Recuperando la esencia "yequana".

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Comentarios

  • Como decía, que voy por la mitad del libro.... ahh me hice un pequeño lio y no me di cuenta de que estaba escribiendo en el hilo de la "esencia yeguana".

    Si tu niño ha sido yeguano, y tu comportamiento tambien es yeguano no necesitaras convertir tu casa en una casa segura ni poner ambientes, porque el no se va a poner en peligro. Pero ¿y si no lo has sido?

    Anna, abre un hilo con los limites ... :)

    ¿Pintar en las paredes de la casa? :O creo que hay tantas cosas que no me he replanteado.

    Yo estuve con Mario los cuatro meses de lactancia y luego durante el año y medio siguiente los cuatro abuelos se turnaban para cuidar a Mario. Una semana cada uno.
    Cuando deje de trabajar y me quede con Mario, no podía salir de la habitación sin el porque se ponía a llorar, a llorar... ni siquiera para hacer pis. Supongo que iría recuperando de que me fuera del trabajo. Ahora despues de un año y poco con él todavía le cuesta a veces dejarme sola y ser autonomo. Me suele seguir.

    En fin, poco a poco
  • Me lo he empezado a releer (lo leí en 2005). De moemnto, he leído la introducción. Resalto esta cita:

    "A la luz del concepto del continuum, una persona con un trastorno emocional es un ser intrínsecamente correcto cuyas necesidades específicas como especie no fueron satisfechas y cuyas expectativas desarrolladas con tanta precisión fueron recibidas y tratadas con un farisaico rechazo o condena por aquellas personas cuyo papel tendría que haber sido el de respetarlas y satisfacerlas."

    Me ha encantado volver a leer el relato de como los indios se tomaban a risa cuando se hacían daño transportando la canoa, a diferencia de los blancos, que estaban amargados.

    Y luego, cuando habla de que tanto los yecuana como los sanema habían empezado a intercambiar cosas con el exterior y dice que se les había creado deseo de tener pólvora, etc. "pero no el suficiente como para obligarlos a hacer cualquier trabajo que no les gustara ni a seguir una tarea cuando les empezaba a parecer tediosa". ¡Me encanta esto!



  • Ah, y esta nota a pie de página: "Me resultaba embarazoso reconocer ante los indios que en el país del que yo venía las mujeres no se sentían capaces de criar a sus hijos hasta que no leían las instrucciones que había escrito un desconocido".
  • Jajaja, Anicka, pues para gustarte esta nota a pié de página, jajaja, nos has invitado a descubrir los 10 desconocidos que nos dieron "instrucciones", jajajaja.
  • Ja, ja, ¡por eso me gusta! ¡¡Porque a mi me han hecho falta las instrucciones!! Lo bueno es que los desconocidos que a mi me han gustado son los que me han ayudado a confiar en mi!!
  • Es tan real la cita, cuantas mujeres que no confían en si mismas, ni siquiera se lo plantean y llega a tal su desconexión con ellas mismas que si no lo dice el experto no les vale.
    Pero me alegro que por aquí hay muchas que si se oyen 8-> :X
  • ¿meditais?
  • Mmmm, meditar, meditar... yo como mucho tengo un libro sobre el Tao en mi mesilla, jajaja, y no creáis que me entero de mucho, jajaja...

    (no quería vanalizar la meditación, eh!! que la considero algo muy serio e importante, solo que a mí en esta fase de mi vida, no me da el coco, ni el tiempo!!)
  • Mi niño tiene un momento yeguano.
    Le pasa siempre que llega a un sitio nuevo o incluso a un sitio que ya conoce y hay gente.
    Cuando ve gente que no conoce o que no recuerda. Se queda pegado a mi, a veces detras de mi. Y les ignora. Se queda en el borde y escucha y al cabo de un rato, empieza a hablar. :)

  • He eseguido leyendo (despacito, a ratitos, porque ya no es como leerlo por primera vez) y quiero destacar dos cosas. Una es lo de la fragilidad, lo de que si tratamos a los niños como algo que se puede romper facilmente ellos se sentirán así. Esto está relacionado con el hilo de los peligros. Es la sobreprotección, protegerlos en lo que no necesitan (mientras que, por el contrario, se les desprotege en lo que si necesitan, suele pasar demasiado a menudo).
    Y el otro tema es una anécdota que no recordaba sobre una monita que escondía el plátano que le daban por el placer de descubrirlo, para poder responder a su instinto de caza o búsqueda de comida. En un libro sobre etología de animales domésticos leí que los animales son más felices (muestran menos signos de stress o depresión) si tienen la oportunidad de hacer algún tipo de esfuerzo para procurarse la comida que si se la dan sin más. Y eso es así, mis gatos cazan aunque tengan el pienso a mano y las gallinas picotean todo el día. Nuestro continuum espera que esto ocurra. Aquello que nos hace felices es lo que debería indicarnos cuál es nuestro verdadero quehacer.
  • hay algo que yo veo esencial en esto y es el contacto diario y continuo con la naturaleza,estaba pensando abrir un post aparte o preguntaros por aqui?si quereis aparte me lo decís y lo abro.A ver, nosotros vivimos en un piso y aunque tenemos un patio pequeño y un mini parque en frente de casa con algunos árboles en los que no se pueden subir los niños, eso no es para mi contaco con la naturaleza,si quiero ir a la playa o al campito hay que cojer coche y la verdad a veces no hay ganas de coger coche todos los días,con lo cual el contacto con la naturaleza se reduce a dos a veces tres dias por semana,como lo haceis vosotros?
    yo estoy desaprendiendo mucho,crecí llena de miedos y apenas practiqué deportes por todos los cuidadooooooooooooo que escuché,con mis hijos estoy recuperando esa esencia,poco a poco.
  • ¡Como os he echado de menos! Por circunstancias no puedo conectar al internet mucho - casi nunca. Pero el destino me ha brindado un "día libre" y acabo de leer todo este hilo. Una de las cosas que se me quedó grabado del libro de Liedloff fue la historia de cuando la joven Jean, dos italianos y un grupo de yecuanos tuvieron que transportar una barca pesada por tierra durante unos días, cargándola encima de sus cabezas, y cuánto sufrieron por eso Jean y los europeos. No solo sufrían mientras cargaban con el bote, sino antes del viaje, nada más pensar en lo que se les esperaba. Y un día se cayó uno de los yecuanos y se le cayó encima la barca, casi aplastándole... ¡y se reía! Él y sus compañeros. Jean se maravillaba de que no lo estaban pasando mal en absoluto. Si no me equivoco lo relacionó con el hecho de que los yecuanos no tienen una palabra para "trabajo" - tienen palabras para las actividades en si: cocinar, lavar, etc., pero no lo ponen en una categoría aparte de todo lo demás como nosotros hacemos: hay trabajo, y después hay todo lo demás que puede o no producir satisfacción o placer. No así para los yecuanos. Lo veo relacionado al tema que se ha comentado antes en este hilo sobre la 'obediencia' de los niños. Los niños no tenían ningún motivo a rehusar hacer cualquier actividad porque no se les ocurría que hay una categoría de actividades desagradables que tenían que hacer antes de poder disfrutar de la vida.
  • Aún no he leído el libro pero sigo el hilo con gran interés, y no puedo evitar pegar aquí un fragmento de otro libro que algunos conoceréis: Los Papalagi, discursos de tiavii de tiaviea, jefe samoano que practica la antropología inversa.

    Un fragmento del discurso sobre el trabajo y las profesiones del "hombre blanco"

    <<Por ejemplo, es grande construir una cabaña, cortar los árboles y convertirlos en tablones, levantar las maderas, cubrirlas con el tejado y, finalmente, cuando los tablones y las vigas del techo están fuertemente atadas unas a otras con fibras de coco, cubrirlo todo con hojas secas y cañas de azúcar. No tengo que deciros que es una gran alegría cuando un pueblo construye una nueva cabaña para su jefe, compartiendo la alegría también mujeres y niños.
    Pero, ¿y si solamente se permitiese a unos pocos de nosotros ir al bosque a talar los árboles y a cortarlos en tablones? ¿Y si a aquéllos pocos se les prohibiera asistir al levantamiento de las maderas, porque su trabajo sólo es derribar árboles y cortar tablones? ¿Y si a la otra gente que ha levantado las maderas no se le permitiera asistir al entramado del techo porque su trabajo es sólo de instalador de maderas? ¿Y si a los hombres que han tejido los tejados no se les permitiera asistir a la colocación de las cañas de azúcar, porque tejedor de esteras es su profesión? ¿Y si a ninguno de ellos se les permitiera recoger de la playa los guijarros usados para el endurecimiento del suelo, porque ese sería el trabajo de aquellos cuya profesión es recolector de guijarros? ¿Y si sólo aquéllos que van a habitar la casa tomaran parte en las festividades de inauguración y todos los que han ayudado a construirla, no?

    Os reís y con certeza diréis: si no se nos permitiera ayudar en todas las cosas que requieren nuestra fuerza masculina, la mitad de la diversión se habría ido; media diversión no, ¡toda la diversión! Y él, que nos esperaba para usar nuestras manos para un único propósito, nos esperaría para hacer como si todos nuestros miembros y nuestros sentidos estuvieran paralizados o muertos.

    Ésta es la razón de la amargura de los Papalagi. Algunas veces es estupendo ir a buscar el agua de la ría, puede ser incluso agradable hacerlo un par de veces. Pero si debes transportar el agua de la salida a la puesta del sol, día tras día, cada hora hasta que falla tu fuerza, trayendo y trayendo, al final tirarás tu cubo con ira, amargado por la esclavitud de tu cuerpo. Porque no hay nada tan duro para un hombre como hacer la misma cosa una y otra vez.>>
  • editado octubre 2011
    Y aquí, las personas siguen levántándose día tras día para hacer el mismo trabajo, que no les gusta!!
    Etimológicamente trabajar significa "sufrir", aunque luego se haya hecho sinónimo de "obrar". Viene del latín "tripaliare", que significa "torturar".
    La etimología muchas veces nos ofrece sabiduría perdida. Cuando hacemos algo que nos gusta no podemos considerarlo un trabajo. Si estamos disfrutando en crear algo, por muy útil y necesario que sea, ya no es trabajo. Trabajo significa que nos estamos sacrificando haciendo algo porque nos sentimos obligados a ello y lo creemos necesario, aunque no nos apetezca una mierda...
  • editado octubre 2011
    Y he seguido con la lectura y he entrado en la parte central, donde hay mogollón de cosas interesantes: la importancia de la etapa en brazos, la importancia de hacer caso de las señales que nos dan los bebés y niños (como en aquella anécdota en la que un padre yecuana construye un parque para su hijo y cuando ve que el niño llora dentro, asustado, lo destruye!!), la importancia de confiar en la etapa de gateo, de no dirigir al peque, no sobreprotegerlo, solo acogerlo cuando acude a la madre o esta tiene que irse a otra parte, la importancia de tener una seguridad emocional siempre, también en la etapa adulta (las mujeres tienen a sus madres, los hombres a sus mujeres y los huérfanos son acogidos en otra familia, nadie se siente solo y cuando se produce alguna situación dolorosa tiene un regazo sobre el que llorar sin que nadie lo ridiculice)
  • Ah, y me he dejado precisamente algo relacionado con el trabajo: cuenta que los niños, llega un momento que quieren cooperar (había escrito trabajar y lo cambio), imitando a los demás y cuenta la anácdota de una niña de dos años que quiere rallar mandioca por primera vez y su madre le da un pequeño rallador que ya tenía para cuando esto ocurriese. Todo el mundo lo toma con naturalidad. La niña ralla un minuto una cantidad insignificante, se cansa y se va. Es decir, solo realiza la actividad mientras le satisface, nadie le exige más, y tampoco nadie le había cortado el impulso para empezar a hacerlo, diciéndole que era demasiado pequeña.
  • copio textualmente: "Es evidente que el resultado final es un acto social, cooperativo y totalmente voluntario"
  • Y respecto a la etapa de gateo, hace incapie en que la criatura tiene un fuerte sentido de supervivencia pero si la madre lo guía todo el rato, lo detiene, sale corriendo detrás, etc. al final el niño deja de ser responsable de si mismo pues es lo que se espera de él. (y aquí hay muchas madres que ni siquiera confían en que un niño sepa si tiene frío, por ho hablar del hambre)
  • muy interesante lo que comentais sobre el trabajo.

    recuerdo a mi hijo con dos años fregando platos con su padre :-))
    ¡que pasión!!!

    ...y una amiga comentando: ¿eso se llama enjuagar? ¡ensucia más que ayuda! ¡Está todo mojado!! salpica la espuma!!! No entiendo para que todo eso con los juguetes que tiene... /:-)
  • creeis que el minimalismo os enlazara con la esencia yeguana?

    Reflexion de las 3:52 de la mañana. :">
  • editado octubre 2011
    yo estoy lejos del minimalismo :-( me agobia un montón pensar en desprenderme de mas cosas, eso nos pasa a los que hemos cambiado mucho de lugares y dejamos detrás un montón de cosas.
    ¿es buenas noches o buenos días? :-?

    PD: una hora menos en Canarias :p
  • :-)) de verdad que es simpático leeros de mañana, a las trasnochadoras, jajaja...
    El minimalismo...mmm, no sé si los yequanas necesitarían nada de esto, jaja, su vida más simple? imposible!!
    Ahora que para nosotros, los occidentalitos de a pié, seguro que un poco/bastante de simplicidad nos vendría de perlas. Yo ya soy así de "esencia" (vengo de familia currantes, y llenas de niños, por las dos partes, mi padre fué hijo de una portera y un taxista, y fueron cinco hermanos, y mi madre fué hija postuma de siete, que regentaban un pequeño hostal coruñés, así que... en esas condiciones y en plena postguerra española, jajaja, el minimalismo estaba asegurado!! jejeje).
    En serio, yo recuerdo de toda la vida a mi padre a mi madre, o a mi abuela, cuándo les regalabas algo por su cumple o por navidades, cabreados y dolidos, "pero hija, para que gastas el dinero, no lo necesito..." (yo ahora estoy igual!).
  • editado octubre 2011
    más sobre la esencia yacuana: nunca dan órdenes ni exigen nada a nadie (niños incluidos). Se respetan las decisiones de los niños y ellos aprenden a tener criterio de qué cosas pueden decidir por si mismos y en cuales precisan ayuda. Su necesidad se lo indica. Y tampoco piden unos a otros adultos que hagan lo que ellos quieren.
    También está en su esencia confiar en la sociabilidad de los niños, dan por hecho que son seres sociales así que no tienen que ser educados para ello. Es lo que se espera de ello. Y todos los comportamientos son aceptados sin más.
  • editado octubre 2011
    En lo único que educan es lo de hacerse sus necesidades en la vivienda, es decir es la única domesticación. Creo que nuestro problema viene de que vivimos muy encerrados y por eso estamos tan domesticados. Dentro de casa siempre todo es más dificil que en el campo... y cuantas más posesiones caras se tienen que cuidar, peor.
  • y más: los niños son responsables de si mismo y por eso sufren menos accidentes aunque manejen cosas peligrosas. No se sobreprotege a los niños fisicamente pero tampoco verbalmente. Se habla todo delante de ellos sin quitar aquellos que no podrían comprender ni dulcificar, pues ellos mismo solo comprenden lo que son capaces de comprender (¿se entiende?). Y también cuenta que tampoco se trata de hacerles comprender lo que no pueden comprender. Con los niños se habla poco directamente pero se les deja que escuchen todas las conversaciones entre adultos. Interesante, ¿no?
  • Bueno, y esto que nos encanta: que siempre hay risas entre los yecuana, suelen hacer las labores en grupo y siempre el ambiente es festivo. Y, además, no hay altercados ni discusiones ni entre niños, ni entre adultos ebrios ni nada.
  • Hombreeeee, dónde va a parar!! dónde haya una buena pachangaaaa!! jajaja, lo bueno es que la risa es natural, no se busca, no se compartimenta, nace en cualquier situación y a todas horas... qué bueno!!

    (con respecto a las propiedades y tener que gastar media vida en cuidarlas, mmm, me acuerdo de un dicho de mi abuela "ladran os cans e eu estoume na cama, non hai mellor ben que o de quen non ten nada..." creo la traducción sobra??).
  • Para mi, la esencia yecuana, en realidad, sería la confianza en la naturaleza, saber que si algo no nos gusta es porque es una señal de que algo no está bien. Por ejemplo, un niño que se enfada no es que tenga mal genio sino que indica que algo en su vida se tiene que cambiar. Del mismo modo, si algo nos sienta mal, tenemos que alejarnos de ello, etc. Las sensaciones buenas y malas son nuestra guía, lo que nos da placer o disgusto. Y ningún ser humando está mal hecho, todo comportamiento tiene su razón de ser.
  • que gran verdad =D>
  • Ya dijo alguien que las emociones son completamente necesarias para la supervivencia humana... el problema es que las tenemos dormidas, aniquiladas, y aplastadas... por eso el título del post, jejeje.
  • Hoy me he despertado pensando en algo de los yecuanas. Ellos nunca dicen a nadie cómo tiene que comportarse ni lo que puede o no hacer y tampoco hacen algo que no quieren porque otro se lo pida ni ponen las cosas fáciles a alguien que quiere hacer algo con lo que no están de acuerdo. No lo prohiben pero no lo favorecen.
    No me había dado cuenta lo mucho que me parezco a ellos en esto. Siempre pensé que era un defecto mío no enfrentarme, no defender, no actuar en determinados momentos.. nunca lo había mirado desde esta óptica. Y también pienso en aquello de la no posesividad de los hijos, las madres están ahí para cuando los niños acuden a ellas pero me pregunto qué harán si alguien se mete con sus hijos, ¿se quedarán como yo, paralizadas, sin enfretarse al presunto agresor, observando a ver qué pasay dispuestas a acogerlos si acuden a ellas o serán más leonas? Siempre me he echado en cara no ser leona y, a pesar de ser conjsciente de ello y de estar muy conectada con mis hijos y conmigo misma, sigo sin conseguir serlo, ¿será que no es nuestra naturaleza serlo?
  • es que allí a nadie se le ocurriría meterse con sus hijos. Ni con ella, ni imponer nada a nadie. Por eso no necesitan ser leonas. Es un mundo aparte. Porque a nadie allí se le ocurriría dar muestras de esta falta de respeto hacia otra persona. Eso de aleccionar es muy nuestro.
  • Se me había perdido el hilo...
    Para empezar, un apunte sobre el tema del trabajo. Para mi, "trabajo" es lo que hago a cambio de dinero, muy a menudo con mucho placer, otras veces lo hago y punto.

    Aparte de lo que puede haber comido o fumado esta mujer cuando estuvo allí jajaja, para flipar tanto con el mundo con el que se encontró, creo que todos los temas que se han comentado están muy relacionados: el contacto con la naturaleza, las posesiones, la consciencia de grupo, etc. Interesante inciso de topitogravoski sobre el Papalagi, quizá podría considerarse lectura complentaria del Concepto del Continuum para reflexionar sobre la "occidentalidad" y todo lo material que eso implica.

    Lo que tengo claro es que aquel no es nuestro mundo. Vivimos en una sociedad con un funcionamiento diferente, queramos o no. Si allí tienen cuatro o seis o diez peligros reales que aprender a respetar, aquí tenemos como 100 o 200: los coches, la electricidad, los muebles con sus esquinas, los perros neuróticos, los bancos jajaja...
    Eso es demasiado para adultos, y sobrepara totalmente a la capacidad de un niño de saberse orientar por si mismo en el medio. Es absolutamente necesario que le instruyamos sobre unas cuantas cosas para protegerle física y emocionalmente.

    La vida en grupo resuelve muchísimas dudas que nos acompañan a diario a las personas que vivimos vidas atomizadas. El grupo enseña implícitamente, pone en el sitio, regula, aporta. La vida en la familia nuclear empobrece a las personas en vivencias fundamentales para poder desarrollarse con "naturalidad" en sociedad. Todo eso de los valores de lo que tanto se habla en tantos contextos educativos y sociales, no es más que el punto de desencuentro entre las personas. Como vivimos en vidas atomizadas, separados los unos de los otros, se forman en cada núcleo valores diferentes. Podemos compartir más o menos el grueso de algunos valores, pero a la hora de la verdad es ahí donde se dan los conflictos. En una sociedad tan absolutamente homogenea como la que describe Joan Lidleloff, pues eso es inexistente porque la comunidad está por encima del individuo y todos lo aceptan sin más, lo que implica regirse por los mismos valores y actitudes. Unos aprenden de otros, así de simple.
  • editado octubre 2011
    Podemos aprender de ellos? Supongo que se puede aprender de cualquier cosa si uno está abierto a hacerlo. Lo importante sin embargo es encontrar nuestra propia esencia, esa conexión con nosotros mismos de la que siempre hablamos. Una vez logrado eso, que es un trabajo largo y muy dificil, la mayoría de esas dudas que aparecen a todas horas se esfuman sin más.

    Pongámonos en situación. Un yecuana, ¿qué preocupaciones tiene? ¿como los galos, de que se les caiga el cielo en la cabeza? Bueno, sin guasa... Me imagino que las preocupaciones son propias de la supervivencia, poco más. Eso se va solucionando (o no) sobre la marcha, pero no creo que sea motivo de andar preocupado por si acaso. Carpe diem.
    Nosotros, ¿qué preocupaciones tenemos? no me apetece hacer una lista de mis preocupaciones, que en estos momentos es bastante larga, como la de muchos españoles me temo $-) , pero no solo económicas, también morales. La ventaja de vivir en un estado más primitivo sea quizá la capacidad de tomar las cosas como vienen: temporales, enfermedades, accidentes... Nosotros nos preparamos por si acaso llueve más de la cuenta, por si hace más frío de lo normal, vamos a revisiones al médico o a que nos curen, guardamos comida en la nevera que hay que administrar, tememos infidelidades de la pareja, agresiones hacía los hijos... Y también nos preparamos para contestar o actuar ante ofensas hacia nuestro estilo de vida. Ellos no tienen estos problemas, no hay "estilos de vida"...
  • Algunos apuntes... muchos grandes "filósofos occidentales" han hecho verdaderos tratados sobre la inutilidad del pre-ocuparse, jeje, pero ahí seguimos, pillaos en el día de ayer, y en el día de mañana...(eso sí me parece algo para aprehender de este tipo de comunidades).
    Susutituye "perros neuróticos" por "dueños de perros neuróticos", plis, jajaja, sobre todo porque ya es bastante neurótico considerarse dueño de un perro, jajaja

    Y estando totalmente de acuerdo sobre la pobreza de vivir así, vidas atomizadas, yo sí he visto sitios dónde la comunidad funciona, desde siempre, sobre todo por las difíciles condiciones de vida del lugar, supongo, que hace que la gente tenga que organizarse de otra forma.

    Lo que se pretendía con el post, siempre cambiante, es charlar sobre esa esencia como bien decís, de conexión con uno mismo, con la naturaleza en la medida que se pueda, con esa forma de actuar que tiende a simplificar, a confiar, y a hacer las cosas más llevaderas sin intervenir, sin avasallar, sin dirigir, con el mantra del que "todo fluya"... ahí seguimos!!
  • estaba deseando que se me ocurriera algo para subir este hilo ¡me encanta! y eso que al principio me costo...

    pero lo unico que se me ha ocurrido es ¿alguien lo tiene archivo? creo que este libro merece un sitio en nuestra biblioteca, yo lo he andando buscando sin resultado...

    :-D
  • yo lo tengo en papel. y no tengo tiempo para escaneos :-t es mucho.
  • editado noviembre 2011
    gracias por ir llenando la biblioteca :*
  • Jejeje, ya veo que el otro hilo es petición de este!! genial!!! =D>
  • Ah!! y para continuar, y porque hace un rato que venía pensando en ponerlo aquí, pero no me alcanza el tiempo esta temporada, reflexiono un rato sobre el daño que les hacemos continuamente a los bebés, haciéndoles el centro de toda la atención adulta!! nos acaba de pasar con un peque de 9 meses, que es el benjamín de la familia política, y que lo han traído a conocer a su tatarabuela (abuela de mi pareja) gallega, porque vive en Málaga. Fué horrible!! todo el rato haciéndole todo el mundo monerías al pobre chavalote. Agotador!! veías su carita de agotamiento cada vez que un nuevo miembro de la familia se encargaba de volver a decirle cosas, pedir su atención, darle mil juguetes a ver qué hacía, en vez de dejarlo en paz....fff, fotos comiendo pan, fotos con la abuela, la bisabuela, la tatarabuela... llevarlo a conocer a nosequién, llevarlo a conocer a nosequiénmás... un horror!! y nadie se daba cuenta!! lo ven normal... y yo desde la lejanía miraba para él y me acordaba de esos relajados y tranquilos niños yequanas a los que solo echan un ojo de lejos... y me daban tanta envidia para el pobre Nico... [-O<
  • Si ahora todo son cucamonas, pero dentro de poco, llegara a las reuiniones familiares y el estara fuera jugando en el jardin solo, y los adultos que antes le hacian cucamonas estaran dentro charlando de sus cosas.
  • Iba yo pensando en la complacencia... llevo un par de días pensando en ella. Bueno un par de días llevo un monton!!! pero es ahora cuando va cristalizando en mi mente.
    Y estaba pensando en la complacencia y en la autonomía. En que cada vez que nos levantamos, le visto, en que cuando salimos, le pongo los zapatos... yo le pregunto ¿no te los quieres poner tu? y el no quiere, quiere que se los ponga yo.
    - Me dice: es que mami a ti te gusta ponermelos.
    - Pues no me gusta, pero si quieres te los pongo, le contesto.

    Y yo me digo a mi misma... hasta donde llega la complacencia? y recuerdo el relato en en el que la madre de Casilda la regaña por pedir algo a su hija. ;-)

  • la complacencia no es moneda de cambio, ni tampoco un método.
    No se complace "para que..."

    (¿cual es la historia esta de Casilda?)
  • "Nota del 20 de diciembre del 2010:

    Como parece que mi afirmación de que mis padres no me dieron nunca órdenes carece de credibilidad, añado aquí una pequeña anécdota, que para mí es significativa, por si pudiera ayudar a dicha credibilidad.

    Estaba yo con mi hijo recién nacido y le pedí por favor a mi hija de cinco años, que
    debía estar entretenida jugando con algo, que me trajera una cosa, no recuerdo si un
    jersey o algo por el estilo, que estaba en otra habitación. Mi madre allí presente se
    adelantó a cualquier reacción de mi hija, y dirigiéndome una mirada de reproche que no olvidaré jamás, dijo que cómo era posible que no me diera cuenta de lo que eso
    fastidiaba a los niños, se levantó y fue ella a buscar y traerme lo que le había pedido a
    mi hija. No era ninguna teoría pedagógica ni nada por el estilo; solo la empatía con una
    criatura de cinco años que le salía de dentro. No recuerdo si esas fueron sus palabras
    exactas, pero lo de fastidiar a l@s niñ@s y el reproche de que no me diera cuenta, lo
    recuerdo perfectamente, lo mismo que su mirada, su gesto y su acción de adelantarse a ir a buscar ella lo que yo había pedido. "
  • gracias Adriana. :)
    En este sentido mi madre es igual, no soporta cuando se utiliza a los niños como si fueran sirvientes.

    ¿cual era tu duda Adriana? ¿Tal vez se te pasó por la cabeza que tu niño no tiene suficiente autonomía por tener una madre demasiado servicial? lo digo porque estamos en el hilo de la esencia yekuana ...
    ;-)
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