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Comentarios

  • Yo a estas reflexiones, búsquedas, como a muchas otras, mi querido watson, he llegado tarde. Hemos pandado con todo el lote y no sabemos porqué... y para esto no existe "desvacunación", que es lo jorobado. Es lo que tiene ser gallega, estar en medio de la escalera que nunca se sabe si se sube o se baja, jajaja... estaré atenta, sin embargo a los comentarios para enterarme bien.
  • personalmente y al margen de estudios y estadísticas, sólo ver como el
    mercantilismo esta claramente por encima del bien de la gente, me hace
    rechazar de plano su "ayuda"
    como esto ya es casi cuestión de fe, lo que apoya mi fe es el
    convencimiento que la higiene acabó con muchas enfermedades, no los
    antibióticos ni las vacunas.
    Y el concepto de la ciencia medica de que por mala suerte un virus
    ataca en contraposición al concepto del estado del milieu corporal como causa de la
    enfermedad, por supuesto
  • editado febrero 2011
    Esto lo dijo hasta Pasteur. Es evidente. Pero claro, business is business.
    Hay muchas pruebas cientificas precisamente que apoyan la no vacunación. Quien precise más información para tomar sus decisiones conscientemente puede visitar
    http://www.vacunacionlibre.org/
    (y por el otro lado cualquier laboratoria farmaceutico ;-) )
    Como dice Marta no existe la "desvacunación" (ni la "descesarisación"), pero el ser humano es un bicho fuerte.
    Y aquí: una víctima de vacunaciones que sobrevivió. :)>-
    Pero precisamene por eso, y por la mucha información que tenemos: NO GRACIAS.
    La leche materna es la mejor vacuna para un bebé.
  • editado febrero 2011
    "La leche materna es la mejor vacuna para un bebé".
    ^:)^
  • Un video de Xavier Uriarte :
  • editado febrero 2011
    :-bd
  • editado marzo 2011
    Otro buen video sobre vacunas "Vacunación, la verdad oculta":
    http://nurules.over-blog.com/article-27141073.html
  • editado marzo 2011
    Sobre la vacuna antitetánica:



    VACUNA TETANOS - DRA FRANÇOISE JOET from MIZAR-PETRUS on Vimeo.

  • editado marzo 2011
    Juan Manuel, es justo lo que queria comentar hoy, es realmente conmovedor, uno no puede no imaginarse a su hij@ en esa situación, por lo menos yo!! Copio el principio.

    Aqui el blog de la familia con más información sobre autismo:
    http://elviajedevuelta.blogspot.es/
    El autismo es tratable. La recuperación es posible.

    Este blog narra la historia de una familia que un día se enfrentó al difícil diagnóstico de un Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) y que hoy puede contar la recuperación de su hijo gracias a la Biomedicina. Pretende ser una luz en el camino de tantos padres perdidos que hoy en día viven una historia similar. Pretende transmitir un mensaje de esperanza contando la otra cara del autismo, ésa a la que la medicina oficial sigue dando la espalda.


    NUESTRA HISTORIA

    Un bebé feliz

    Dani, mi segundo hijo, nació el 9 de abril de 2008, en un precioso parto donde viví la emoción de verlo llegar al mundo desde mi total plenitud y madurez como madre. Fue un niño macrosómico: pesó 4 kilos 300 gramos. El parto fue largo y costoso, y en algún momento se tiñó el líquido y se pensó en intervenir con oxígeno. Pero finalmente, Dani eligió salir y nació sin cesárea ni intervención con fórceps o ventosas. Salió y lloró como un gran guerrero, librando su primera gran batalla.

    Su primer año de vida transcurrió con total normalidad en cuanto a su desarrollo psicomotor y cognitivo (sus dolencias bronquiales merecen un relato aparte). Era un niño extremadamente alegre, expansivo, risueño (le faltaban horas al día para reírse a carcajadas), comunicativo, juguetón, social y, sobre todo, muy cariñoso y afectivo. Llamaba la atención su sonrisa, su búsqueda de una caricia, su despierta mirada a todo lo que le rodeaba.

    A nivel motor fue cumpliendo todas las etapas de su desarrollo como cualquier niño de su edad: levantar el tronco, sostener la cabeza, gatear, quedar erguido…A nivel intelectual, iba respondiendo con total curiosidad a todos los estímulos de su entorno. Y a la misma edad que otros bebés, llegó su pre-lenguaje, el juego con su voz, sus primeros balbuceos, sus primeras sílabas, sus primeras palabras…

    Dani estaba entre nosotros. Y su mundo y el nuestro eran el mismo. Dani estaba tan conectado a su entorno como un árbol a la tierra.



    El viaje de ida

    Un día (no se sabe exactamente cuál) todo cambió. Es difícil poner fecha al cambio, porque no ocurre de golpe. Sí recuerdas el día en que, por primera vez, te paras, tomas aire y te atreves a preguntarte a ti misma si todo va bien. Recuerdas “la época” en que se inician las sospechas. Recuerdas momentos y fragmentos: el inicio del viaje de ida hacia lo desconocido.

    Fue en el verano de 2009. Habíamos ido a veranear en familia a un apartamento en la costa, en el sur de la isla. En aquel entonces, Dani aún reía, jugaba, conectaba, disfrutaba de sus primeros baños en la piscina y en la playa. Pero a finales del mes de julio volvimos un día a la capital para acudir a su pediatra: fiel a su cita con el calendario vacunal, le tocaba la vacuna triple vírica de los 15 meses (sarampión, rubéola, paperas).

    A los diez días de haberle administrado el pinchazo, estando de nuevo en el apartamento de verano, despertó una noche ardiendo en una fiebre altísima. Mi marido salió con él en brazos hacia urgencias, casi con el pijama aún puesto, y tras evaluarlo no hallaron en él nada significativo que hiciera pensar en ninguna infección (no tenía enrojecimiento de garganta, ni roncus pulmonar, ni inflamación en los oídos, ni signos de proceso catarral). Pensamos que podría tratarse de la GRIPE A, cuya aparición en aquellos días se encontraba en pleno auge mediático. Pero la fiebre, tal cual vino, se marchó. Y nunca volvimos a darle más importancia al episodio.

    Al regreso de aquel verano, y tras retomar la rutina de la vida post-vacacional, se asomaron los primeros cambios en la vida del niño. Comencé a notarlo “distinto”: más distante, más irritable, más irascible…Poco a poco empecé a sentir un cambio drástico en su alegre carácter de siempre, en su dulce forma de ser, en su humor…De ser un niño que sonreía a todas horas, comenzó a mostrarse molesto, enfadado, enrabietado por todo…De ser un niño dulce empezó a mostrase árido e indiferente…Su vida comenzó a volverse “rutinaria”…No admitía cambios. Quería hacer siempre lo mismo. De forma obsesiva. Desarrolló un carácter inflexible hacia todo lo que no coincidía con su extraño y limitado catálogo de intereses. Y empezaron las rabietas. Las tardes en casa repetían diariamente el mismo esquema de pataletas sin motivo aparente. Unas rabietas desproporcionadas e inexplicables. Le proponíamos juegos y él lloraba. Lo subíamos a su habitación para que se divirtiera con todo lo que hasta ahora había formado parte de su mundo, y él se resistía. Tanto lloraba y se enfurecía que teníamos que colocarlo sobre una alfombra de goma para evitar que se lanzara contra el piso y se golpeara la cabeza. Al principio pensé que venía muy cansado de la guardería, que no estaba haciendo bien la siesta. Pero cuando las rabietas comenzaron a acompañarse de conductas ritualistas y carentes de funcionalidad, se me encendieron todas las alarmas.



    Adiós al juego

    Dani acudía por aquellos días a una guardería donde, a través de un sistema de vigilancia por cámaras conectadas al ordenador, se podía seguir al niño desde casa. Yo casi nunca podía verlo, porque estaba trabajando. Pero mi madre, que sí vigilaba al niño cada día, fue la primera persona en advertirme que se pasaba la mañana dando vueltas alrededor de una columna sin apenas hacer nada más. Aquella primera señal me sacudió el corazón.

    Vinieron muchas otras señales. La primera de ellas, su falta de interés por todos sus juguetes habituales. La segunda, su obsesión por los cochecitos. Eran los únicos objetos que admitía. No es que le interesara jugar con ellos para hacer carreras, subir y bajar pistas o imitar el sonido del motor o la sirena. Lo único que le interesaba era moverlos de un lado a otro con la mirada perdida: se ponía de rodillas frente a una mesa o un mueble, y movía un coche hacia delante y hacia atrás, una y otra vez, una y otra vez, durante horas, horas, horas…Como las astas de un ventilador. Como las olas del mar meciéndose sin más explicaciones. Otras veces los colocaba en fila: uno detrás de otro, minuciosamente, con una precisión asombrosa, sin cometer errores en su perfecta colocación. O abría y cerraba las puertecitas del vehículo. O miraba sus ruedas y las hacía girar, mientras quedaba embelesado en ese movimiento. Y en ese viaje hacia ninguna parte se perdía, ya no estaba entre nosotros, ya no estaba conmigo. Lo llamaba, y no respondía a su nombre. Intentaba devolverlo a nuestro mundo con algún otro estímulo (un sonido fuerte, por ejemplo) y fracasaba en el intento. “¿Dónde está Dani?”, empecé a preguntarme a mí misma, con una voz débil, todavía solitaria, todavía sólo mía (lleva mucho tiempo compartir esto en voz alta).



  • El silencio toma nuestras vidas

    Y un día me di cuenta de lo más brutal de todo: el silencio. ¿Dónde estaba la alegre voz de mi hijo? ¿A dónde habían ido a parar sus primeras palabras? Ese día te despiertas de verdad y te das cuenta de que tu hijo YA NO habla. Ha caído en una mudez absoluta. Olvidó el lenguaje que tenía, se lo tragó el mismo sumidero que lo está absorbiendo a él…Y entonces corres a rebuscar en los cajones de la cómoda donde guardas todos las cintas de vídeo que le grabaste meses atrás…Y las pones y las revives sólo para convencerte a ti misma de que no estás loca, de que tus recuerdos son certeros, de que efectivamente tu hijo hablaba, de que ciertamente reía a carcajadas y tenía lenguaje, y decía “mamá”, “papá”, “agua” y “ajó”, como todos los demás bebés…Y vuelves a preguntarte: “¿Dónde estás, Dani?” “¿Hacia dónde te estás marchando?”



    Un cerebro drogado

    Hay muchos otros recuerdos del inicio de aquel viaje hacia la pesadilla que me acompañarán toda la vida. Recuerdo su particular manera de llorar cuando se enfadaba. Comenzó a emitir un llanto extraño, que salía de alguna profunda y desconocida entraña, un llanto hueco, como el eco en una cueva, más parecido al de un animal, o al de una extraña criatura, que al de un bebé. Cuando lo oía llorar así me asustaba. No lo reconocía. Ahora sé que quien lloraba no era mi hijo, sino un cerebro drogado. Pero me quedaba aún mucho camino para averiguarlo.

    Recuerdo especialmente una tarde en que hacía mucho calor y estábamos en la azotea de casa. Le habíamos preparado la pequeña piscina que a veces llenamos en los días de buen tiempo. El piso de la azotea se había recalentado y estaba ardiendo. Era imposible caminar descalzo por encima de aquel suelo sin achicharrarse la planta de los pies. Y, sin embargo, de pronto, pude ver cómo mi hijo caminaba sobre aquel fuego como lo haría un fakir sobre una alfombra de clavos. Como si nada…Allí estaba él, paradito encima del piso, sin inmutarse. Corrí a cogerlo en brazos, toqué la planta de sus piececillos enrojecidos. Ardían. Me apresuré a meterlo en el agua. Quedé muy impresionada con aquel episodio. Y, de hecho, tanto me dolió que jamás lo compartí ni lo hablé con nadie, ni siquiera con mi marido, al que no quería hacer sufrir. Cuando los especialistas alguna vez me preguntaron si había notado algún tipo de insensibilidad al dolor en Dani, nunca dije nada, no sé si por miedo a la confirmación del diagnóstico o vete a saber por qué “irracional” motivo…De hecho, es la primera vez que lo verbalizo, que le doy forma a mi miedo y lo expreso en voz alta.





    Días de angustia

    Recuerdo igualmente a Dani apegado a sus “objetos”, tratando de cargar consigo 10 o 15 cochecitos a la vez que, por supuesto, acababan en el suelo. Y lo recuerdo sentado en su sillita en un estado de extrema pasividad, con la mirada clavada en el televisor, sin atender a nada más, completamente hipnotizado, como el que está drogado, sin contacto ocular, sin respuesta a mi voz, a mis intentos de contactar con él. A veces llegaba de la calle y corría a abrazarlo, a besarlo. Pero él ni me miraba. Permanecía impasible mirando el televisor, como si yo no estuviera allí.

    Por aquella época, su única manera de comunicarse consistía en cogernos de la mano y llevarnos por la casa hasta el lugar donde quería ir, hasta el objeto que solicitaba coger. Luego supe que aquella señal era lo que los especialistas llaman “el uso instrumental del adulto”. Aún no señalaba. Nos utilizaba a nosotros como dedo índice de sus intereses. Y ése era el máximo vínculo comunicativo que lograba establecer.

    Otro recuerdo que guardo de aquellos angustiosos días era su compulsiva forma de comer. Siempre fue un niño de buen comer, con un apetito asombroso, un niño que no le hacía ascos a nada. Sin embargo, comenzó a desarrollar una extraña forma de ingerir los alimentos, que no me parecía “normal”. Se lanzaba al plato y quería meterse en la boca toda la comida al mismo tiempo, sin masticación, sin orden, sin pausa, sin descanso, como un animal adicto y hambriento…No permitía que tú intervinieras para tratar de evitar que se ahogara. Si no lo detenías, podía meterse veinte pedazos de comida a la vez. Y casi siempre el episodio terminaba en una explosiva rabieta.



    Qué está ocurriendo

    Un día te despiertas y te dices a ti misma que algo está ocurriendo, que debes empezar a darle forma a tus miedos, debes darle voz a tu angustia, debes verbalizar, averiguar, preguntar, compartir…

    Lo primero que hago es consultar en Internet. Me encuentro con dos palabras clave que cambian mi vida: “retraso madurativo”. Es un hilo del que tiro y descubro toda una madeja. Tropiezo con el blog de una gran madre, una gran mujer: Rosina Urialde. Le escribo un e-mail contándole mis miedos y sospechas, y apenas tarda unas horas en contestarme (¡Gracias, Rosina, por aquel primer correo que abre mis ojos!). Es la primera persona que me habla de la necesidad de consultar a un especialista del desarrollo infantil, que me habla de terapias, de “autismo”, que incluso me menciona algo aún completamente desconocido para mí: una dieta especial, sin gluten ni caseína, que puede ayudar a mi hijo. Aún estoy lejos de todo eso. Pero ese primer e-mail me sitúa en un camino nuevo que transforma mi vida.

    Lo segundo que hago es contactar con la guardería del niño para saber más de su comportamiento allí y conocer la opinión de sus educadoras. Mi marido y yo nos reunimos con la directora del centro, que nos confirma un retraso motor y cognitivo en Dani. La psicóloga del centro lo evalúa y también observa que no socializa adecuadamente, que no responde a los estímulos, que no gira la cabeza ni al oír su nombre ni ante ningún sonido estrepitoso. Me recomiendan comenzar con las pruebas del oído para descartar un problema de sordera (aunque yo sé de sobra que Dani no es sordo; cuando escucha la melodía de sus dibujos animados preferidos, acude corriendo frente al televisor desde cualquier otra estancia de la casa).

    Lo tercero que hago es llamar a Silvia, mi mejor amiga de la infancia. Es psicopedagoga y tiene mucha experiencia en necesidades educativas especiales. Inmediatamente responde a mi llamada y acude a casa para ver al niño en su ambiente más espontáneo. Dani apenas mantiene con ella contacto ocular. Mi amiga observa cómo nos lleva de la mano por la casa para comunicarse. Es testigo de su absoluta mudez, de su total ausencia de emisión de sonidos.

    Ese día es decisivo para mí. Conozco a Silvia desde los ocho años de edad. Ha sido mi amiga del alma y algo más que una hermana. Sé leer en su mirada y en su corazón. Y aquella tarde intuyo que es más lo que se guarda para sí misma y se calla que lo que me cuenta. Su silencio está cargado de información y es más explícito que sus palabras. No desea hacerme daño, pero sé que ha visto “cosas feas” que no se atreve a confesarme en voz alta. Cuando le pregunto si Dani es autista, me dice que desde luego no ve un autismo kanneriano, pero que hay “algunas cositas” que debemos descartar y que lo mejor será ir al pediatra para comenzar con algunas pruebas cuanto antes. Aquella noche, al acostarme, siento el peso del mundo triturándome el alma. Una losa terrorífica cae sobre mi pecho y me impide respirar. Tengo miedo. Pero eso no es lo importante ahora. No es el momento de dejarme vencer.
  • Tengo que hacer otro comentario sobre la falta de interés, que tienen todos lo médicos alópatas que menciona, que ha visitado y que han seguido de alguna manera la evolución de su hijo, cuando por fin viene con la solución, mostrando a su hijo recuperandose, vuelta a la vida. Me parece increíble que no quieran ver que hay opciones, por no ser de medicina "convencional". Es triste pero es así...
  • Terrible.
    Tengo un sobrino autista.
    Tengo un sobrino autista, que es tratado por super especialistas aplicando el modelo conductista. El chantaje emocional es brutal. Lo ves todo eso y lloras.
    Tengo una hermana que trabaja con autistas en un colegio de educación especial.
    Este verano discutimos muuuucho sobre el autismo.
    Estoy agotada de ser marciana.
  • Poco a poco la verdad irá saliendo a la luz, poco a poco las madres y padres se harán responsables de la salud y bienestar de sus hijos. No te agotes, no... que cuantos más seamos más facilmente cambiará el mundo a mejor.
    Habría que poner la historia del centeavo mono.
  • Estoy de acuerdo con Manou, es poco a poco. Quisiéramos que fuera mas rápido, pero no es así, es poco a poco, se va trasmitiendo y según va calando surte efecto.

    Yo intento discutir lo menos posible, expongo como lo veo, y dejo que cale en el otro, si tiene que ser así, sino, acepto que cada uno tiene su camino. Y aunque a veces agota, no se puede hacer otra cosa, debo respetar el camino de cada uno, igual que quiero que se haga con el mío.

    Es verdad que a veces frusta esto de ser marciano, pero no quiero ser otra cosa, ya que ser marciano para mi es estar abierto a escuchar, a comprender, a aceptar.
  • editado marzo 2011
    Más que una aldea virtual, esto parece un "planeta" virtual 8->
  • Es un descanso tener un planeta virtual :)
  • Nos han llamado un par de veces de algun centro de salud para comprobar que Evelyn ha recibido todas las vacunas que "le toca" porque tienen archivado aqui lo de los 3 años, pero no las que recibió en Valladolid a los 18 meses. De momento solamente nos han preguntado por lo de los 18 meses pero no hicimos lo de los 6 años entonces a ver que les contesto si meten presion. Alguien mas ha recibido llamadas?
  • pues nosotros ayer recibimos una llamada para un control pediatrico, y para "poner al día las vacunas".
    Es que no conocen al niño, a sus 9 años y viviendo desde hace 5 en este pueblo solo visitamos la doctora en dos urgencias.
    (la última hace dos años, que es cuando Axel tenía mucha tos de noche. Allí fue forzado y maltratado por un enfermero que le agarró las piernas cuando nos dimos la vuelta y le sostuvo el inhalador a la fuerza a pesar de que el niño protestaba, diciendo que no podía respirar con eso. Protestamos, le tranquilizamos y nos fuimos. Tuvimos que pagar un médico privado, como de costumbre.)

    A la enfermera ya le dije por teléfono que no vacunamos y ya está. Y para el control pediatrico vamos a ir porque no hay razón para no hacerlo y que le mirén la vista, el peso etc.
    Es un chico sanisimo, la lactancia materna prolongada es la mejor vacuna.

    ya os contaré, pero no creo que pase nada. Estamos muy seguros de lo que hacemos. Es legal no vacunar, solo una orden judicial puede cambiarlo y eso también habría que verlo.

    Lo que puedes contestar es la verdad, pues estás en tu derecho.
    Informate en la liga para la libre vacunación.

  • Nosotros no existimos. A Aaron solo lo llevamos recién nacido al pediatra por la prueba del talón y otra vez mas. Luego decidimos que no teníamos ninguna necesidad de llevarlo excepto hubiera estado mal.
    Y hasta ahora todo lo que ha tenido es muy leve, fiebre, algo de tos y algo de mocos, que lo soluciono yo.
    Alguna vez lo llevo al naturopata que voy yo, por que le eche un vistazo. Y cuando ha estado con granos o alguna otra cosilla. Con el me entiendo y estamos en la misma honda.
    Estoy de acuerdo con Airenita, de si llaman decirles que no quiero vacunarlo y ya esta. Eso fue lo que le dijimos al pediatra en la segunda consulta.
  • nosotros no vacunamos al tercero ni lo haremos a la cuarta. Un dato que nos ayudó a decidir fue saber que el colectivo que menos vacuna es el que trabaja en sanidad!!!! y haceunos 6 años que no vamos a revisiones.
  • yo llevo a mis chavales a revisión porque no está de más un chequeo cada par de años, pero siempre alerta y teniendo bien claro mi derecho a ser atendido hasta donde yo quiero.
  • RedRed
    editado mayo 2011
    Gracias a todos! Estoy mas tranquila. Es que a veces me pongo nerviosa. Mis suegros trabajan los dos en sanidad (y no son para nada de los que no vacunan) y a veces siento presion de todos los lados!
  • Marta, solo quería decir que hay medicos homehopatas que ponen contra vacunas naturales, e incluso tienes tambien la terapia de biomagnetismo que revierte los efectos de los medicamentos, o eso dicen. Todavía no lo tengo investigado pero como estoy haciendo otro tipo de terapia energetica no puedo contarte nada más.
    Ya te cuento puesto que lo tengo en mi lista de pendientes
  • Estuve ojeando el foro de la Liga para la Libertad de Vacunación buscando el informe sarampión y os comparto ese hilo muy agudo sobre el ultimo libro de Carlos Gonzalez, el gurú de crianza, que ya no sabe por donde tirar para vender algo. Promocionando las vacunas y con unos argumentos que dan pena. (el libro no lo he leído y no pienso hacerlo, con la entrevista me basta)
    http://www.matiza.org/t/viewtopic.php?t=1018

    más sobre las vacunas:
    http://www.matiza.org/t/viewtopic.php?t=1022
    http://www.matiza.org/t/viewtopic.php?t=1034
    http://www.matiza.org/t/viewtopic.php?t=997
  • muy buen video informativo:

  • Hola,
    Tristán no está vacunado. Tenemos mucha presión del médico cada vez que vamos..que son pocas y no por causa de mi hijo.
    El caso es qeu es una decisión consciente que renovamos cada cierto tiempo, leyendo e informándonos.
    La única pregunta que se nos presenta es : que pasaría si por ejemplo Tristán cogiera una de estas enfermedades???Vamos al médico??La respuesta, claro, es NO. Entonces?? A nuestro médico homeópata?? No creo qeu tenga la suficiente experiencia en esto de la vacunación y digamos qeu ella no esá siempre disponible. A parte de ser la único médico homeópata en la ciudad donde vivimos.
    Me entra un poco de pánico verme en esa situación y no saber dónde acudir y sentirnos solos.
    Estamos inverstigando alguna "asociación aquí o grupo de gente que no vacuna".

    Con vuestra sabiduria y experiencia. Cómo experimentáis vosotros esta decisión? Estáis en algún grupo?
    Gracias
  • editado noviembre 2011
    Supongo que a los de vacunacion libre ya les conoces, son los unicos que conozco yo http://www.vacunacionlibre.org/quien.htm

    Se que en Francia se hacen vacunas homehopaticas.... has probado con eso? por cierto de que provincia eres, igual alguien conoce a alguien ....
  • Sobre todo Patricia, tienes que ver que dice la legislación sobre este tema en el país en el que resides y a base de eso hablar con tus medicos.
    Yo, aquí, no veo necesidad de grupo para eso, sinceramente, a nivel individual, como hay grupos de crianza, lactancia etc.
    Ahora sí, el que exista la liga para la libertad de vacunación, que se hagan estudios, congresos, que se denuncien los abusos en este campo es muy bueno y lo aplaudo y apoyo.

    No todos los médicos homeopatas están en contra de las vacunas, yo de quien más presión recibí fue de los homeopatas en Francia. Son quienes se escandalizaron de que no vacunasemos al bebe contra el sarampión. Cambiamos de médico, a veces vale la pena buscar aunque sea más lejos. Tampoco va uno allí todos los días, pero el trato y las convicciones del médico deben agradar a los padres hasta el punto de confiar en el la salud de su hijo.
  • hasta el punto de confiar en el la salud de su hijo
    =D>
  • Aquí la vacunación es libre...pero claro, está el médico. Vamos poco, casi nada y sin Tristán. Ella todavía se acuerda de si hemos vacunado a Tristán o no...y saca el tema...
    Aquí no tengo grupo de crianza y nada por el estilo...y estamos un poco solos en esa decisión. Nos hemos hecho socios de una asociaciónn y al menos podemos preguntar, informarnos o lo que sea.
    Lo que está claro es que hay que estar rodeado de personas que están en la misma ola...si no es muy difícil.
  • hay gente en todas partes Patricia, es cuestión de seguir buscando, sobre todo porque Tristán crece y necesitará referencias cercanas de amigos criados como el , por decirlo de alguna manera. Espero que pronto te sentirás más acompañada, y de momento al menos estamos aquí, para apoyarte desde lejos. >:D<
  • vuelve el tema de las vacunas en este artículo: http://www.migueljara.com/2012/01/21/el-mito-de-la-caja-de-pandora-o-la-inmunidad-de-grupo/

    Es sobre el mito de la inmunidad de grupo.
  • editado junio 2012

    Soy Salymar( otra vez se me olvidó cambiarlo upps)
    Hola !
    Retomo este hilo para preguntaros si habeis leído algún libro la vacunación, los peligros.En fin me he metido en La liga por la vacunación libre". Vereis a mí no me queda claro nada. Mi hija está vacunada ( por miedo) hasta los 18 meses, le dio reacción...granitos y yo no quise saber más del tema.Pero me da la sensación por todo lo que he visto en la red de que no se explica(se nombra solo) de un punto que considero muy importante y es la evolución natural de las enfermedades.
    Estas son mis dudas:
    * De acuerdo en que no nos inmunizan de por vida y considero que hay enfermedades tipo varicela ( que yo pasé de 15 años) que no son mortales, pero hay otras mucho más serias:poliomielitis,por ejemplo ,¿creeis que la vacunación en los años 50 ó 60 no ha ayudado a que ahora no sea "tan común en España?.
    *Hablan por ahí de que las enfermedades se erradican ¿es gracias a la vacunación?
    *está claro que tiene efectos secundarios muy graves o mortales, pero ¿por qué? Quizá porque esta´fabricadas deficientemente?

    Os pregunto,porque no encuentro esta información en la red. Todos hablan de lo mismo, que si la gripeA , la del papiloma.¿pero ninguna vacuna nos ha ayudado??Qué se está debatiendo??
    Por favor, si sabeis de esto ilustradme :D , porque estoy perdida y empeñada en saber la verdad. He leído lo de la inmunidad de grupo, y solo se consigue si pasas la enfermedad...y si es mortal ¿qué hacemos?.,
    Gracias
  • Para mi, el libro que mejor trata este tema es el de "Vacunaciones sistemáticas en cuestión" de Juan Manuel Marín Olmos. No lo he terminado de leer pero me encanta su linea de argumentación. Es un libro escrito de forma reflexiva y pausada, aporta muchísimos datos y no cae en la radicalidad de otros autores (tanto de un bando como de otro, que a veces terminan mareando de tanta crítica). 
  • Y el comentario de Salymar me hace volver a mi tema recurrente.
    ¿Qué es peor el remedio o la enfermedad?
    :|
  • Cuando yo me he planteado esto he llegado a la conclusión de que prefiero la enfermedad que no se si se va a dar antes que los efectos secundarios conocidos y desconocidos del remedio. Prefiero arriesgarme a tener una enfermedad que puedo tenerla o no tenerla a arriesgarme a tener esa enfermedad por habermela inoculado a traves de una vacuna ( es cierto que puede que no la desarrolle, pero ¿Y si la desarrollo?) prefiero sufrir el sarampión e inmunizarme realmente para toda la vida que vacunarme y seguir teniendo el riesgo de padecer la enfermedad y ya no inmunizarme para toda la vida. Prefiero que mi cuerpo se las vea con una enfermedad que con tres a la vez como ocurre con la triple virica. Quiero desarrollar anticuerpos que luego pueda pasar a mis hijos a traves de la lactancia para que su inmunización sea natural. No quiero que utilicen a mi hija como conejillo de indias, no quiero que experimenten con ella. ¿Porque se les ponen a los bebes toda esa cantidad de vacunas cuando se sabe que su sistema inmunológico no esta desarrollado?¿Por que se administran vacunas que años despues se retiran por demostrarse la cantidad de efectos secundarios que presentan o por no ser efectivas?¿Por que la cantidad de vacunas que se administran a los niños ha aumentado de la forma que lo ha hecho?¿por que se administran vacunas de forma sistemática sin comprobar el estado de salud general de niño? No me interesa el remedio, creo que sus criterios son económicos, no me fió de ellos.

    Cuando le dije al pediatra que no iba a vacunar a Aitana, pregunto que por que, le dije que me había informado y no me convencían los riesgos. No dijo nada mas. Cuando me lo pregunto la enfermera, intento meterme miedo y me dijo que eso lo haría bajo mi responsabilidad a lo que yo respondí que por supuesto, que era mi hija y que estaba bajo mi responsabilidad ¿Acaso si la vacuno ella va a asumir la responsabilidad de los posibles riesgos o eso también lo asumo yo? Pues en ese caso yo escojo que riegos voy a asumir, pues en esta vida no hay nada carente de riesgos, por lo que toca escoger cuales queremos correr, o al menos, asi lo veo yo.
  • Por cierto, a nosotros cuando nos llegó a la casa la hojita verde de la inoculación de la vacuna de la hepatitis B (la única que hemos puesto) venía un cuadrito para que firmara el sanitario responsable de la vacunación, ¡¡ y estaba vacío, sin firmar!!. Por supuesto que nosotros, los padres, somos los únicos responsables tanto de no vacunar como de vacunar, ellos se lavarán las manos siempre. 
  • Muchas gracias, estoy más tranquila y convencida...estuve viendo el video de la verdad oculta..Está bien, no lo he terminado.
    :-*
  • Hay enfermedades de reciente aparición que están directamente ligadas al uso de vacunas. La de mi hijo por ejemplo, entre muchas otras, es una de ellas.
    Los médicos no me hablaron en contra de las vacunas. Me dijeron "no le pongas ninguna vacuna". Cuando les dije que no estaba correctamente vacunado, solo lo había vacunado hasta los 3 años (de lo cual e arrepiento, pero las presiones pudieron más que yo) comentaron "mejor, no se te ocurra ponerle las que le faltan"
  • editado junio 2012
    Bueno, seré venusiano entre marcianos, haré de contrapeso, pues comparto en gran medida la opinión de Carlos González (alguna crítica puedo hacer al documento que adjunto, pero en líneas generales, comparto su visión). Carlos González, recuerdo, ha sido uno de los promotores de la lactancia materna y se ha enfrentado a los popes de la psicología neofascista del "duermete niño" conductista... su libro "bésame mucho" me ha servido de sostén argumental para defender incluso el colecho... 

    Ahora estoy de nuevo con él (respetando absolutamente a quien no lo comparta, of course)... Mientras la postura de la "no vacunación" sea minoría no hay problema... porque de ser mayoría la situación sería cualitativamente distinta.

    Recuerdo que en una de las charlas de La Serrada, en el foro, se le metió mucha caña por haber defendido las vacunas... él ha optado por contestar con sus argumentos en un libro.. cuando consiga el pdf lo cuelgo, de momento traigo su opinión, resumiditamente y en un artículo un poco comme ci comme ça en su estilo, pero comparto su contenido:

    Salud (nunca mejor dicho).

  • Yo he leído besame mucho y mi niño no me come y me gustaron mucho. Sobre lactancia no leí, no me hizo falta, tenia informacion de primera mano y es mejor que cualquier libro. Sobre vacunas he leído y he ido a charlas, aparte de la "informacion de primera mano" que tambien he tenido en este caso.

    El libro de Carlos González sobre vacunas leí el prologo y no me gusto nada el tono, muy agresivo, demasiados ataques demasiado personalizados contra personas que si llevan años estudiando y trabajando sobre las vacunas. Ademas vi algunas inexactitudes que tampoco me gustaron nada. Leo su articulo y sigo viendo cosas que no me convencen. Si que en algun momento me pregunto, ¿Quien tiene razón?, pero acto seguido pienso en las consecuencias que puede tener una vacuna sobre la salud de mi hija y las consecuencias de una enfermedad y sigo pensando lo mismo, ambas pueden ser fatales (que se lo digan a las niñas que les pusieron las vacunas del papiloma y tuvieron efecto adversos bestiales). prefiero no arriesgar con la vacuna.

    La inmunización de grupo presupone, o al menos asi me parece a mi muchas veces, que hay que sacrificar algunos individuos para que se beneficie el grupo, es decir, que si, que puede que algunos individuos sufran efectos adversos debido a la vacuna, pero que es el precio que hay que pagar para que el resto se encuentren protegidos. Pues yo lo siento, pero yo no quiero correr el riesgo de que mi hija sea ese individuo.

    No voy a decirle a nadie que no vacune, yo solo cuento como lo veo yo. Es posible que este influenciada por el hecho de que no me fió de los intereses altruistas de las farmacéuticas, grupos de presión y politicos, que no dudan ni un segundo en vendernos al mejor postor con tal de sacar réditos personales, ¿Por que en este caso iba a ser diferente?¿Quien puede asegurar que no manipulan los estudios para que salgan favorables a las vacunas?¿Quien me puede asegurar que no mienten igual que lo hacen en otros muchos casos como los famosos informes sobre armas de destrucción masiva en Irak?son capaces de mentir para comenzar una guerra, con una fuerte oposicion popular y no nos van a mentir en algo que esta mayoritariamente aceptado por lo que no es tan difícil seguir manteniendo una situación que les deja buenos dineros?

    Soy muy desordenada leyendo y lo hago para mi por lo que luego me cuesta citar o ser muy precisa, pero creo recordar que cuando se comenzó a vacunar de la polio los casos aumentaron exageradamente y en la población vacunada, es decir, a raíz de esta. Se debía a que el virus estaba solo dormido (o algo asi, no soy medico ni nada parecido, perdón por la terminología) por lo que segun como estuviese tu organismo se activaba y te causaba la enfermedad. Vamos, un pan como dos tortas. Con el tiempo cambiaron la vacuna por otra al considerar la primera como poco segura ¿Que paso con esas personas que sufrieron las enfermedad por la vacuna? Dos palmaditas en las espalda y lo sentimos mucho chaval, pero ya no tiene remedio.

    Bueno, tampoco quiero entrar en un debate sobre este tema, no me siento preparada para ello, pero creo que es fácil manejarnos a traves de nuestros miedos y ¿Quien no tiene miedo a ver sufrir a un hijo? Solo que unos tenemos mas miedo a unas cosas y otros a otras. Puede que sea una reflexión un tanto simplista, no lo niego.
  • Como muestra un botón

    Carlos González dice:
    "Es malo poner tantas vacunas juntas". ¡¡FALSO!!

    Antes de usar masivamente cualquier vacuna se han hecho numerosos estudios durante décadas, en el laboratorio, en animales y en voluntarios adultos para comprobar su eficacia y su seguridad. Y antes de juntar una nueva vacuna con otras ya existentes, para administrarlas al mismo tiempo, se tienen que volver a hacer nuevos estudios, para demostrar que juntas son igual de eficaces y tienen tan pocos efectos secundarios como separadas.

    Leamos un articulo de El País sobre la vacuna del Papiloma:
    http://elpais.com/diario/2009/02/17/salud/1234825202_850215.html

    Mi conclusión es:
    -Carlos no se ha informado demasiado bien en este sentido o las Farmacéuticas se han saltado los protocolos de actuación sin avisarlo para que pueda rectificar sus tajantes afirmaciones.
    -Carlos sabrá mucho de crianza y de lactancia, pero de vacunas..., me entran dudas (no solo por esto, que conste, pero es muy tarde y ya no tengo mas tiempo)
    -Tras la muerte de 20 chicas a raíz de ser vacunadas yo no vacunaría nunca a mi hija (al menos de esta) porque ademas nadie va a reconocerme que se ha debido a la vacuna, pues lo primero son los business, y "como no se puede demostrar que es debido a la vacuna...", pues blanco y en botella: ¡¡¡ajito, chaval!!

    Ahora lo dejo que para no querer entrar en debate ya he dicho demasiado, Jeje. I-)
  • Pues a mi el prólogo de este libro, y coincido con Ruth,  me pareció sarcástico, agresivo y destructivo. He estado buscando una entrevista que le hizo Julia Otero a raiz de la publicación de este libro y parece que la han quitado, una lástima. Ahí se ve la agresividad que sale de la gente con este tema y que Carlos González jalea en cierta manera con este libro. 
    Yo precisamente cuando hablaba de posturas radicales pensaba por un lado en Xavier Uriarte, muy cañero y a veces en exceso, y por otro precisamente Carlos González que se erige como experto en todo aquello en lo que decida escribir. Pero como bien dice Ruth aquí no se trata de convencer a nadie, sino de respetar las decisiones de los demás, y el cuento de la inmunidad de grupo no me vale. 

    Por cierto, hace poco me mandaron esto


    Habla de que los murciélagos son portadores entre otros de los virus del sarampión y de las paperas. Ahora imagino que la OMS tendrá que diseñar un plan de vacunación masiva para los pobrecitos si quiere erradicar para siempre el virus del sarampión como dice que es fundamental hacer. Ssssshhhh, que no se enteren. 
  • editado junio 2012
    Y a mi también me sirvió mucho el libro de Carlos González  "Besame mucho"

    Edito para decir que me ayudó a salir de matrix en tema de crianza tal y como comenta Anna en el siguiente mensaje. Totalmente de acuerdo. Lo hago aquí por no perder el hilo. 
  • a mi "besame mucho" me parece su mejor libro, y aún así es muy tibio, está bien para el primer contacto para los de matrix, como mal menor. Lo siento, pero la misma opinión tengo sobre todos sus libros, (y me los compré, incluso regalé alguno), salvo el de las vacunas que ya está bien hacerle ganar dinero con cosas que dice. Es muy poco cientifico y poco documentado el argumento, son solo opiniones. Me da la impresión que escribe por encargo.

    Creo que ya lo dije: fui victima de una de estas vacunas infantiles y estoy viva de milagro, no me vale que "solo toca a algunos". No creo tampoco en la inmunidad de grupo, porque no creo en esta idea de naturaleza=enemiga.
  • para opiniones antiestivill y contra el conductismo hay muchos buenos, sinceros defensores del apego sin intereses comerciales.
  • :-? ... simplificaré -aún mas- mi razonamiento:

    Es verdad que Carlos González usa un tono irónico y va de sobrado B-) ... pero lo ha hecho siempre, lo que pasa es que las otras veces era mas fácil aceptarlo -porque iba en "nuestra" línea- y no se lo hemos tenido en cuenta... pero siempre ha sido un sobradillo (con "bésame mucho" y con lo de la comida)... que le pregunten a Estivill. Olvidemos pues al tal Carlos (que también empieza a cargarme :))... 

    Lo que afirmo es que no se puede atacar a las vacunas sólo porque haya habido casos que lo único que pueden demostrar es que la industria farmacéutica (posiblemente con apoyo de 'gobiernos Pilatos') ha buscado maximizar sus beneficios a costa de darles igual la ética que una industria de la salud debe tener. Pero condenar las vacunas es como condenar el aceite de oliva virgen porque en los años ochenta unos comerciantes egocéntricos pensasen que se iban a forrar vendiendo aceite de colza desnaturalizado para el uso humano como si fuese aceite de oliva. En todo caso habrá que denunciar las malas prácticas y decir que ciertas vacunas carecen de credibilidad pues no han sido contrastadas o han sido usados métodos patológicos (como usar mercurio .... ¡¡pero si lo han quitado hasta de los termómetros cómo lo introducen en humanos!!). >:P

    Las vacunas han mejorado la salud de la población, de la comunidad, es un hecho que ningún estudio que use el método científico puede poner en duda. Ninguno :-B . Existirán excepciones, casos particulares, porque posiblemente son inevitables ("que la perfección sea el aburrido privilegio de los dioses" decía Eduardo Galeano sin caer en este tema de las vacunas).

    En lo que estoy plenamente de acuerdo -y subyace al planteamiento que hacéis- es en que tenemos que estar muy activos en el control de la industria farmacéutica... hay que implementar y exigir que se cumplan protocolos estrictos (sin prisas de amortización de inversiones y patentes -la lógica capitalista es el problema de fondo-)... en eso de acuerdo... pero tengo la certeza de que, hoy por hoy, las vacunas son una herramienta imprescindible para evitar la expansión de enfermedades contagiosas y desconozco la alternativa a ellas (no me sirve el "ya se verá", "lo dejo pasar", etc... porque cuando se vea o cuando se quede, la cosa tendrá difícil solución).

    Si a mi hija o a mi hijo les ocurriese algo por una vacuna me dejaré los cuernos en hundir a la empresa farmacéutica responsable y al gobierno que no implementó el control necesario... pero no atacaré al concepto "vacuna", porque ese no sería el problema.

    Afortunadamente, en este país, podemos elegir ponerlas o no... así que sencillamente lo que tenemos que exigir -los que si y los que no se vacunan- es información objetiva e independiente -no sesgada por unos o por otros, que todos tienen intereses económicos, los que van a favor y en contra- y, sobre todo, control eficiente y eficaz sobre el proceso de comercialización de las vacunas y cualquier producto farmacológico, o cualquier terapia (incluida la homeopatía... claro, que esa no va a tener efectos secundarios [-X , pero juega con las expectativas de quien acude a ella). Y chimpún, que me voy a dormir.

    [..]       :-$
  • editado junio 2012
    Uy, le iba a dar a un citar y le di a un me gusta. Bueno, Jesús, tómatelo para alguno de los mensajes de Cuba que ahí estamos mucho mas de acuerdo  :))


    Las
    vacunas han mejorado la salud de la población, de la comunidad, es un
    hecho que ningún estudio que use el método científico puede poner en
    duda. Ninguno :-B .
    Existirán excepciones, casos particulares, porque posiblemente son
    inevitables ("que la perfección sea el aburrido privilegio de los
    dioses" decía Eduardo Galeano sin caer en este tema de las vacunas).


    Para nada estoy de acuerdo con esta
    afirmación. Precisamente las vacunas son tan intocables porque muy poca
    gente se cuestiona este punto. Que las vacunas son las grandes
    salvadoras de la humanidad se ha convertido en un dogma incuestionable.
    El libro que cito hace un análisis en profundidad precisamente de la
    historia de las vacunas, y del funcionamiento del sistema inmunitario
    que es otro gran desconocido.
  • Comentarios al texto de "Cosas que se dicen y que no son ciertas" de Carlos González en el foro de la Liga por la Libertad de Vacunación.

    http://www.matiza.org/t/viewtopic.php?t=672
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