Leyes de protección al menor, por Comunidades Autónomas.

editado abril 2011 en Rincón de Leyes
Creo que nos puede ir bien tenerlas todas recopiladas, ya comentaremos después. (voy a pocos).

Andalucía en desamparo:
(Ley 1/1998, 20 Abril, derechos y atención al menor)
CAPÍTULO III.
DEL DESAMPARO, LA TUTELA Y LA GUARDA.
Artículo 23. Desamparo y tutela.
1. Corresponde a la Junta de Andalucía, a través de la Consejería competente, asumir la tutela de los menores desamparados que residan o se encuentren transitoriamente en el territorio de la Comunidad Autónoma de Andalucía, sin perjuicio de las competencias que sobre estos últimos pudiesen tener otras Administraciones públicas.
Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 172.1 del Código Civil, se consideran situaciones de desamparo, que apreciará en todo caso la autoridad administrativa competente, las siguientes:

a.El abandono voluntario del menor por parte de su familia.

b.Ausencia de escolarización habitual del menor.

c.La existencia de malos tratos físicos o psíquicos o de abusos sexuales por parte de las personas de la unidad familiar o de terceros con consentimiento de éstas.

d.La inducción a la mendicidad, delincuencia o prostitución, o cualquier otra explotación económica del menor de análoga naturaleza.

e.La drogadicción o el alcoholismo habitual del menor con el consentimiento o la tolerancia de los padres o guardadores.

f.El trastorno mental grave de los padres o guardadores que impida el normal ejercicio de la patria potestad o la guarda.

g.Drogadicción habitual en las personas que integran la unidad familiar y, en especial, de los padres, tutores o guardadores del menor, siempre que incida gravemente en el desarrollo y bienestar del menor.

h.La convivencia en un entorno sociofamiliar que deteriore gravemente la integridad moral del menor o perjudique el desarrollo de su personalidad.

i.La falta de las personas a las cuales corresponde ejercer las funciones de guarda o cuando estas personas estén imposibilitadas para ejercerlas o en situación de ejercerlas con peligro grave para el menor.

Comentarios

  • Aragón en riesgo (no aparece el supuesto de no escolarización en ninguno de los apartados, por eso digo riesgo aunque no lo especifique, porque no aparece como tal en desamparo)
    (Ley 12/2001, del 2 de Julio de la infancia y adolescencia en Aragón).

    CAPÍTULO II.
    DE LAS SITUACIONES DE RIESGO.
    Artículo 56. Situación de riesgo.
    Se consideran situaciones de riesgo aquellas en las que, por circunstancias personales o sociofamiliares, se ven obstaculizados el desarrollo integral del niño o adolescente y el ejercicio de sus derechos y que no requieren su separación del medio familiar.
    Artículo 57. Actuación ante la situación de riesgo.
    La apreciación de la situación de riesgo conllevará la elaboración y puesta en marcha de un proyecto de intervención social individualizado y con indicación de plazos para su ejecución, que, en todo caso, deberá recoger las actuaciones y recursos necesarios para su eliminación, manteniendo al menor en su entorno familiar.
    Artículo 58. Colaboración en la ejecución de las medidas.
    Los padres o quienes les sustituyan en el ejercicio de las funciones propias de la patria potestad o autoridad familiar están obligados a colaborar activamente, según su capacidad, en la ejecución de las medidas de protección indicadas en la resolución de la situación de riesgo. La negativa a la colaboración podrá dar lugar a la declaración de desamparo, si así lo requiere la evolución de la situación de riesgo y la protección del menor.
    CAPÍTULO III.
    DE LAS SITUACIONES DE DESAMPARO.
    SECCIÓN 1. DEL DESAMPARO.
    Artículo 59. Situación de desamparo.
    1. Se considera situación de desamparo la que se produce de hecho a causa del incumplimiento, o del imposible o inadecuado ejercicio de los deberes de protección establecidos por las leyes para la guarda de los menores, cuando éstos queden privados de la necesaria asistencia moral y material.
    2. En particular, se entiende que existe situación de desamparo cuando se de alguna de las siguientes circunstancias:
    a.Riesgo para la vida o integridad física o psíquica del menor. Cuando, debido al incumplimiento de los deberes de protección o por negligencia en el cumplimiento de las obligaciones alimentarias, de salud o educativas por parte de los padres o de quienes les sustituyan en el ejercicio de las funciones propias de la patria potestad o autoridad familiar, se atenta contra la vida o la integridad física o psíquica del menor.
    b.Abandono del menor. Cuando faltan las personas a las que por ley corresponde el ejercicio de la guarda y la autoridad familiar o cuando no pueden o no quieren ejercerlas.
    c.Malos tratos. Cuando el menores objeto de malos tratos físicos, psíquicos o de abusos sexuales, por parte de familiares o terceros, producidos en el ambiente familiar del menor.
    d.Explotación de menor. Cuando sea inducido a ejercer mendicidad, delincuencia, prostitución, drogadicción, trabajo infantil o cualquier otra forma de explotación.
    e.Falta de atención adecuada. Cuando la drogadicción habitual o cualquier otro problema físico, psíquico o social de los responsables de los menores impida la adecuada atención de los mismos.
    f.Cuando, desaparecidas las causas que dieron lugar al ejercicio de la guarda por la entidad competente en materia de protección de menores, los responsables legales del menor no quisieran hacerse cargo del mismo.
  • Asturias en riesgo (lo mismo que la anterior, no tipifican el riesgo, ni aparece la no escolarización en los supuestos de desamparo, así que entramos en categorías de riesgos generales)
    (Ley 1/1995, de 27 de Enero, de protección del menor)

    CAPÍTULO VI.
    DE LA SITUACIÓN DE DESAMPARO Y LA TUTELA.
    Artículo 31. Situación de desamparo.
    1. La determinación de la situación de desamparo, a los efectos de la presente Ley, se hará de conformidad con lo establecido en el artículo 172.1 del Código Civil.
    2. La Administración del Principado de Asturias, a través del órgano que resulte competente, incoará expediente informativo en orden a la determinación de la posible situación de desamparo en que pueda encontrarse un menor, cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes:
    a.Abandono voluntario del menor por parte de su familia.
    b.Ausencia de escolarización habitual del menor.
    c.Malos tratos físicos o psíquicos al menor.
    d.Trastorno mental grave de los padres, tutores o guardadores, siempre que impida o limite gravemente el adecuado ejercicio de los deberes que tales instituciones conllevan.
    e.Drogadicción habitual en las personas que integran la unidad familiar y, en especial, de los padres, tutores o guardadores del menor, siempre que incida gravemente en el desarrollo y bienestar del menor.
    f.Abusos sexuales por parte de familiares o terceros en la unidad familiar del menor.
    g.Inducción al menor a la mendicidad, la delincuencia, la prostitución o cualquier otra explotación económica del menor de análoga naturaleza.
    h.Cualesquiera otra situación que traiga causa del incumplimiento o del inadecuado ejercicio de la patria potestad, la tutela o la guarda sobre el menor.



  • Baleares en riesgo (aquí, sí, nos tipifican claramente)
    (Ley 17/2006, del 13 de Noviembre, integral de la atención y de los derechos de la infancia y la adolescencia de las Illes Balears.

    CAPÍTULO II.
    SITUACIONES DE RIESGO.
    Artículo 60. Concepto y situación de riesgo.
    1. Se considera situación de riesgo aquella en la que, a causa de circunstancias personales o familiares o por influencia de su entorno, la persona menor de edad se ve perjudicada en su desarrollo personal o social de forma que, sin alcanzar la entidad, intensidad o persistencia que fundamentarían la declaración de desamparo y la asunción de la tutela por ministerio de la Ley, sea precisa la intervención de las administraciones competentes para eliminar, reducir o compensar las dificultades y evitar el desamparo.
    2. Constituyen situaciones de riesgo:
    a.La falta de atención física o psíquica de la persona menor de edad por parte de sus progenitores o de la persona que ejerza la tutela o guarda, que suponga perjuicio leve para su salud física o emocional, descuido no grave de sus necesidades principales u obstaculización para el ejercicio de sus derechos, cuando se estime, por su naturaleza o por la repetición de los episodios, la posibilidad de su persistencia o el agravamiento de sus efectos.
    b.La dificultad seria de que las personas referidas en el apartado anterior tengan para dispensar adecuadamente a la persona menor de edad la referida atención física y psíquica, no obstante su voluntad de hacerlo, cuando ello suponga los efectos descritos en dicho apartado.
    c.La utilización del castigo físico o emocional sobre la persona menor de edad que, sin constituir episodio severo o patrón crónico de violencia, perjudique su desarrollo.
    d.Las carencias de todo orden que, no pudiendo ser adecuadamente compensadas en el ámbito familiar, ni impulsadas desde éste para su tratamiento a través de los servicios y recursos normalizados, conlleven, no obstante su carácter incipiente o leve, indicadores desencadenantes o favorecedores de la marginación, la inadaptación o la desprotección de la persona menor de edad.

    e.La desescolarización o el absentismo escolar habitual o sin justificación durante el período obligatorio.

    f.Cualesquiera otras de las contempladas en el apartado primero que, de persistir, pudieran evolucionar y derivar en desamparo de la persona menor de edad.
  • Comunidad Canaria en desamparo
    (Ley 1/1997, 7 de febrero, de Atención Integral a los menores)

    TÍTULO V
    ACTUACIONES DE AMPARO
    CAPÍTULO I
    SITUACIÓN DE DESAMPARO
    Artículo 46.- Concepto de desamparo.
    1. De conformidad con el Código Civil, se considera como situación de desamparo la que se produce de hecho a causa del incumplimiento, o del imposible o inadecuado ejercicio de los deberes de protección establecidos por las leyes para la guarda de los menores, cuando éstos queden privados de la necesaria asistencia moral y material. 2. Específicamente, se considerará que el menor se encuentra en situación de desamparo:

    a) Cuando sea objeto de malos tratos físicos o psíquicos, o de abusos sexuales, por parte de familiares o de terceros, producidos en el ambiente familiar del menor.

    b) Cuando no asista de forma reiterada y sin justificación al centro escolar donde se halla matriculado, debido a la conducta negligente de los padres, tutores o guardadores, o se aprecie la ausencia de escolarización del menor, estando en edad para ello.

    c) Cuando sea utilizado por las personas bajo cuyo cuidado se encuentra para la mendicidad, prostitución, trabajo infantil, esporádico o estable, o cualquier otra explotación económica de naturaleza análoga.

    d) Cuando las personas que integran la unidad de convivencia del menor, y, especialmente, sus padres, tutores o guardadores, se dediquen, habitualmente, al consumo de alcohol o sustancias tóxicas o psicotrópicas, perjudicando con su conducta gravemente el desarrollo y bienestar del menor.

    e) Cuando falten las personas a las que por ley les corresponda el ejercicio de las funciones de guarda o cuando las mismas, por perturbaciones o trastornos mentales u otras circunstancias, se encuentren imposibilitadas para su ejercicio o las ejerzan con grave peligro para el menor.

    f) Cuando sus padres o tutores no soliciten la recuperación de la guarda una vez desaparecidas las circunstancias justificativas de la asunción de ésta por la Administración.

    g) Cualesquiera otras en las que quede privado de la necesaria asistencia moral y material a causa del incumplimiento, o del imposible o inadecuado ejercicio de los deberes de protección legalmente establecidos.

    Artículo 47.- Medidas de amparo.
    En situaciones de desamparo de los menores deberán adoptarse las medidas previstas en el Código Civil, así como cualesquiera otras de carácter asistencial, educativo o terapéutico que redunden en beneficio del menor, en atención a sus circunstancias personales, familiares y sociales.
  • Cantabria en desprotección con riesgo de desamparo ( o así lo interpreto yo, al leerlo, y pensar que si las consignas de servicios sociales y técnicos de absentismo, fueran la escolarización inmediata, y nosotros nos negásemos, entraríamos en estos supuestos de cabeza, digo imagino, jeje, los entendidos de la sala, que se expresen...)

    (Ley de Cantabria, 8/2010, 23 de Diciembre, de garantía de derechos y atención a la infancia y adolescencia)
    Artículo 60. Desprotección grave con riesgo de desamparo inminente.
    1. Se entiende por desprotección grave con riesgo de desamparo inminente la situación de desprotección grave en que la persona menor está sufriendo un daño significativo que compromete su desarrollo, pero la familia dispone de los recursos personales y sociales para hacer frente a esa situación sin que sea necesario proceder a la separación.
    2. Se consideran también como casos de desprotección grave aquellos supuestos en que quien ejerza la patria potestad, la tutela o la guarda solicite a la Administración que asuma la guarda de la persona menor por no poder atenderla por causas graves.
    3. La desprotección grave con riesgo de desamparo inminente tendrá la consideración que para las situaciones de riesgo establece la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero.
    Artículo 61. Desprotección grave con desamparo.

    1. Se entiende por desprotección grave con desamparo la situación en la que la persona menor está sufriendo un daño significativo efectivo, que compromete su desarrollo y la familia no quiere o no dispone de los recursos personales y sociales para hacer frente a esa situación, siendo necesario proceder a su separación temporal o permanente del entorno familiar para garantizar su protección, realizando la declaración de desamparo de conformidad con el artículo 172.1 del Código Civil.

    2. Constituyen situaciones de desprotección grave con desamparo:
    a. La ausencia de todo reconocimiento de filiación de la persona menor, así como la renuncia de ambos progenitores a mantener cualquier derecho sobre ella.
    b. La falta de las personas a las que de conformidad con el ordenamiento jurídico corresponde ejercer las funciones de guarda de la persona menor.
    c. El abandono voluntario o gravemente negligente de la persona menor.
    d. La imposibilidad de ejercer los deberes de protección, cualquiera que sea la causa.
    e. El ejercicio inadecuado de los deberes de protección por los responsables de la persona menor con peligro grave para ésta.
    f. La desatención física o psíquica de la persona menor grave o cronificada.
    g. La existencia de circunstancias en el hogar o en el entorno socio-familiar que deterioren gravemente o perjudiquen seriamente el desarrollo de la persona menor o el ejercicio de sus derechos.
    h. La imposibilidad de acceso a la averiguación o comprobación de las situaciones de desprotección de la persona menor, cuando existan indicios razonables de que existe un riesgo para su seguridad.
    i. La falta de colaboración en la ejecución de las medidas acordadas en situaciones de desprotección moderada que propicie su persistencia, cronificación o agravamiento.
    j. Los malos tratos, físicos o psíquicos, los abusos sexuales o cualquier otra forma de maltrato, cometidos por familiares o responsables de la persona menor de edad, o por parte de terceros, si los padres, madres o quienes ejercen la tutela o guarda lo consienten u omiten poner los medios a su alcance para evitarlos.
    k. La inducción o permisividad a la delincuencia o a las conductas antisociales, así como el consentimiento de su desarrollo por la persona menor.
    l. La drogadicción o el alcoholismo de la persona menor inducidos, consentidos o tolerados por las personas responsables de su guarda.
    m. La explotación laboral, económica o de cualquier otra naturaleza de la persona menor, así como el consentimiento de la misma.
    n. La negativa de los padres, madres o tutores a la recuperación de la guarda de la persona menor una vez desaparecidas las circunstancias que fundamentaron su asunción por la Administración.
    ñ. Las situaciones de desprotección moderada que, al persistir o agravarse, determinen la privación a la persona menor de la necesaria asistencia moral o material.
    o. Cualesquiera otras situaciones de desprotección que conlleven una privación de la necesaria asistencia a la persona menor y tengan su origen en el incumplimiento o en el inadecuado ejercicio de la patria potestad o de los deberes de guarda o supongan la inexistencia de la colaboración mínima por parte de los padres, madres o las personas que ejerzan la tutela o guarda para garantizar la seguridad de la misma.

  • CASTILLA y LEON en riesgo (ya que no se tipifica en desamparo, a menos que se agrave)
    (Ley 14/2002, de 25 de julio, de Promoción, Atención y Protección a la Infancia en Castilla y León.)

    CAPÍTULO III. DE LAS SITUACIONES DE DESAMPARO.
    Artículo 56. Situaciones de desamparo .
    Para apreciar las situaciones de desamparo, se considerarán las circunstancias que, teniendo su
    origen en las causas establecidas en el artículo 172.1, párrafo segundo, del Código Civil,
    determinen, por su entidad, intensidad, persistencia o repetición, la privación a los menores de la
    necesaria asistencia moral y material, y especialmente las siguientes:
    a. La falta de las personas a las que por ley corresponde ejercer las funciones de guarda
    del menor
    b. La ausencia de reconocimiento de la filiación materna y paterna del menor, así como
    la renuncia de ambos progenitores a mantener cualquier derecho sobre él.
    c. La imposibilidad de ejercer los deberes de protección, cualquiera que sea la causa.
    d. El abandono voluntario o gravemente negligente del menor.
    e. Los malos tratos, físicos o psíquicos, y los abusos sexuales cometidos por familiares o
    responsables del menor, o por terceros si aquéllos los consienten u omiten activar los
    medios a su alcance para impedirlos.
    f. La inducción a la delincuencia o a las conductas antisociales o desviadas, así como el
    consentimiento de su desarrollo por el menor.
    g. El ejercicio inadecuado de los deberes de protección por los responsables del menor
    con peligro grave para éste.
    h. La drogadicción o el alcoholismo del menor inducidos, consentidos o tolerados por
    los responsables de su guarda.
    i. La obstaculización por los responsables del menor de las actuaciones acordadas para
    la averiguación o comprobación de las situaciones de desprotección, cuando se ponga
    en riesgo la seguridad de éste, o la falta de colaboración en la ejecución de las medidas
    acordadas en situaciones de riesgo que propicie su persistencia, cronificación o
    agravamiento.
    j. La explotación económica del menor, así como el consentimiento de la misma.
    k. La negativa de los padres o tutores a la recuperación de la guarda del menor, una vez
    desaparecidas las circunstancias que fundamentaron su asunción por la Administración.
    l. La desatención física o psíquica del menor grave o cronificada.
    m. La existencia de circunstancias en el hogar o en el entorno sociofamiliar del menor
    que deterioren gravemente o perjudiquen seriamente su desarrollo o el ejercicio de sus
    derechos.
    n. Las situaciones de riesgo que, al persistir o agravarse, determinan la privación al
    menor de la necesaria asistencia moral o material.
    ñ. Cualesquiera otras situaciones de desprotección que conlleven una privación de la
    necesaria asistencia al menor y tengan su origen en el incumplimiento o en el
    inadecuado ejercicio de la patria potestad o de los deberes de guarda, o supongan la
    inexistencia de la colaboración mínima por parte de los padres o tutores para garantizar
    la seguridad del mismo.
  • CASTILLA LA MANCHA en riesgo, tipificada.

    (Ley 14/2010, de 27 de mayo, de los derechos y las oportunidades en la infancia y la adolescencia.)

    CAPÍTULO II.
    LAS SITUACIONES DE RIESGO.
    2. Son situaciones de riesgo:
    a. La falta de atención física o psíquica del niño o el adolescente por parte de los progenitores,
    o por los titulares de la tutela o de la guarda, que comporte un perjuicio leve para la salud
    física o emocional del niño o el adolescente.
    b. La dificultad grave para dispensar la atención física y psíquica adecuada al niño o al
    adolescente por parte de los progenitores o de los titulares de la tutela o de la guarda.
    c. La utilización, por parte de los progenitores o por los titulares de la tutela o de la guarda, del
    castigo físico o emocional sobre el niño o el adolescente que, sin constituir un episodio
    grave o un patrón crónico de violencia, perjudique su desarrollo.
    d. Las carencias que, por no poder ser adecuadamente compensadas en el ámbito familiar, ni
    impulsadas desde este mismo ámbito para su tratamiento mediante los servicios y recursos
    normalizados, puedan producir la marginación, la inadaptación o el desamparo del niño o el
    adolescente.

    e. La falta de escolarización en edad obligatoria, el absentismo y el abandono escolar.

    f. El conflicto abierto y crónico entre los progenitores, separados o no, cuando anteponen sus
    necesidades a las del niño o el adolescente.
    g. La incapacidad o la imposibilidad de los progenitores o los titulares de la tutela o de la
    guarda de controlar la conducta del niño o el adolescente que provoque un peligro evidente
    de hacerse daño o de perjudicar a terceras personas.
    h. Las prácticas discriminatorias, por parte de los progenitores o titulares de la tutela o de la
    guarda, contra las niñas o las jóvenes, que conlleven un perjuicio para su bienestar y su salud
    mental y física, incluyendo el riesgo de sufrir la ablación o la mutilación genital femenina y
    la violencia ejercida contra ellas.
    i. Cualquier otra circunstancia que, en caso de persistir, pueda evolucionar y derivar en el
    desamparo del niño o el adolescente.
  • CATALUÑA en riesgo tipificado
    (apartado e, Ley 14/2010, de 27 de mayo, de los derechos y las oportunidades en la infancia y la adolescencia.)

    CAPÍTULOII.
    LAS SITUACIONES DE RIESGO.
    Artículo 102. Definición y concepto.
    1. A los efectos de lo establecido por la presente Ley, se entiende por situación de riesgo la situación
    en la que el desarrollo y el bienestar del niño o el adolescente se ven limitados o perjudicados por
    cualquier circunstancia personal, social o familiar, siempre y cuando para la protección efectiva del
    niño o el adolescente no sea necesaria la separación del núcleo familiar.
    2.Son situaciones de riesgo:

    a. La falta de atención física o psíquica del niño o el adolescente por parte de los progenitores,
    o por los titulares de la tutela o de la guarda, que comporte un perjuicio leve para la salud
    física o emocional del niño o el adolescente.
    b. La dificultad grave para dispensar la atención física y psíquica adecuada al niño o al
    adolescente por parte de los progenitores o de los titulares de la tutela o de la guarda.
    c. La utilización, por parte de los progenitores o por los titulares de la tutela o de la guarda, del
    castigo físico o emocional sobre el niño o el adolescente que, sin constituir un episodio
    grave o un patrón crónico de violencia, perjudique su desarrollo.
    d. Las carencias que, por no poder ser adecuadamente compensadas en el ámbito familiar, ni
    impulsadas desde este mismo ámbito para su tratamiento mediante los servicios y recursos
    normalizados, puedan producir la marginación, la inadaptación o el desamparo del niño o el
    adolescente.

    e. La falta de escolarización en edad obligatoria, el absentismo y el abandono escolar .

    f. El conflicto abierto y crónico entre los progenitores, separados o no, cuando anteponen sus
    necesidades a las del niño o el adolescente.
    g. La incapacidad o la imposibilidad de los progenitores o los titulares de la tutela o de la
    guarda de controlar la conducta del niño o el adolescente que provoque un peligro evidente
    de hacerse daño o de perjudicar a terceras personas.
    h. Las prácticas discriminatorias, por parte de los progenitores o titulares de la tutela o de la
    guarda, contra las niñas o las jóvenes, que conlleven un perjuicio para su bienestar y su salud
    mental y física, incluyendo el riesgo de sufrir la ablación o la mutilación genital femenina y
    la violencia ejercida contra ellas.
    i. Cualquier otra circunstancia que, en caso de persistir, pueda evolucionar y derivar en el
    desamparo del niño o el adolescente.
  • EXTREMADURA no tipificado como desamparo. No hay categoría de riesgo.
    (Ley 4/1994, de 10 de noviembre, de Protección y Atención a Menores.)

    Artículo 6.
    Se considerarán situaciones de desamparo, en todo caso valorables por la autoridad administrativa,
    las siguientes:
    a. El abandono voluntario del menor.
    b. La existencia de malos tratos físicos o psíquicos.
    c. El trastorno mental grave de los padres o guardadores de hecho, que impida el adecuado
    ejercicio de la patria potestad o del derecho de guarda y educación.
    d. La drogadicción o alcoholismo habitual de las personas que forman parte de la unidad
    familiar, en especial, de los padres o guardadores de hecho, o de los menores con el
    consentimiento de éstos.
    e. Los abusos sexuales por parte de miembros de la unidad familiar o de terceros con el
    consentimientos de éstos.
    f. La inducción a la mendicidad, delincuencia o prostitución.
    g. Cualquier otra situación de desprotección que traiga su causa en el incumplimiento o el
    inadecuado ejercicio de la patria potestad o de los deberes de protección establecidos por las
    Leyes, siempre que ello incida en la privación de la necesaria asistencia moral o material.
  • LA RIOJA no está tipificado como desamparo ( nos gustó mucho la coletilla final de estos supuestos de desamparo, ya que explícitamente dice lo que no es desamparo, y ahí sí podríamo agarrarnos.)

    (Ley 1/2006, de 28 de febrero, de Protección de Menores de La Rioja)

    CAPÍTULO III.
    DE LA SITUACIÓN DE DESAMPARO Y LA TUTELA DE LA ADMINISTRACIÓN.
    Artículo 49. Supuestos.
    1. Procede declarar la situación de desamparo a que se refiere el artículo 172 del Código civil
    siempre que, de hecho, el menor carezca de la necesaria asistencia moral o material.
    2. En particular, será apreciable la situación de desamparo en los siguientes casos:
    a. Abandono del menor por parte de su familia.
    b. Malos tratos físicos o psíquicos al menor.
    c. Trastorno mental grave de quienes ostenten la patria potestad o la tutela, siempre que impida
    o limite gravemente los deberes de asistencia que conlleva.
    d. Alcoholismo o drogadicción habitual en las personas que integran la unidad familiar, y en
    especial de quienes ostenten la patria potestad o la tutela, siempre que menoscaben
    gravemente el desarrollo y bienestar del menor.
    e. Abusos sexuales o comportamientos o actitudes de violencia grave por parte de familiares o
    terceros en la unidad familiar del menor.
    f. Inducción del menor a la mendicidad, la delincuencia, la prostitución o cualquier otra forma
    de explotación económica o sexual del menor de análoga naturaleza.
    g. En general, cuando exista cualquier incumplimiento o inadecuado ejercicio de los deberes de
    protección establecidos por las leyes para la guarda y educación de los menores que
    comporte la objetiva desprotección moral o material de los mismos.


    No concurre la situación de desamparo cuando un guardador preste de hecho al menor la
    necesaria asistencia moral o material.
  • MURCIA (no aparece tipificado)

    Ley 3/1995, de 21 de marzo, de la infancia de la Región de Murcia.
    CAPÍTULO III.
    TUTELA
    SECCIÓN I. DE LA TUTELA EN SITUACIÓN DE DESEMPARO.
    Artículo 22. De la situación de desamparo.
    1. En los términos del artículo 172.1 del Código Civil se considera que el menor está desamparado,
    entre otras situaciones, en las siguientes:
    a. Cuando faltan las personas a las que por ley corresponde ejercer las funciones de guarda, o
    cuando estas personas están imposibilitadas para ejercerlas o en situación de ejercerlas con
    grave peligro para el niño.
    b. Cuando se aprecie cualquier forma de incumplimiento o de ejercicio inadecuado de los
    deberes de protección establecidos por las leyes para la guarda de los menores o falten a
    éstos los elementos básicos para el desarrollo integral de su personalidad.
    c. Cuando el menor sea objeto de malos tratos físicos o psíquicos, de abusos sexuales, de
    explotación, mendicidad o cualquier otra situación de naturaleza análoga.

    (continuará)
  • editado abril 2011
    ¡que trabajazo, Marta!!! ^:)^ ^:)^ ^:)^
  • Bueno, he tenido alguna negra, entre las familias gallegas, copse incluida!! (sigo luego)
  • Marta, aunque me encante Inglaterra "a miña terra é a miña terra" y no querría tener que volver a emigrar (solo de pensar en escolarizar se me revuelven las tripas y me da un vuelco el corazón). Llevo durmiendo mal desde que salió la noticia y pensé en hacer un buen uso de esas horas :D
  • Navarra en desamparo:
    (Ley Foral 15/2005 )
    TÍTULO IV.
    DE LA PROTECCIÓN.
    CAPÍTULO I.
    DISPOSICIONES GENERALES.
    Artículo 50. Situaciones de desamparo.
    Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 34.4, se considerarán situaciones de desamparo, entre otras, las siguientes:
    a.El abandono voluntario del menor.
    b.El maltrato físico o psíquico grave o leve con carácter crónico, así como los abusos sexuales por parte de las personas que integren la familia, o por parte de terceros existiendo desprotección para el menor.
    c.La inducción o permisibilidad de la mendicidad, delincuencia o prostitución.
    d.La explotación laboral, ya sea de forma esporádica o estable, o cualquier otra explotación económica de naturaleza análoga.
    e.La negligencia física o emocional en la atención al menor con carácter grave o crónico.
    f.La inducción, consentimiento o tolerancia de la drogadicción o el alcoholismo del menor.
    g.La no recuperación de la guarda una vez desaparecidas las circunstancias justificativas de la asunción de ésta por la Administración.

    h.La falta de escolarización habitual del menor.

    i.La convivencia en un entorno socio-familiar que deteriore gravemente la integridad moral del menor o perjudique el desarrollo de su personalidad.
    j.La drogadicción o alcoholismo habitual en las personas que integran la unidad familiar y, en especial, de quienes ostenten la responsabilidad parental del menor, siempre que menoscabe el desarrollo y bienestar del menor.
    k.El trastorno mental grave de los padres, tutores o guardadores que impida el normal ejercicio de la patria potestad, de la tutela o de la guarda.
    l.La falta de las personas a las cuales corresponde ejercer las funciones de guarda o cuando estas personas estén imposibilitadas para ejercerlas o en situación de ejercerlas con peligro grave para el menor.
    m.Cualesquiera otras situaciones que se produzcan de hecho a causa del incumplimiento o de un imposible o inadecuado ejercicio de los deberes de protección establecidos por las leyes para la guarda de los menores y que generen que éstos queden privados de la necesaria asistencia.
  • Vizcaya no está tipificado como riesgo ni como desamparo, aunque como las disposiciones son muy generales, nos podrían meter en los dos supuestos.
    (Ley 3/2005, 18 de Febrero, atención y protección a la infancia y adolescencia)

    SECCIÓN 3.ª
    PAUTAS DE ACTUACIÓN EN SITUACIÓN
    DE RIESGO
    Artículo 51.– Concepto de situación de riesgo.
    Se consideran situaciones de riesgo aquellas que perjudiquen
    el desarrollo personal o social del niño, niña
    o adolescente, que no quepa calificar de desamparo y
    que, por lo tanto, no requieran la asunción de la tutela
    por ministerio de la ley.
    Aparece una situación de riesgo cuando el desarrollo
    y el bienestar de la persona menor de edad se ve limitado
    o perjudicado a consecuencia de circunstancias
    de carácter personal, social o familiar y los padres y madres,
    tutores o guardadores no asumen o pueden no asumir
    completamente sus responsabilidades para asegurar
    el normal desarrollo del niño, niña o adolescente.
    Todo ello, sin que la situación alcance la suficiente gravedad
    como para derivar en desprotección y justificar
    una separación del núcleo familiar.

    SECCIÓN 4.ª
    PAUTAS DE ACTUACIÓN EN SITUACIÓN
    DE DESAMPARO
    Artículo 56.– Concepto de situación de desamparo.
    De conformidad con el artículo 172.1 del Código Civil,
    se considera situación de desamparo la que se produce
    de hecho a causa del incumplimiento, o del imposible o inadecuado ejercicio de los deberes de protección
    establecidos por las leyes para la guarda de las personas
    menores de edad, cuando éstas queden privadas
    de la necesaria asistencia moral o material.



  • Comunidad Valenciana, no aparecen tipificados los supuestos, nos pueden incluir en ambos.
    (Ley 12/2008, del 3 de Julio, Protección Integral a la Infancia y Adolescencia)


    CAPÍTULO III
    De la situación de riesgo
    Artículo 93. Concepto de situación de riesgo
    Se considera situación de riesgo aquella en la que, a causa de circunstancias
    personales o familiares del menor, o por influencia de su
    entorno, se ve perjudicado su desarrollo personal o social de forma
    que, sin alcanzar la entidad, intensidad o persistencia que fundamentarían
    la declaración de desamparo y la asunción por La Generalitat
    de la tutela por ministerio de la ley, sea precisa la intervención de las
    Administraciones competentes, a través de los distintos servicios de
    apoyo a la familia y al menor.

    CAPÍTULO IV
    De la declaración de desamparo y de la tutela,
    guarda y acogimiento
    Sección I. De la declaración de desamparo del menor
    Artículo 99. Concepto y efectos de la declaración de desamparo.
    1. Se considera situación de desamparo la que se produce de hecho
    como consecuencia del incumplimiento o del imposible o inadecuado
    ejercicio de los deberes de protección establecidos por las Leyes para
    la guarda de menores, cuando éstos queden privados de la necesaria
    asistencia moral o material.
    2. Ante la situación de desamparo de un menor, La Generalitat
    tiene encomendada, por ministerio de la Ley, la tutela y protección del
    mismo. La declaración de la situación de desamparo llevará consigo la
    suspensión de la patria potestad o de la tutela ordinaria, si bien serán
    válidos los actos de contenido patrimonial que realicen los padres y
    tutores en beneficio de los menores y que sean beneficiosos para él.
    Artículo 100. Procedimiento de declaración de la situación de desamparo
    1. Los Servicios Territoriales del órgano competente de La Generalitat
    en materia de protección de menores, cuando tengan conocimiento
    de una presunta situación de desamparo en la que pudiera encontrarse
    un menor, incoarán el oportuno procedimiento administrativo de protección,
    con el objeto de verificar la situación detectada o denunciada
    y de adoptar, en consecuencia, las medidas necesarias para garantizar
    al menor una atención integral.
    2. Durante la instrucción del procedimiento, se podrán solicitar
    cuantos informes sean necesarios para el completo conocimiento de
    las circunstancias del menor y de las posibilidades de atención en su
    propia familia.
    3. En el procedimiento se dará trámite de audiencia a los padres
    o tutores o los responsables de la guarda del menor, quienes podrán
    alegar y presentar los documentos y justificaciones que estimen pertinentes.
    Asimismo deberá ser oído el menor cuando sea mayor de 12
    años, o cuando siendo de edad inferior se presumiere suficiente juicio,
    el cual será valorado a través de informes psicológicos.
    4. Completada la instrucción y practicado el trámite de audiencia,
    se trasladará el expediente al comisión técnica competente, que formulará
    propuesta de resolución motivada, expresando los hechos y causas
    que determinan la declaración de desamparo, así como la medida o
    medidas de protección complementarias que se proponen, su alcance,
    previsión de duración y forma de ejercicio.
    5. El desamparo de un menor se declarará mediante resolución
    motivada de la persona titular de los Servicios Territoriales del órgano
    competente de La Generalitat en materia de protección de menores, en
    la que se expresarán las causas del mismo. En la misma resolución se
    declarará la asunción de la tutela y se manifestará la forma de ejercicio
    de la guarda.
    6. La resolución de declaración de desamparo deberá ser notificada a
    los padres, tutores o guardadores, en un plazo de cuarenta y ocho horas.
    Siempre que sea posible, en el momento de la notificación se les deberá
    informar de forma presencial y de modo claro y comprensible de las causas
    que dieron lugar a la intervención de la Administración y de los posibles
    efectos de la decisión adoptada. En el ejercicio de tal actuación, que
    deberá ser simultánea a la ejecución material de la resolución, la Administración
    de La Generalitat de la Comunitat Valenciana podrá recabar la
    cooperación y asistencia de las fuerzas y cuerpos de seguridad.
  • editado abril 2011
    Comunidad de Madrid habla específicamente de la “protección educativa” para que se cumpla la escolarización obligatoria, no tipifica la no escolarización ni como riesgo ni como desamparo, pero si como infracción leve.
    (Ley 6/1995, de 18 de Marzo, de garantías de los derechos de la infancia y adolescencia)

    CAPÍTULO IV.
    PROTECCIÓN EDUCATIVA.
    Artículo 46. Actuaciones administrativas.
    1. La Administración Autonómica garantizará el cumplimiento del derecho y obligación a la escolaridad obligatoria, estableciendo medidas positivas en colaboración con las Administraciones Locales conducentes a combatir el absentismo escolar.
    2. Las Administraciones Públicas de la Comunidad de Madrid:
    a.Velarán para ofrecer mediante acciones discriminatorias positivas las mismas oportunidades educativas para los menores con desventajas económicas, sociales, culturales o personales, reforzando la acción compensadora que apoye el proceso educativo y prevenga el riesgo de fracaso escolar.
    b.Desarrollarán en los centros escolares programas de prevención de riesgo social.
    Artículo 47. Colaboración con las instituciones protectoras.
    Los titulares de los centros escolares y el personal educativo de los mismos, están especialmente obligados a poner en conocimiento de la Comisión de Tutela del Menor y de la autoridad judicial o del Ministerio Fiscal, aquéllos hechos que puedan suponer la existencia de desprotección o riesgo infantil, así como colaborar con los mismos para evitar y resolver tales situaciones en interés del niño.


    Artículo 98. Infracciones leves.

    Constituyen infracciones leves:

    1.

    Incumplir levemente la normativa aplicable en el ámbito de los derechos de los menores en el territorio de la Comunidad de Madrid, si de ello no se derivan perjuicios sensibles para aquéllos.
    2.

    Incumplir levemente las normas aplicables para la creación o funcionamiento de Centros o Servicios de Atención a la Infancia o la Adolescencia, por parte de los titulares de éstos.
    3.

    Incumplir el deber de actualizar los datos que constan en el Registro de Entidades que Desarrollan Actividades en el Campo de la Acción Social y los Servicios Sociales, por parte de las mismas.
    4.

    No cumplimentar, o no hacerlo correctamente, el Documento de Salud Infantil, por parte del personal sanitario que atienda a los menores.
    5.

    No gestionar plaza escolar para un menor en período de escolarización obligatoria por los padres, tutores o guardadores siempre que no se deriven perjuicios sensibles para los menores.
    6.

    No procurar la asistencia al centro escolar de un menor en período de escolarización obligatoria, disponiendo de plaza y sin causa que lo justifique, por parte de padres, tutores o guardadores.
    7.

    No facilitar por parte de los titulares de los centros o servicios, el tratamiento y la atención que, acordes con la finalidad de los mismos, correspondan a las necesidades de los menores, siempre que no se deriven perjuicios sensibles para éstos.

  • editado abril 2011
    Las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, no parecen tener legislación específica al respecto de menores, pero sí en sus páginas web se recogen los protocolos de actuación. En ninguno hablan específicamente de la no escolarización,

    http://www.melilla.es/melillaPortal/fdes_d4_v2.jsp?contenido=3643&tipo=6&nivel=1400&language=es

  • Muchas gracias por el trabajo.

    Una duda ¿Qué implica "en riesgo tipificada"? Soy de Castilla-la Mancha.
  • editado abril 2011
    que especifican la no escolarización en las leyes de protección del menor y que lo consideran riesgo no desamparo automaticamente (para entendernos: si tu hijo está en riesgo hay que ver si hay otros riesgos, si está en desaparo basta con eso, así que es mejor desde nuestro punto de vista, aunqeu por supuesto mejor sería que quitaran la no escolarización de estos protocolos que en el mundo de hoy a menudo nada tiene que ver con abandono)
  • Mira, el riesgo no tiene tanta importancia en sí mismo, como te dice Airenita, tiene que ir asociado a otros riesgos. Sin embargo el desamparo es tal, en sí mismo, por eso es más grave.
    Que la no escolarización esté en riesgo, hace que en los protocolos de absentismo, te hagan firmar información como esta:

    "El absentismo escolar, en cuánto supone la "no asistencia y/o falta de puntualidad reiterada y no justificada al centro educativo", está catalogado como una situación de riesgo, entendiéndose por tal la posible existencia de un perjuicio para el menor que, aunque puede perjudicar a su desarrollo personal o social, no alcanza la gravedad suficiente que justifique su separación del núcleo familiar".

    (extracto de la hoja que me hicieron firmar en nuestra citación con la Técnico de Absentismo Escolar de la Xunta de Galicia, estaba en vigor la ley que quieren ahora derogar con este anteproyecto, y estábamos en situación de riesgo)
  • muchas gracias por la información
  • ¡Vaya trabajazo!
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