futuro como humanidad sea diferentes a lo que ahora parece, debemos permitir a nuestros hijos crear a partir de quienes son y no de quienes queremos que sean"

    "La paternidad es un camino hacia la madurez y el crecimiento si nos atrevemos a aprender más y a enseñar menos".

    Sigo con la lectura :)
  • editado noviembre 2013
    Es un libro muy chulo, y que da de pleno! yo no le encontré nada que no me gustase, la verdad... será porque me identifiqué mucho con esta madre de tres sin escuela?  ;) 

    "La causa más frecuente de dificultades son ciertas prácticas comunes en muchas familias: castigos, amenazas, privaciones, tiempo fuera, sobornos, insultos, gritos, regañinas, inducir sentimientos de culpa, y otras formas de control sobre los niños. Lo mejor que podemos hacer como padres para garantizar que nuestros hijos van a crecer y convertirse en adultos compasivos, comunicativos, responsables, afectuosos y considerados es tratarlos con esas mismas cualidades, y confiar en ellos para adaptar nuestro comportamiento a su propio ritmo."

    Declaración de total confianza en los niños

    1. El comportamiento propio de los adultos madura en el momento en que somos adultos.
    2. No tener expectativas significa no sufrir decepciones y no ejercer una presión perjudicial sobre el niño.
    3. Los niños responden mejor al modelo y el liderazgo, no al control.
    4. Confía… y espera.
    5. Elige entre tu conveniencia momentánea y tus objetivos a largo plazo sobre el modo en que tu hijo se verá a sí mismo.
    6. Disfruta de tu hijo por lo que es, no por lo que te gustaría que fuera: nunca va a volver a tener esta edad.
    7. Distingue entre tus necesidades emocionales y los sentimientos y necesidades de tu hijo. Actúa hacia tu hijo en armonía con sus necesidades; preocúpate de tus necesidades emocionales en otra parte.
    8. Celebra que tu hijo es un ser único, igual que lo eres tú.


  • En inglés, pero se entiende muy bien!

  • Subo este hilo para recordarme a mí misma que Anamor me ha pedido que mire la parte del libro que habla de la frustración!! (deberes para mañana).   :-*

    Por supuesto, quien tenga algo que aportar sea del libro o no, avanti presto!! please do!
  • Será antes de entrar en materia, que deberíamos partir de un lugar común sobre lo que entendemos por frustración?
    Sin diccionarios, cuándo una se siente frustrada, ¿qué es?. No poder alcanzar algo que había imaginado como ideal?.
    Cómo se produce esa frustración, deriva en ira, enfado, rabia?


    :-@
  • Si partimos de ahí, del enfado en estado puro, hay un jugoso capítulo de Naomí Aldort, llamado "Escuchar el enfado del niño" (porque este libro está centrado en la temática de la crianza, pero la mayoría de lo que propone, se puede aplicar a relaciones adultas también).

    "El enfado es un sentimiento que expresa culpa y hace que la persona se centre fuera de si mismo y se aleje de sus sentimientos y pensamientos íntimos. Es el resultado de verse como una víctima. El niño puede enfurecer porque ha perdido un juguete, porque la lluvia ha frustrado su juego o porque ha perdido una partida. Al señalar con el dedo a alguien o a algo, el niño se declara impotente, porque no puede cambiar el pasado ni controlar a los demás; declara que su felicidad depende de las fuerzas externas y que no puede hacer nada al respecto. Centrar la atención en el exterior impide que el niño vea su interior y conozca los sentimientos sobre los que sí tiene poder.

    Un niño enfadado se centrará en lo malo que es usted porque lo ha llevado tarde al partido, y evitará la tristeza que le provoca haberse perdido una buena parte del partido de volei-ball. Sin embargo, afrontar la pérdida de parte del juego es mucho menos doloroso que la impotencia de querer retroceder en el tiempo y controlar las acciones de papá. Efectivamente, la verdad en el momento es mucho más amable que el drama inculpatorio que la mente añade a la situación.  (...)

    Para ayudar al niño enfadado, hágale preguntas que le ayuden a darse cuenta de los pensamientos que le han llevado al enfado y que le conecten con los sentimientos que no están asociados con la culpa. Estos pensamientos dolorosos suelen ser negaciones de la realidad, como "las cosas no deberían ir así" o "no debería haber roto mi bastón", o deseos imposibles "quiero irme a casa" (cuándo no se tiene coche y se depende de otra persona), "quiero quedar el primero", etc.
    Formule preguntas que le ayuden a conectar consigo mismo y centrarse en los pensamientos y sentimientos que no están relacionados con la culpa. Por ejemplo, si su hijo enfadado acusa: "Nos han traído demasiado pronto", puede usted validar en sentimiento subyacente: "¿Estás molesto porque querías quedarte un rato más en el parque?". O si su hijo culpa a su hermano por tener que acudir a su partido de fútbol, puede decirle: "¿Te sientes frustrado porque quieres ir a la biblioteca y no al partido de tu hermano?". Si el niño reacciona a sus palabras cerrándose en sí mismo, no emplee palabras que describan sentimientos. Sólo describa lo ocurrido y lo que el niño quería: "¿Querías quedarte un rato más en el parque?", y "Ah!, tu querías ir a la biblioteca y no al partido de fútblo. Lo entiendo.". Entonces escuche al niño describir su experiencia a su manera y no responda con negación.
    Tan pronto los niños pasan su atención hacia lo que es presente, física y emocionalmente, suelen aceptar la realidad sin esfuerzo alguno; y, si no lo hacen, parecen encontrar maneras creativas de responde y solucionar sus problemas.

    Una de las razones por las que a menudo queremos calmar a un niño enfadado y detener su expresión emocional es porque imaginamos que escucharle nos llevará demasiado tiempo. En realidad, solo se precisa de mucho tiempo, cuándo el niño no siente alivio. La culpabilización no proporciona alivio por mucha razón que tenga el niño, y la validación de la culpa sólo consigue echar leña al fuego. Centrarse en los poderes que actúan fuera de uno mismo hace que la persona se sienta impotente; cuánto más rabie, más se hunde emocionalmente en el agujero de la víctima indefensa.

    Recuerde que estamos afrontando situaciones que ya han terminado (rodilla arañada, abuela que no ha venido) o sobre las que no tenemos control. No podemos detener la lluvia y no sería bueno para nuestros hijos que pudiéramos. Tampoco podemos cambiar a las personas, de manera que ayudar al niño a ser dueño de sus sentimientos le preparará para conectar con los demás; no pasará su vida intentando cambiar a las personas para que encajen con sus expectativas. En lugar de ello, aprenderá a vivir con las personas y a tomar decisiones que no requieran controlar a los demás."

    (mañana más.... 
    :-t
  • Yo de Naomí Aldort solo leí algún artículo, pero cada vez tengo más ganas de leer su libro. Sobre todo después de leer vuestros comentarios y extractos.
  • Cuando entre Anamor y comente, seguimos con la segunda parte del capítulo. Que conste que hay algunas cuestiones que así leídas se tienen claras, pero en la práctica son complicadas.
    La mayoría de las veces, si a alguno de mis churumbeles en pleno arrebato, le salgo con cosas como, "ah, ya entiendo, querías quedarte toda la tarde en el ordenador, y tenemos que salir y estás cabreado, ¿qué crees que podemos hacer al respecto?" con voz de institutriz yanqui, me comen con patatas!! 
    ;))

    Yo no quiero caer en aquello de "¡¡pala, nieve, ahora!!", pero a veces.... 
    :-S
  • editado julio 2014
    Me temo que, por alguna razón cósmica que no alcanzo a entender, eso del "¿cariño cómo crees que podemos solucionar este conflicto?" solo le funciona sin fallos a la madre de Caillou.
  • editado julio 2014
    En mi caso para poder ayudar a Monica y Laura cuando se sienten frustradas (y la frustración es enorme) espero hasta que ellas mismas hayan echado esa ira y rabia de frustración ya sea a base de gritos, lloros, mezcla de gritos, lloros, insultos un poco de todo. No quieren cercanía de nadie y menos que interfiera en ese momento de desahogo con preguntas. Una vez pasada la rabia entonces ellas mismas comienzan a hablar y decir como se sienten. A Laura personalmente le irrita mucho si me adelanto a decir como se siente "¿estás molesta porque ....? ¿te sientes frutrada ya que ....?.

    Hay otras ocasiones en las que no necesitan gritar, ni llorar, ellas mismas comienzan a desahogarse hablando, decir que ha pasado, como se sienten, más bien necesitan que las escuche mucho tiempo sin interferir en sus palabras y darles un abrazo. Tampoco necesitan mucha pregunta que les ayude a conectar consigo mismas, ni con sus sentimientos.

    Y hay ocasiones en las que un "querías quedarte un rato más en el parque? o ¿tu querías ir a la biblioteca y no al.....? también ayuda.
  • No habia podido entrar en estos dias.
    Te dije lo del tema de la frustracion porque en mi caso, cuando nos sentimos frustrados es muy frustrados, lo vivimos con mucha intesidad. Y frases del tipo.....te entiendo, pero..........a nosotros no nos sirven. Si hay mucha frustracion, primero hay mucha rabia, con lloros, gritos, insultos (esto es culpa de.....) Y luego la culpa es hacia si mismo (que mal lo hago, soy malo, no valgo para nada, por que habre nacido asi de horrible, .....) En fin, es frustracion a lo grande e incluso si le pasa y hay gente delante, y le dicen que ya es muy mayor para ponerse asi, o para llorar,................. se siente peor aun y empieza a decir venga pegame, que lo hago todo fatal, que no merezco estar aqui...............y alguna vez se ha pegado el mismo. Y en esos momentos de frustracion yo solo me cayo e intento abrazarlo, pero me suele rechazar pegandome o insultandome y diciendome que no le entiendo, que no le comprendo nunca.
    Yo veo que lo pasa tan mal, que a veces me bloqueo y no se muy bie que hacer......
  • editado julio 2014
    A mi también me funciona mucho mejor limitarme a estar cerca y respetar el momento de furia. Cuando remite sí sé que puedo acercarme abrazar, acariciar y mecer y cuando se pasa podemos hablar, pero antes de eso las palabras suelen entorpecer.

    De todos modos a veces me cuestiono si realmente es necesario intervenir de inmediato cuando se exterioriza un sentimiento como la frustración, la tristeza o la rabia. Me da la sensación de, en algunos casos, la rapidez con que los padres tratamos de controlar la situación cuando experimentan emociones "negativas" les enseñan a de algún modo que no son buenas o que lo mejor es reprimirlas.
  • Pero Anamor, ¿como es la cosa porque no lo pillo del todo? yo suponía que el que se frustraba era Álvaro, ante situaciones que le superan o como pasa por aquí, cuándo no queda otra que acoplarse a otra realidad distinta que la que ellos se habían imaginado. (combinar cinco necesidades vitales, es complicadísimo...).

    Os transmito uno de los ejemplos del capítulo del enfado, por si ayuda:

    " Mario, de doce años de edad, estaba indignado con sus hermanos menores. Dijo a su madre, Beth, que continuamente le molestaban y que le fastidiaba que nunca se enfrentasen a las consecuencias de su comportamiento. Beth preguntó: "¿Quieres que impida que tus hermanos te molesten?".
    "Supongo", empezó, y siguió con enfado "Haz algo, no sé. Es que nunca haces nada. Son unos pesados."

    Beth comprendió que Mario se centraba en la culpa, la venganza y el castigo, y que su pregunta no era útil porque implicaba que la solución dependía de lo que ella hiciera en lugar de depender de la autocomprensión de Mario de su relación con sus hermanos.

    "¿Crees que significa que no me importas?, preguntó ella. (esta es la primera de las cuatro preguntas útiles)
    "Si, y que no me quieres".
    "Cariño, eso me duele", dijo, "¿Crees de veras que no me importas si no intervengo?" (comprobar la validez).
    "No. Ya sé que te importo".
    "¿Cómo te sentirías si no pensaras que no me importas?" (Detectar el significado añadido que provoca el dolor).
    "Pues no sé. Siguen siendo un incordio, pero puedo arreglármelas solo".

    "De modo que lo que más te duele es la idea de que no me importas."
    "Mmmm, sí, supongo", Mario se puso a llorar. Entonces sin más, se echó a reir y dijo, "Bueno, ya sé que me quieres". Beth le abrazó.

    "Yo también les fastidio", siguió Mario. "Supongo que a veces necesito estar sin ellos un rato. Y cuándo me molestan puedo cuidar de mi mismo".  (...).
  • Y sí martagr, aquí también intentamos (no siempre con éxito) la ley de la mínima intervención...
  • Si Marta. El que se frustra es Álvaro ante las dos circunstancias que tu pones. Quizás ha dado lugar a equivocos al poner cuando nos frustramos............pero me referia a el. No suele pasar a menudo, pero cuando le pasa es con mucha intensidad. Y depende de con quien estemos, pues se calla o se pone a decirle cosas y entonces es peor aun. Y mientras peor se siente, mas me culpabiliza a mi.
    Y es muy curioso, porque eso jamas le pasa con su padre. Con el todo siempre esta bien y jamas de frustra ni se descontrola en nada. Yo ahi observo que con el padre esta actuando de forma continua. Pero eso le hace que tenga que tener muchisimo control cuando esta con el y eso le supera.
  • Pues entonces imagino que hay mucho de descarga contigo. Yo lo noto por ejemplo cuándo los nenos se van con las tías, por ejemplo (mis hermanas), por las que se mueren por ir, porque claro, tienen un nivel económico muy superior al nuestro, les ven poco, y les consienten todo. Van de compras, helados, terracitas, viajes, fines de semana rurales, etc, pero la vuelta es terrorífica, por eso que comentas. Mis hermanas no son complacientes en nada, son completamente adultocéntricas, y ellos tragan todo eso en plan "para que nos vuelvan a traer" (que conste que yo nunca les obligo a ir, son ellos los que sí quieren, pero saben que el código de comportamiento es diferente) y vienen cargados y en cuánto están en casa, explotan.

    Supongo que es cuestión de mucha paciencia y contención, acompañamiento. Nada más, y nada menos!! 
    >:D<
  • Si, yo opino igual. Pero si que queria ver si hay mas cosas para poderle ayudar a Alvaro para que no lo pase tan mal, porque hay mucha intensidad en esos momentos.

    >:D<
Accede o Regístrate para comentar.