Recuperando la esencia "yequana".

editado septiembre 2011 en Café Homeschooler
A petición abro hilo (hoy tiene que ser muy express) para recopilar aquí todas esas esencias de una vida de calidad. Toda esa visión de cuándo nos damos cuenta que en la simplicidad está lo bueno. Todo lo que nos lleve a vivir y dejar vivir, a aprender y dejar aprender, y a conocer que en otras culturas, imaginad qué paraíso, no existe ni siquiera el término "educación" porque no se considera que sea algo externo, compartimentado, sino que fluye con la vida misma y es inherente al ser humano y a todas sus experiencias.
Como referente hablamos del concepto del continuum, escrito por Jean Leadloff, pero cabe todo lo que queráis.
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Comentarios

  • Como dije en el otro hilo, me encanta la historia de aquel hombre yequana que se había criado fuera de la aldea y cuando volvió no quería trabajar. Nadie se lo reprochó ni se lo impidió. Le permitieron vivir sin trabajar hasta que un día, al cabo del tiempo, él decidió ponerse a ello.
  • También me había gustado mucho la forma en que se recibía a los que venían de visita de otras tribus. Llegaban después del viaje de horas caminando, jaja, y nadie les hacía ni caso, jajaja, nada de abrumarles en la pura puerta con mil nervios, de siéntate aquí, te pongo un café, dame tu abrigo...jajaja. Simplemente pasaban de ellos. Ellos se sentaban en la puerta, recuperándose del cansancio, en silencio (como impregnándose de la esencia del sitio al que habían llegado), y solo cuándo se iniciaban risas y conversación en los que habían llegado, los que los esperaban se unían tranquilamente y todos tan anchos... precioso y "pure slow", jajaja.
  • ¡anda! yo de eso no me acuerdo!!! Será que a mi no me importa que me abrumen, jeje!
  • Otra historia que me gustó fue la del hombre, al que le dió por subirse a un monte a pegar gritos y nadie lo tomó por loco.
  • Creo que me voy a releer el libro ;-)
  • Después recordé otro detalle, jeje, de la Jean recién llegada, con su mentalidad occidental, viendo como las mujeres iban y venían cargadas con recipientes de agua a un lejano río, muy cuesta abajo entre zona selvática, y ella toda preocupada por intentar mejorar aquello, rentabilizar esa bajada para que no tuvieran que ir todos los días, los recipientes, etc. Y las mujeres que la miraban preocupadas, hasta que ella entendió "la esencia" de la bajada al río... nadie quería mejorar aquello. Si a las mujeres les quitabas esa tarea que para ellas significaba risas, charlas, bañarse, etc, les quitabas media vida!!
  • ¡me encantó eso también!!! Siempre me acuerdo de eso. ¿Habéis leído Momo? Allí se hace una metáfora de nuestra sociedad, donde todo el rato se hacen cosas para ahorrar tiempo y tener más tiempo para trabajar y alfinal ese tiempo resulta que es tiempo perdido porque no lo has disfrutado. Todo lo contrario que la "esencia yequana": no importa el tiempo que se tarde en hacer algo mientras se disfrute haciéndolo.
  • Me voy a quedar con esta frase:

    No importa el tiempo que se tarde en hacer algo mientras se disfrute haciéndolo.

    Creo que la imprimiré y la colgaré en algún lugar bien visible de la casa ;)
  • cuanta sabiduria en esa frase Sabrina
  • ¿hay alguien por aquí que conozca alguna comunidad indígena "personalmente"?
  • Uy, eso sería la caña!!!
  • Aunque no tiene que ver, yo siempre he pensado que muchas personas que han vivido toda su vida en estrecho contacto con la naturaleza, sea dónde sea, conservan cierta "esencia yequana". Y me refiero ahora a todas esas personas lentas, tranquilas, que observan, que conocen el tiempo que hará por el cielo, el viento, la forma de las nubes, los animales, que saben dónde pescar por el movimiento de la marea, por el color de las aguas, que saben cuándo plantar por la luna, que olfatean, que te dedican su tiempo, su paciencia, conocer personas así, también es una gozada.
    Me acuerdo de un amigo de mi padre, que no había tenido nada que ver con la vida en el campo desde su infancia, pero sí quería probar esa forma de vida. Con cuatro duros, se compró una masía en ruinas en el alto maestrazgo, por Castellón, la fué acondicionando, y se fué a vivir para allá. Contaba detalles de su vecina, que nos hacían llorar de la risa. Una señora que siempre había estado allí, metida en faenas agrícolas, cuidando de todo, de la familia, del campo, de los animales, y con una inteligencia natural, fuera de serie.
    Nos decía, que venía a hacerle la visita diaria dejándose caer sobre las 11 de la mañana (cuándo ella ya tenía todo su modus vivendi arreglado, huerta, animales y comidas), solía traerle algo, tomates, pimientos, etc.
    Se ponían a charlar en el porche de la casa (que nunca quería entrar, que siempre tenía algo al fuego que tenía que volver), sobre cosas del pueblo, las novedades, etc, pero ella en medio segundo le hacía un "escaner", jeje, a todo su alrededor e invariablemente, cuándo se despedían, le espetaba las cuatro frases de rigor, "le tiene que echar más agua a los tomates, tenía que haberlos plantado más cerca del cauce del río, si va a plantar eso que tiene allí, espérese al miércoles, mi gata ha parido y le voy a regalar un par de crías cuándo se desteten que tiene usted ratones en el arrimo, y si quiere, al otro lado del río le crecen berros, son muy buenos para la ensalada. Ah! y al puchero que tiene en el fuego, añádale guindilla roja."
    Jajaja, es un ejemplo exagerado, jajaja, pero era algo así. Y el amigo de mi padre se quedaba a cuadros cada día, por la habilidad de la señora para acertar en todo lo que decía...
  • maravilloso, gracias. ¿De verdad que hay gente así entre nosotros?
  • Yo había descartado el libro.... pero me esta entrado curiosidad. ;-)
  • Jajaja, de verdad que sí!! esta es una de mis pasiones, jajaja, de hecho en el foro del grupo de crianza hace mucho tiempo había un hilo sobre el libro en sí, dónde hubo mucha discusión, y como yo defendía esta postura "yequana" me quedó el apodo alli, jaja. Nos dicen, "uy, no hables de eso, que llegan los yequanas", jajaja.
    De hecho con uno de los padres, que es diseñador, habíamos pensado en unas camisetas estilo "be yequana", jaja, que nunca vieron la luz, pero ahí anda la idea, jeje.

    Ayer pensaba sobre otro precioso detalle con esta esencia. Estábamos recién desescolarizados, y bajamos una mañana de semana a la playa. Jugaban y daban cabriolas en la arena, y yo leía algo en la barandilla. Evidentemente estábamos solos. En esto que por el paseo marítimo a lo lejos, venía un viejecillo, delgado, enjuto, de los de boina y bastón. Andaba con dificultad, y cuándo se fué acercando, pude ver que seguía con la mirada a mis chicos, y traía una pícara sonrisa (de esas que ponen los viejecillos, que recuerda mucho a la que debían haber tenido en su niñez, jeje).
    Se acercó, lentamente, y cuándo llegó a nuestra altura, se paró. Se sentó, y estuvo como unos cinco minutos viendo como jugaban los niños, y riéndose. Después se levantó, lentamente, y vino hacia mí, "¿Enredan?", me preguntó señalándolos con su bastón, "Sí", le dije yo, "E pois teñen que enredar..." (pues tienen que enredar), me dijo sin sacar su sonrisa, y siguió su camino...
    Me pareció que en los tiempos que corren, este señor tenía clarísima cuál es la esencia de los niños.
  • ;;) Tiene toda la razón, es su esencia.
  • pues nada... tenía el libro en casa. Yo recordaba haberlo descartado...

    Y creo que lo hice porque no era mi momento con el libro. Ayer empece a leerlo y espero Marta que no te pitaran mucho los oidos... por si acaso te mando un e-beso
  • Así que aquí mi primer comentario

    "lo que la niña verdaderamente necesita era vivir con ellos mientras llevaban su propia vida de adultos"


    ~X(
  • ¿por qué te tiras de los pelos?
  • Si, claro, esa es parte de la esencia yequana. Que se tengan referencias adultas, y que no nos pasemos todo el día, yendo con ellos a ambientes preparados y diseñados para ellos. Del parque a las bolas, y del chiquipark a la habitación de juegos de la abuela... no se si se me entiende...
    Hacemos nuestra vida, y ellos con nosotros, sin más. Evidentemente, no somos yequana, no tenemos esa envidiable comunidad en la que poder vivir, pero mientras, hagamos en nuestra vida cotidiana todo lo que podamos en esa dirección, no?.
  • yo también lo veo así!!
  • Me encantó aquello de que llegaba un momento en que las niñas pedían su herramienta para ayudar a las mujeres y lo de qwue no es necesario seguir a los niños, ni estar super pendientes de ellos porque ellos son los que nos tendrán vigilados y si marchamos vendrán detrás. Me pareció muy verdadero y natural.
  • me tiro de los pelos, por que me va a remover el libro, sobre todo en mi relacion con mi madre.

  • Ufff! Haber si encuentro el libro y comienzo a releerlo de nuevo, gracias a todas. Me encantan todas las frases que estáis recordando.
  • Yo tuve una experiencia muy reveladora sobre todo esto. Cuándo empezamos el proceso de nuestra recuperación de la vida familiar, hubo momentos, con los tres a mi lado, que eran una auténtica locura. Imaginaros (lo he contado ya varias veces, perdón si me repito), entrar en correos (Hadri de 5, Lidia de 4 y Elisa de un año), una tensión terrible, porque en medio segundo que atendía a Elisa, tenía a Hadri subido al mostrador, tocando la balanza, Lidia intentando seguirle, se subían por todas partes, tocaban todo sin control, era de locos. Pero claro, analizando las cuestiones, es lo que habían vivido desde bebés (Hadri y Lidia fueron a guardería desde los 4 meses...), mundos irreales, todos acolchados, dónde no se hacían daño, dónde se les estimulaba a una exploración de un mundo falso con circuitos de psicomotricidad irreales, en fín... falta de referencias adultas, etc. Lo digo porque con Elisa no ha sido así, ella no ha pisado una guardería, y jamás ha estado tan pirada como mis dos mayores en aquellas épocas.
    Por eso, el concepto del continuum encajó como anillo al dedo, y me lo dejó clarísimo. Cuándo la Leadloff hablaba de que niños de tres añitos no tenían problemas en manejar cuchillos de toda índole, y la confianza que había en ellos para hacerlo, yo me imaginaba a Hadri así, y me entraban las siete cosas, jaja, una escabechina, sería aquello, jajja, pero no por su culpa, pobrecillo mío. Las cosas, afortunadamente han ido a mucho mejor, y estos años de restauración han sido fundamentales, yo me fío de ellos ahora cien por cien para todo, mis chicos!!.
  • Marta, ¿y cuanto tiempo tardaron en, (no se cual sería la palabra correcta), volver a lo yeguano? ¿y como hiciste?

    Mario no ha estado nunca en guardería, pero siempre le han entretenido. Cuando le cuidaban los abuelo, cambiaban sus rutinas por el, le llevaban al parque o jugaban todo el día en el suelo. Excepto mi padre, que de vez encuando cocinaba con el.
  • me gusta mucho este hilo,las sigo y me ha entrado el gusanillo de volver a releer el libro,yo con la mayor a causa de mis miedos no he echo algunas cosas como hago ahora con el peque y eso que no han ido nunca al cole,a mi también me gustaría saber Marta como hiciste para volver a ese estado con los mayores.
    gracias,
    me encanta esta comunidad!!!
  • Me acabo de leer el libro de jean Liedloff sobre los yecuanas. La verdad es que está muy bien, muy revelador. Por otra parte en el libro recalca que los niños eran muy obedientes. (Los yecuana les mandaban hacer cosas, siempre que no fuese en contra de su naturaleza.) ¿Cómo lo veis eso?
  • Uf, lo de recuperar a mis chicos, y dejarles sacar su esencia, es un proceso larguísimo en el tiempo y de hecho pienso que de alguna forma, seguimos en ello (esto es para que valoréis hasta que punto estaban dañados...). Aunque por supuesto con muchísimas mejoras, jeje, no hay duda.
    La paciencia, y mi camino paralelo a cierta consciencia de todo esto, ha sido fundamental. Y sobre todo ponerse a ello, es decir, vale, sabemos lo que nos pasa, vamos a intentar mil formas de arreglarlo.
    El contacto permanente con la naturaleza ha sido fundamental (playas, bosques, caminatas han nutrido de todo ese espacio que necesitaban, de toda esa falta de "cielo abierto"). Cambiarnos y dejar el agobiante piso para estar en la aldea (va para dos años, que estamos aquí), dónde abren la puerta y pueden patinar, andar en bici, salir a tomar el fresco, cavar un agujero en la tierra, ver gente, ha hecho su trabajo también. Y sobre todo el funcionamiento general, que ha surgido así, de forma natural, nadie lo ha programado.
    En casa, cada uno sigue su deriva (esta deriva acompañada, y facilitada en lo que se puede, materiales, etc, hacer que se sientan escuchados también ha hecho un buen trabajo), pero después hay como una "esencia de clan". Afortunadamente son niños muy animados (igual, pienso ahora según escribo, jajaja, que es genético, porque yo soy así), en el sentido que cualquier cosa que se proponga, siempre estan dispuestos, y entonces fluye, es decir, venga, recojo la cocina y quedamos con nosequién para ir a una caminata a unos acantilados, y ya no hace falta decir más, se preparan, y cuándo estamos listos allá que nos vamos, sin más. Nos hemos conjuntado estupendamente, es como si hubiera un código secreto y natural que hiciese que ya no tengamos que decirnos como funcionar, y mola!!.
    Otra cuestión fundamental es la plena confianza (aquí es dónde falla el jefetribu, que afortunadamente, no interactúa demasiado), y esto sí que es muy yequana-style. Yo sé que mi hijo no es un descerebrado que se despeñará por el acantilado, así que confío. Él baja por las rocas, y explora, pero tiene totalmente bajo control sus capacidades, y es verdad. (precisamente, las veces que se ha caído, siempre ha sido con su padre, porque no confía, y no solo no confía, sino que machaca con su miedo, y todo acaba en un desastre).

    Lo que comentáis de la "obediencia". No sé... es que yo hasta cierto punto no lo veo como tal. Digamos que por "naturaleza", la persona que está en un proceso vital digamos, por edad, más avanzado, más experimentado, tiene que tirar del carro, es decir, los niños no pueden aprender como hacer algo, como funcionar, si los adultos de alrededor no llevan la iniciativa. Yo a eso no le llamo una relación de "obediencia" sino de puro aprendizaje. Lo que se hablaba en otro hilo sobre el aprendizaje por observación. Lo que si se cuenta en este libro es que los niños no son apartados en nada que tenga que ver con la vida de la comunidad, por eso desde muy pequeños se les tiene en cuenta para que aporten su parte de trabajo, según sus capacidades, eso seguro. Así, me imagino que para aprender, deberán obedecer de alguna manera para todo fluya... no sé.
    Yo me imagino un paralelismo cuándo alguno de los míos me quiere colaborar en la cocina, yo ahí si "mando", jeje. Es decir, pongo la norma básica de que tienen que hacer lo que les digo cuándo se lo digo, porque sino el resultado final puede ser que se queme el aceite, que se quemen ellos, que trituren algo cuándo no deben, que echen ingredientes que no son, etcetc... es decir, en todos los ambientes, para que algo funcione, hay algunas normas que seguir, pero eso no le llamo "obedecer" en estado puro.

    Ahora se me ocurre otro apunte, por ejemplo. Hemos estado en algún lugar, y ya toca marcharse, digo, bueno chicos, "nos vamos", y tiro hacia el coche. Ellos me siguen, se meten en el coche, y listo. Desde fuera podemos pensar, "hala, ella manda y los niños obedecen"... no sé, jeje, yo creo que se trata simplemente de dinámica.
  • Yo creo que depende de lo que se les pida. Ellos saben distinguir cuando tiene sentido "obedecer" y cuando no. Lo peor que se puede hacer es exigirle a un niño que sea obediente siempre, pues no tendrá criterio. En cambio, en lo natural, en lo que tienen sentido, si lo hacen. Me suena que a la única cosa que educaban los yecuanas era a no hacer sus necesidades en la vivienda. El resto de las cosas las asprendían de forma natural.
  • Pues ahora estaba leyendo que aquello de que sino has sido un bebe continum, no lo vas a recuperar nunca. :-((
    Pero claro yo lo estrapolo a sí no has sido un bebe continum como vas a ser una mama continum. :-((
  • Habrá cosas irrecuperables, no lo discuto, pero la esencia yequana si es recuperable, doy fe!!
  • editado septiembre 2011
    Yo no fui un bebe continium, para nada: nacida con ventosa, separada de mi madre por 3 días nada mas nacer y criada íntegramente con biberón por mi abuela, que de la cuna me sacaba para meterme en el parque :-S Y cuando digo parque me refiero a la jaula esa donde se metían a lis niños para que no molestaran por casa... Claro! Así que ni gatee...

    Sin embargo fui una mama continium ya con mi primera hija, quise (y tuve) parto natural (en hospital) acompañe yo a mi hija a nacer sosteniendole la cabeza cuando todavía tenia el cuerpo dentro, dormimos juntas desde el primer día (bueno, mas que dormimos, vivimos porque no la despegaba de mi ;;) ) Y todo esto sin haber leído nada. Alguien me pregunto una vez como llegue a la CN y mi respuesta fue: por instinto.

    TODAS somos madres continium, lo llevamos grabado en nuestros genes, solo la desconexión con nuestros hijos puede hacer que lo perdamos (desconexión en el parto y en las primeras semanas de vida).
  • editado septiembre 2011
    Os recomiendo una vez más el libro "Mujeres que corren con los lobos". No es un libro de crianza ni materinidad, pero habla de recuperar la mujer salvaje, la humana salvaje que seríamos viviendo en libertad. La tenemos allí, muy en el fondo y nos habla a través de la intuición. Y es la misma para todas las humanas y es precisamente la mamá continuum, la mismita, porque es la que teníamos que haber sido. y aunque desde nuestro mismo nacimiento se hayan ido cargando nuestro continuum, ella sigue ahí debajo, susurrando o gritando a veces. También me parece muy importante leer a Casilda Rodrigañez porque, para mi, leerla es conectar con esto mismo. Tiene un gran poder para hacerte conectar con eso, con lo salvaje, con el continuum, con lo que tendría que ser o haber sido. Al principio dudas pero cuando por fin identificas cuál es la verdad, dejas de dudar, lo tienes clarísimo. Y es sencillo, Casilda lo dice: complaciencia, el deseo materno de complacer. Al final es así de sencillo. Lo que lo hace complicado es intentar quedar bien con lo que los demás esperan, pero cuando estamos solas y no hay presión es más sencillo.
  • Si, en muchas ocasiones es mucho mas fácil cuando estas sola, tu y tu niño (en mi caso), sin presión de ningún tipo. Es mucho mas fácil entender sus necesidades y complacerlas, porque te sale y te sastiface; y no tienes que rendir cuentas a nadie.
  • Quisiera ahondar en el tema de ambientes preparados vis ambientes normales de la vida de adultos.
    Me interesa. Uno repite tantas cosas que ya se nos pierde el norte.
    se suele decir eso de que uno solo es libre donde no hay peligros activos etc (los Wild por ejemplo dan mucha importanciaa los ambientes preparados)
    y por otro lado eso: adaptarnos desde pequeños a lo que hay realmente en cada casa, cada patio, cada camino.

    Y nosotros en medio ¿a quien hacerle caso? ¿que os dice vuestro instinto sobre eso?
  • los wild daban mucho importancia a los ambientes preparados. Pero ahora que estan con el proyecto el leon dormido, estaban dando importancia a que padres e hijos fueran del mismo lado. Tengo que enterarme mejor porque creo que puede que se acerquen a lo yeguano...
    los

    a mi tambien me interesa el tema de los ambientes, de hecho os pregunte en el hilo de cosas utiles como lo teniais montado en casa, porque en eso radica la gracia. Por ejemplo, la cocina es un ambiente preparado y ambiente normal de adulto, pero nunca dejarias a un niño de 4 solo en la cocina, por lo que cuando hablas de ambientes tienes que añadir acompañantes. Y en esto los Wild eran como Maria Montessori, tienes unos niños en un ambiente, por edades con un acompañante. Y yo lo que creo que estoy intentando decir es que esos ambientes son formas de educarse en el colegio. Y esto lo tienen fijo y lo que va cambiando son los niños que lo van usando cada año.

    Creo que en casa lo que se llevaría serían los microambientes, estoy segura de que no dejas que tu niño pinte en todas las paredes de la casa, sino que igual habeis preparado una pared, para que pueda pintar de pie, o bien con tizas o con pinturas.... y que segun va cambiando el niño y sus necesidades van cambiando su microambiente, le pones una alfombra para que no pase frio mientras gatee, y para tirarte por el suelo, luego le compras una sillita y una mesa cuando empieza a ir de pie.... igual una zona más soleada en la epoca de invierno has puesto más cosas de estar dentro de casa, pero las habitaciones son compartidas. Un niño no va a entrar solo para estar en un ambiente si tu no estas con el. Por lo menos a la edad de mi niño.

    Y digo microambiente porque igual la lado de la mesa del niño, tienes la plancha... o sea microambientes compartidos evolutivos.

    Y he ido reflexionando segun escribía, asi que espero no haya ninguna incoherencia.

  • Bueno, yo si he dejado a mi hija con 4 años sola en la cocina... De hecho la cocina es la habitación que mas usamos de la casa y no tiene puerta, así que entra y sale cuando quiere...
    Esto va con el hilo de las cosas peligrosas... Si esta acostumbrada a estar en la cocina y usar lo que hay en ella, no hay ningún peligro porque este sola... Aunque haya algo al fuego
  • Creo que Anna se refería mas a ambientes preparados para adultos...
    Y, dicho así, parece artificial; la realidad es la que es y tienes que adaptarte a tu ambiente, entonces... les tenemos que preparar ambientes a los niños? Creo que no... Eso no quiere decir que no contemos con su presencia a la hora de planificar la casa o reorganizarla a medida que van creciendo para adaptarla a sus necesidades... Nose, ambiente preparado suena a "falso", ¿no os pasa?
  • Es que aquí nunca nos ha funcionado, ni en el piso antes. En cuánto preparas algo (yoquesé, se me puede ocurrir un cajón enorme con todos los instrumentos musicales que hay, panderetas, flautas, silbatos, tambores, xilófonos, etc) y les quieres montar "el rincón musical", pasan de tu culo y se piran con el instrumento para dónde les place, o no te hacen ni caso, directamente.
    El primer año que estuvimos aquí, con un par de cañas, una sábana y una colchoneta, montaron una "cabaña" al fondo del jardín y se lo pasaron pipa todo el verano en ella. Este año, les he puesto una tienda de campaña iglú en condiciones, y ni han mirado para ella (el día que la montamos, por la novedad)...y así hasta el infinito. Que día a día yo estoy más convencida que fuera de lo que monten ellos con sus juegos, todo lo demás sobra.
  • bueno, con lo de pintar en las paredes por toda la casa te sorprenderías :">
    es que a nosotros no nos importa mucho eso precisamente.
    dejar a un niño de 4 años en la cocina solo ¿no lo haceis? ¿siempre les acompañais en todos lados incluso en su propia casa?

    gracias por tus reflexiones , las incoherencias son parte del pensamiento >:D<
  • editado octubre 2011
    Yo me refiero que dentro de este mundillo hay tantas opiniones sobre este tema como sobre los límites. pero "lo normal" ¿que es?
    ¿una casa normal es peligrosa o inadecuada par un niño???

    Aparte cosas peligrosas objetivamente hay algo así como casas a prueba de niños. Y no sé si entra o no en lo de "casas normales".
    las escuelitas tienen sus normas especificas de seguridad, pero una casa no.
    otra cosa:
    Los Wild por ejemplo no dejan a los niños subirse a la mesa etc, y a mi eso no me parece normal en mi casa, la mesa se usa para muchas cosas, no solo para sentarse a comer alrededor de ella.
  • Cuando digo que hay que planificar/reorganizar la casa no me refiero a convertirla en una casa segura, sino accesible; por poner un ejemplo, antes tenia los platos en un armario a la altura de mi cabeza, ahora están en un cajón a la altura de mis rodillas...
  • editado octubre 2011
    Bueno, yo esto lo veo lógico, es decir, si la "esencia yequana", jeje, es que todos colaboremos, y hagamos las cosas en común, no se pueden tener las cosas en lugares que no sean accesibles para todos.

    Me viene a la cabeza, sobre este hilo, un detalle de ayer, que fuimos a una "festa do espantallo" (fiesta del espantapájaros) que nos invitaron desde una asociación con la que compartimos centro cívico en Coruña (la asociación de crianza, Kanguras). Esta otra asociación es de personas que viven en pisos urbanos, y han recuperado el que los vecinos de Feáns, que es un "barrio/pueblo" de las afueras, les cedieran terrenos baldíos, que se les llenaban de maleza, para hacer sus huertas allí. Esto funciona de maravilla, hay un ambientazo genial, y ya hay más de 30 familias con huerto allí. Esta era su primera fiesta, para celebrar la primera cosecha, y lo celebraban con un concurso de espantapájaros, que estuvo genial, jeje, los niños lo disfrutaron un montón, y una comida al aire libre con productos de sus huertas. Chulísmo.
    El caso es que cuándo ya nos íbamos, nos despedimos de la gente que organizaba el tema, les felicitamos por lo bien que se había pasado, etc, y decíamos con ellos si sería posible hacer algo en común para los niños, en las huertas. Ellos se mostraban encantados, y aquí el detallito, una de las personas hablaba de "prepararles un trocito, para que ellos pudiesen cavar allí, plantar algo, etc", y muy serio, otro de los que allí estaban nos dijo, "de eso nada, los rapaces pueden entrar en nuestras huertas y hacer en ellas trabajos reales, todo es enseñarles...". Ahí queda esta nueva "esencia yequana", jajaja.
  • Fijate las cosas de la vida... aunque mi niño entra la cocina y frie el pollo mejor que yo, cuando escribi lo de la cocina estaba pensando en un niño del pueblo. Me entere ese mismo de la historia y poco despues le vi en la plaza... 4 años, entro en la cocina y metio la mano en la minipimer, solo se ha salvado el pulgar.

    Supongo que tambien se puede unir este hilo con el de la esencia yeguana como decía Marta y si has sido yeguana, e ido con los instintos, si puedes dejar al niño, esto es lo que fin y al cabo dice el libro. Pero si no has ido yeguano con ellos desde el principio aunque haya cosas que puedas recuperar otras no.

    Luego sigo que mi niño me reclama
  • ¡qué horror!!!
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