Maternidades subversivas.

editado marzo 2015 en Plaza Mayor
Leemos y comentamos?. Tiene partes muy chulas!

Publicamos el diálogo sobre maternidad y sexualidad que mantuvieron Helen Torres y María Llopis para el libro ‘Relatos marranos’. Entre otros temas, charlan sobre el placer y el erotismo durante el embarazo, el parto, la lactancia y la relación corporal con el bebé. - 


"El parto no tiene que llegar al orgasmo para ser una experiencia sexualmente satisfactoria. Quizás está bien quitarnos la presión del orgasmo, pero no sólo en los partos, también en las relaciones.

H: Lo importante es subrayar que en el parto, al igual que en una relación sexual, hay placer, y la percepción del dolor, si se dan las condiciones para que sea un parto extático, no tiene nada que ver con la percepción del dolor en otro estado. En ese momento tienes otra sensibilidad, hueles diferente, ves diferente, con otra intensidad… Por eso para mí lo necesario es definir el parto como un acto sexual4, más allá (y más acá) del orgasmo."

Comentarios

  • y aquí otro lado de esa moneda... muy interesante!! y se recomienda leer detenidamente la primera entrevista, la que sube marta y luego la critica de esa...

    para seguir el diálogo de "maternidades subversivas"..............
    sobra decir que tenemos mucho que repensar


    http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/03/micro-abusos-sexuales-y-macro.html

  • ¿Micro? abusos sexuales y macro narcisismos





    Al igual que el feminismo ha incorporado a su vocabulario el concepto
    de "micromachismo" quizás habría que hablar también de "micro abusos
    sexuales", si quisiéramos hablar con el mismo cinismo. En este sentido, la entrevista "Mi mejor amante" de María Llopis y Helen Torres en Pikara Magazine
    que enlazo, y que incluso podría resultar
    interesante hasta que llega a determinado punto, puede aportar un
    ejemplo más de la doble moral tan típica de toda ideología parcial,
    fragmentada y corporativa.



    Uno de los grandes errores de esta entrevista es pensar que la
    complejidad de estos asuntos se pueden plasmar en una frívola
    conversación de Skype que va a ser publicada en un medio de
    comunicación. Otro sería mezclar las churras con las merinas: no tiene
    nada que ver la lactancia placentera (u orgásmica en algunos casos) que
    nos llena de bienestar a madres e hijos o los partos extáticos con la
    proyección de la sexualidad y la mentalidad adultas en bebés y niños.
    ¿Que los bebés "se hacen pajas"? ¿Es esa la expresión que mejor puede
    describir lo que hacen los bebés occidentales que experimentan tocando
    su cuerpo durante el poco tiempo sin pañal en el que pueden hacerlo?
    ¿Niños que podrían ir por el mundo diciendo "que se quieren follar a su
    madre"?



    Hay una línea y se sobrepasa con creces. El batiburrillo es tremendo, el vocabulario utilizado es ambiguo,
    equívoco y equivocado, todo con el único fin de aumentar audiencia con
    sensacionalismo y supuesta subversión (dos elementos que conforman el éxito
    de esta revista online que presume en su página principal de publicitar prostíbulos "igualitarios" para hombres y mujeres. ¡La igualdad era esto!).



    Efectivamente, si
    cambiáramos la palabra "coño" por "polla" y "madre" por "padre" en el
    fragmento de esa entrevista que reproduzco a continuación sería un
    escándalo. Esto no es que sea tabú, es que directamente está
    normalizando el abuso sexual con la excusa de permitir que los bebés
    exploren la sexualidad
    . Un bebé no necesita tocar los genitales de su
    madre para explorar SU propia sexualidad:



    "M: Eso causa mucho terror… Tengo
    una colega que es terapeuta, hace medicina china, y tiene un crío, y me
    contaba sobre estas interacciones sexuales con su hijo en que deja que
    él le explore su cuerpo, le toque el coño, en fin…
    Ella decía que la
    gente no hace diferencia entre que yo satisfaga mis deseos sexuales
    sobre una criatura pese a ella, sin tenerla en cuenta, y el permitir que
    esa criatura explore la sexualidad ayudada por mí. Entre esas dos
    posiciones hay un mundo.




    H: También es importante no perder
    nunca de vista el contexto. Es decir, cuando la situación se complica
    porque tanto la madre como la criatura viven en una sociedad en la que ese acompañamiento en el descubrir de la sexualidad es considerado una aberración. Entonces tienes que parar, o tener cuidado, porque esa persona a la que acompañas es muy pequeña como para ir por el mundo diciendo que se quiere follar a su madre y que el mundo no piense que eso es una perversión imperdonable".





    Abuso de poder, egocentrismo, adultocentrismo, narcisismo en estado
    puro: "esa criatura explore la sexualidad ayudada por mí", "ese acompañamiento en el descubrir de la sexualidad es considerado una aberración". Tu criatura
    no te necesita para explorar la sexualidad genital ni que la acompañes. ¿Y qué significan
    ese "en fin..." y sus correspondientes puntos suspensivos?



  • Acabo
    de leer en los comentarios que lo va a modificar para el libro de "Maternidades
    Subversivas". Bueno, está bien, rectificar es de sabias, pero lo ha
    dicho y lo ha pensado, que es lo preocupante. Aún así, la corrección sigue sin arreglarlo ni aclarar nada:




    M:
    Eso causa mucho terror… Tengo una colega que es terapeuta y tiene un
    crío, y me contaba sobre estas interacciones sexuales con su hijo en que
    deja que él le explore su cuerpo, incluída la zona genital. Ella decía
    que la clave está en la posición de la madre. Es muy diferente cuando la
    madre permite que su hijo explore su sexualidad sin involucrar la suya
    propia como mujer, a que la madre -en su confusión- juegue al juego que
    está jugando el niño poniéndose de igual a igual. ” - See more at:
    http://www.pikaramagazine.com/2015/03/mi-mejor-amante/#sthash.fJnhGTLD.dpuf

     "M: Eso causa mucho terror… Tengo una colega que es terapeuta y tiene un crío, y me contaba sobre estas interacciones sexuales con su hijo en que deja que él le explore su cuerpo, incluída la zona genital. Ella decía que la clave está en la posición de la madre. Es muy diferente cuando la madre permite que su hijo explore su sexualidad sin involucrar la suya propia como mujer, a que la madre -en su confusión- juegue al juego que está jugando el niño poniéndose de igual a igual. ”



    Un libro muy recomendable es el de "Madre, virgen, puta" de
    la psiquiatra forense Estella Welldon, en el que se narran
    varios de los casos que ha llevado a lo largo de su carrera. Tiene mucho
    contenido psiconalítico para mi gusto que creo que aporta poco, pero es
    curioso como todas las
    madres abusadoras piensan que lo están haciendo "por su bien",
    "ayudando". Una de ellas masturbaba a su hija y su hijo antes de dormir
    cada noche para que durmieran mejor y liberaran estrés (no obtenía
    ningún placer sexual de ello). Otra inició en el sexo a su hijo de 14
    años para "consolarle" y siguió abusando de él durante toda la
    adolescencia.



    No tiene nada que ver ir desnuda por la casa
    o ducharte con un niño o que te toque él de forma casual a que tú, como
    madre, consideres que debes ayudarle a explorar o acompañar su propia sexualidad con tus
    genitales
    . Eso es asumir competencias que no te corresponden,
    competencias no solicitadas. Además, el texto de Pikara es completamente ambiguo
    precisamente porque da a entender cosas sin explicitarlas: llama
    "interacción sexual" a que su hijo explore los genitales maternos pero por otro
    lado dice que no hay placer sexual para ella, pero a la vez ni siquiera
    sabemos si habla de un bebé o de un niño de 3 años... Como siempre,
    doble vara de medir del feminismo: se habla de micromachismos y se mira
    con lupa cualquier posible abuso que pueda cometer un hombre y, después,
    sale una burrada como esta y se intenta justificar o quitar importancia
    simplemente porque la protagonista es una madre y la sociedad no está preparada para tanta "subversión".




    H:
    También es importante no perder nunca de vista el contexto. Es decir,
    cuando la situación se complica porque tanto la madre como la criatura
    viven en una sociedad en la que ese acompañamiento en el descubrir de la
    sexualidad es considerado una aberración. Entonces tienes que parar, o
    tener cuidado, porque esa persona a la que acompañas es muy pequeña como
    para ir por el mundo diciendo que se quiere follar a su madre y que el
    mundo no piense que eso es una perversión imperdonable. - See more at:
    http://www.pikaramagazine.com/2015/03/mi-mejor-amante/#sthash.fJnhGTLD.dpuf ;


    M:
    Eso causa mucho terror… Tengo una colega que es terapeuta y tiene un
    crío, y me contaba sobre estas interacciones sexuales con su hijo en que
    deja que él le explore su cuerpo, incluída la zona genital. Ella decía
    que la clave está en la posición de la madre. Es muy diferente cuando la
    madre permite que su hijo explore su sexualidad sin involucrar la suya
    propia como mujer, a que la madre -en su confusión- juegue al juego que
    está jugando el niño poniéndose de igual a igual. ” - See more at:
    http://www.pikaramagazine.com/2015/03/mi-mejor-amante/#sthash.fJnhGTLD.dpuf

    Me gustaría pensar, dentro de mi zona de confort mental, que todo esto
    es una exageración y de lo que están diciendo a lo que pueda ocurrir en
    la realidad del caso mencionado hay un trecho. Saber y permitir que una
    amiga haga esto con un bebé o un niño pequeño es ser cómplice, por
    cierto. En cualquier caso, uno de los privilegios del patriarcado hacia las mujeres es que, como
    se nos considera irresponsables e inferiores, algunas mujeres pueden seguir
    jugando ese papel cuando interesa y viene bien.
  • Me encanta Tania Galvez. Lo que he leído escrito por ella hasta el momento me parece muy lúcido.
    La entrevista de Maria Llopis me ha gustado en muchos puntos. Cierto que usan el lenguaje buscando provocar.
    De la entrevista me han chirriado los mismos puntos que a Tania.
    Lo de las pajas en los bebes me ha descolocado porque es algo que ya viví, que ya creía superado en esta época de la historia y me lo vuelvo a encontrar. Me parece una manera muy burda de entender la sexualidad, centrándose, otra vez, en la sexualidad falocentrista y coital.
    En mis años de instituto una maestra muy progre repartió fotocopias con lo que se suponían eran bebés y fetos masturbándose, la mayoría de sexo masculino, claro. Durante muchos años me dio mucho que pensar y repensar. Hasta que topé a Reich y su abordaje de la sexualidad humana que me resulta más satisfactoria como explicación.
    Sobre lo de la terapeuta y la exploración de la sexualidad me parece perversa la intención. El como está descrito. De un acto inocente por parte de la criatura se elabora una teoría sexual de nuevo centrada en el coito y el sexo entendido desde la mirada adulta.
    De hecho el lenguaje mezcla y confunde. No sé si intencionadamente con el fin de provocar o porque en nuestra sociedad se ha quedado corto para describir sin confundir esa relación amorosa entre madre e hijo.
  • Sobre la monogamia. Totalmente de acuerdo que interfiere y dificulta el vínculo. Que dentro de este esquema de relaciones haya hombres que son capaces de contener y apoyar a la díada, puede ser, yo no he tenido esa suerte, aunque hay mujeres que afirman que sus parejas han sabido hacerlo.
    Llevo unos días dándole vueltas a este tema. Y pienso que la monogamia es posible por como vivimos de aislados en esta sociedad. En otro de modelo social, mas abierto, cabañas o casas abiertas, con una vecindad más estrecha, me parece que sería muy difícil de mantener. Supone represión. El amor no es espiritual, es cuerpo, es piel, es contacto. Es factible enamorarse de una sola persona para no tener deseos de cercanía con otras? Yo no lo creo.
    Con mujeres podemos hacerlo (hablo de relaciones no lesbicas). Podemos amar a varias a la vez, y abrazarnos, besarnos, tener una intimidad con respecto a la mente, las ideas, los conceptos y está bien. Con los hombres la cosa se complica (esto para heteros, claro) porque esa intimidad que con las mujeres pasa por lo emocional y el compartir vivencias, experiencias, etc con los hombres el enamorarse y acariciarse puede llevar a la ¿infidelidad?
    En fin. Tal vez os parezca pueril. Lo comparto desde mi identidad de mujer. Pero creo, sinceramente que la monogamia en una sociedad más humana, más cercana y por supuesto mas autosuficiente y responsable de sí misma sería imposible e impensable. Insisto en que creo que implicaría cierta represión.
    No sé si me salí del tema ni si todo esto resulta inocente :P
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